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Mauricio Macri remueve a dos ministros en el arranque de la campaña electoral

El presidente argentino los libera de la gestión para que promuevan su candidatura al Senado

El presidente Mauricio Macri toma juramento a dos nuevos ministros en la Casa Rosada.
El presidente Mauricio Macri toma juramento a dos nuevos ministros en la Casa Rosada. Telam

El primer cambio de ministros realizado por Mauricio Macri tuvo objetivos electorales. No buscó mejorar la calidad de la gestión, sino impulsar como candidatos a hombres ya instalados en la opinión pública y, según la lectura oficial, con buena imagen. En un acto solemne en la Casa Rosada, el presidente de Argentina removió hoy de sus cargos a los ministros de Defensa, Julio Martínez, y de Educación, Esteban Bullrich. Ambos serán candidatos al Senado en las elecciones del 22 de octubre, pero ya se han volcado a la campaña para asegurase el triunfo en las primarias de agosto, cuando los partidos elegirán a sus representantes en elecciones abiertas. Los cambios de ministros también sirvieron a Macri para reordenar la estructura de ministerios: quitó Deportes de la órbita de Educación y eliminó la cartera de Comunicaciones. La movida apuntó a reducir las críticas opositoras por la proliferación de altos cargos en la administración.

Los nuevos ministros son caras conocidas del Gobierno y sus nombres fueron anticipados hace semanas, un mensaje claro de que la decisión no fue producto de una crisis, sino sólo de un reordenamiento táctico de cara a las elecciones. A Defensa irá Oscar Aguad, antes ministro de Comunicaciones, cartera que fue absorbida por el ministerio de Modernización, y Alejandro Finocchiaro ocupará Educación, el mismo ministerio que tuvo hasta ayer a su cargo en la provincia de Buenos Aires, la más importante del país.

El conflicto con los docentes de Buenos Aires fue el más largo que enfrentó el macrismo desde que asumió en diciembre de 2015, seis meses de batalla política que terminaron recién el pasado 4 de julio. El gobierno tuvo que ceder a la presión sindical y acordó un aumento del 27,5, lejos del 18% que ofreció en enero. Pero Finocchiaro salió indemne de la disputa, erigido por el oficialismo como ejemplo de buen diálogo. El cambio de Bullrich por Finocchiaro buscará capitalizar ese acuerdo ante el electorado. El primero será candidato a Senador en Buenos Aires y el segundo saltó a la gestión nacional teniendo a su favor que acompañó hasta ahora a la gobernadora María Eugenia Vidal, la política de mejor imagen del Gobierno. Macri consideró a sus nuevos ministros “buena gente con buenas intenciones”. Y despidió a los salientes con un mensaje de campaña. "Un agradecimiento a Julio y Esteban por este año y medio de dedicación plena, entusiasmo y convicción y de asistencia en su tarea para que los ciudadanos estén cada día mejor. Seguimos con ustedes en sus campañas", les dijo el presidente en el acto de asunción.

Mientras Martínez peleará la banca oficialista por la provincia de La Rioja, la tierra del expresidente Carlos Menem en el noroeste argentino, Bullrich tendrá una dura batalla en Buenos Aires, donde deberá enfrentar a Cristina Fernández de Kirchner. La expresidenta lanzó finalmente su candidatura a senadora por ese distrito, donde regresará a la política tras el fin de su mandato hace 19 meses. Si bien las 23 provincias argentinas tienen la misma representación en el Senado, es Buenos Aires la que acapara la mayor atención política por ser el distrito más rico y el que aloja al 40% de la población del país. La presencia de Cristina Kirchner como candidata no ha hecho más que ratificar que Macri juega allí su principal batalla electoral.

Por eso el presidente dejó en claro que todo el Gobierno estará detrás de Bullrich, cuyo principal valor es que el electorado ya lo conoce sin necesidad de grandes gastos en propaganda. La educación, claro está, será el eje de la campaña del nuevo candidato. "Ha habido mucho debate en la provincia (de Buenos Aires) y seguirá en la campaña, porque es donde más chicos necesitan que esa educación pública se haga presente", dijo Macri. La oposición y los gremios docentes han acusado a Macri de no defender lo suficiente a la educación pública, gratuita y universal, tres banderas que son la base del sistema educativo argentino.

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