Francia acepta la cesión a EE UU de una de sus bases con la “garantía” de que no se usará contra Irán
París autoriza ahora que aviones estadounidenses utilicen sus instalaciones militares después de haber dicho que no lo haría
El presidente francés, Emmanuel Macron trasladó el miércoles a ...
El presidente francés, Emmanuel Macron trasladó el miércoles a Pedro Sánchez la solidaridad de Francia por las amenazas de Donald Trump, quien amagó con interrumpir el comercio con España debido a su decisión de no permitir el uso de las bases estadounidense en el país. Fuentes diplomáticas aseguraron que el problema, en cualquier caso, no iba con Francia porque el país no tiene bases de la OTAN en su territorio y no se sentía interpelada como otros países (Alemania cedió su base de Ramstein). Este jueves, sin embargo, se supo que el país permitirá el uso de una de sus bases nacionales a EE UU.
El jefe del Estado Mayor francés tuvo que salir a dar explicaciones. Aviones militares estadounidenses “de apoyo” han sido autorizados en la base militar francesa de Base aérea 125 de Istres‑Le Tubé (sureste). El mando del ejército, sin embargo, aseguró haber obtenido una “total garantía” de que estos aparatos “no participan de ninguna manera en las operaciones llevadas a cabo por los EE UU en Irán”. Una declaración que contrasta con la contundencia del entorno del presidente, que afirmó el día anterior que no se permitiría.
Fabien Mandon, jefe del Estado Mayor francés, lo resumió así. “Aviones estadounidenses de apoyo a las operaciones han sido aceptados en la base aérea de Istres en Francia. (...) Dado el contexto, Francia exigió que los medios en cuestión no participen de ninguna manera en las operaciones llevadas a cabo por los Estados Unidos en Irán, sino estrictamente para el apoyo a la defensa de nuestros socios en la región. Hemos obtenido una total garantía”.
Según las autoridades francesas, se trata principalmente de aviones cisterna para reabastecimiento en vuelo, descritos como una especie de “estación de servicio aérea”. La ministra de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin, subrayó que la única autorización concedida por el presidente es esa.
Desde el inicio del conflicto el sábado pasado entre EE UU, Israel e Irán, Francia mantiene una postura que Macron define como “estrictamente defensiva”. París ha desplegado medios militares adicionales, incluido el portaviones Charles de Gaulle, en el Mediterráneo oriental para proteger sus intereses y aliados.
Las operaciones defensivas, sin embargo, se pueden volver ofensivas rápidamente. Francia, el país de la UE más activo por el momento, cree que cuando se entra en un escenario militar, no se puede excluir por principio un cierto número de acciones. Es decir, si Irán ataca alguno de sus efectivos, podrían devolver la ofensiva incluso golpeando en suelo iraní. “Y eso es defensivo. Porque no nos unimos a la operación de Estados Unidos e Israel”, explican fuentes diplomáticas.