Ir al contenido

Pronoia, ‘flooding’, agnotología: cuando parte de la población queda fuera del lenguaje

Muchos adultos no entienden ciertos términos de uso cotidiano, mientras que una proporción notable de los menores convive con estos conceptos a diario

Nicolás Aznárez

Algunos analistas creen que Donald Trump sufre de pronoia, una palabra, algo irónica, de uso reciente que significa la creencia de que todo el mundo conspira a tu favor. Sería lo opuesto a paranoia. En pocos meses, o quizás muy pocos años, ha surgido toda una enorme lista de ...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Algunos analistas creen que Donald Trump sufre de pronoia, una palabra, algo irónica, de uso reciente que significa la creencia de que todo el mundo conspira a tu favor. Sería lo opuesto a paranoia. En pocos meses, o quizás muy pocos años, ha surgido toda una enorme lista de palabras que reflejan un mundo relacionado con las nuevas tecnologías o con nuevos movimientos políticos vinculados con el uso de esas tecnologías y esos algoritmos. La lista es grande, pero, con ayuda de ChatGPT, se pueden elegir algunos de los términos más usados.

Aquí van algunas de esas palabras, una especie de mínimo diccionario para uso cotidiano.

  • Posverdad: los hechos objetivos influyen menos que los sentimientos.
  • Luz de gas: manipulaciones para hacer dudar de hechos evidentes.
  • Woke: significa literalmente “despierto”. Define a quien está consciente y crítico ante las injusticias sociales. Aunque comenzó enfocado en el racismo, hoy incluye políticas de equidad, género, identidad y justicia social. En la actualidad, es utilizado por sectores conservadores con una connotación peyorativa, asociándolo con la cultura de la cancelación, la corrección política y posturas de extrema izquierda.
  • Cancelación: retirada de apoyo público a opiniones o conductas polémicas.
  • Mansplaining conjuga las palabras inglesas man (hombre) y explain. El diccionario Cambridge define mansplaining como el acto de explicar algo a alguien, de modo que sugiere que la otra persona es estúpida; usado especialmente cuando un hombre explica a una mujer algo que ella, en realidad, ya entiende perfectamente.
  • Trol: usuario que provoca deliberadamente para manipular debates.
  • Astroturfing: simulación de un movimiento ciudadano que en realidad está financiado u organizado por intereses ocultos.
  • Gobernanza algorítmica: uso intensivo de las redes para comunicación directa líder-pueblo.
  • Capitalismo de vigilancia: modelo económico basado en la extracción masiva de datos personales.
  • Flooding: llenar el espacio público con tal cantidad de contenido que imposibilita discernir qué es relevante.
  • Deepfake: contenido audiovisual manipulado para engañar.
  • Dogwhistle: mensaje codificado que solo entiende un grupo específico, útil para movilizar sin exponerse públicamente.
  • Enmierdamiento: conjunto de estrategias de degradación deliberada del entorno informativo.
  • Agnotología: producción deliberada de la ignorancia, la duda o la desinformación.

Obviamente, esta pequeña lista solo contiene palabras de repetido uso en medios tecnológicos, pero la lista es más grande. En cualquier caso, demuestra hasta qué punto una parte importante de la población está quedando fuera de un lenguaje cada día más complejo y no solo por cuestiones de edad, sino también por falta de implicación en la tecnología y en los movimientos políticos que muchas veces anidan en ella. En sentido contrario, una parte notable de niños y adolescentes convive con estos conceptos de manera cotidiana.

En España, la prohibición de que los menores de 14 años puedan abrir una cuenta en una red social facilitando sus datos personales exige el consentimiento paterno desde 1999, pero, en realidad, se trata de un simple trámite (rellenar una casilla), sin ningún tipo de garantía ni seguridad. Lo que pretende ahora el Gobierno es impedir que puedan abrir una cuenta en redes, en ningún caso, y responsabilizar a las grandes compañías tecnológicas de que efectivamente ese acceso queda prohibido. Las grandes empresas tecnológicas se las han arreglado hasta ahora justo para lograr lo contrario: que sea muy fácil para niños y adolescentes caer en una especie de adicción que los conduce a practicar el llamado scroll infinito, saltar continuamente de un contenido a otro en internet. TikTok, por ejemplo, ha logrado unos niveles formidables de scroll en esas capas de población.

La protección de la infancia y de los adolescentes es solo uno de los muchos puntos en los que se diferencia la posición del Gobierno estadounidense de Trump y los gobiernos europeos. Como escribe el economista Dani Rodrik en la web Social Europe, “si queremos lograr un mundo estable y multipolar donde las aspiraciones democráticas se mantengan vivas, Europa tendrá que tomar la iniciativa. El mundo necesita una alternativa a los modelos estadounidense y chino, y para ello, los líderes europeos deben tener la valentía de trazar su propio rumbo”. A lo largo de esta semana, los dirigentes europeos han celebrado varias reuniones en las que esa pregunta ha sido formulada una y otra vez. Sin respuesta.

Archivado En