Hallada otra persona sin hogar muerta en la calle en Badalona
Se trata del tercer fallecimiento desde enero de una persona ‘sin techo’ en la ciudad
Un hombre de 52 años ha sido hallado muerto en la mañana de este miércoles en la plaza de Elisa Reverter de Badalona (Barcelona). Es el tercer caso de una persona sin hogar muerta en plena vía pública en el municipio desde el inicio del año de 2026. El hombre había sido carnicero en el municipio, y acabó perdiendo su negocio. Las causas de la muerte todavía se investigan. En un comunicado en X, el Ayuntamiento de Badalona ha informado que “en varias ocasiones los servicios sociales le habían ofrecido ayuda” pero las había rechazado. Representantes de la plataforma social Badalona Acull han acusado la administración de Xavier García Albiol (PP) de “siempre contestar de forma automática” cuando en realidad “no han presentado ninguna solución para el problema del sinhogarismo en la ciudad.”
Jordi acudía a la zona de la plaza Elisa Reverter todos los días para pernoctar. Era un hombre “amable”, de 52 años, antiguo carnicero que acabó en situación de calle tras perder progresivamente su negocio y quedarse sin un lugar donde dormir, según relata Jaume Ventura, miembro de la organización social Badalona Acull, “Era un buen chico pero las cosas le han salido mal”, ha lamentado Ventura. Según recuerda, estaba buscando activamente trabajo en su área de actuación pero no lo encontraba con facilidad. “Siempre le llevábamos alimentos y ayudas pero quería un trabajo que no encontramos a tiempo”, lamenta Ventura.
Jordi se suma a una triste estadística en Badalona: es la tercera persona hallada en vía pública en 2026. Según han subrayado desde Badalona Acull, estos casos ya representan “un número importante” y un reflejo de la falta de atención municipal. “Badalona ha cerrado el único albergue que existía. Si hubiera cualquier tipo de apoyo social, como un comedor o un centro de asistencia, seguro que esto no pasaría tan a menudo”, ha señalado Ventura.
La entidad también ha cuestionado la respuesta institucional y sostiene que, en muchos casos, las administraciones tienden a atribuir estas situaciones a problemas de salud que “sí existen pero podrían ser evitadas”. Según ha criticado, se trata de una explicación que se aplica de forma automática y que impide analizar las causas concretas de cada caso. “Falta capacidad para discernir los distintos perfiles de las personas afectadas”, han señalado, al tiempo que advierten de que esa interpretación simplifica una realidad mucho más compleja.
Los recientes muertes de personas sin hogar en la calle en Badalona se suman a un contexto donde, según los datos de la organización, aproximadamente 60 desahucios son realizados por mes en la ciudad. La historia de Jordi es parte de un itinerario silencioso de muchas personas que, tras años de vida laboral, terminan atrapadas en una situación de exclusión de la que resulta cada vez más difícil salir. “Era un buen chico, pero la vida le fue mal”, ha repetido distintas veces Ventura.