La locuacidad sin pruebas de Aldama
El empresario, que lleva año y medio de supuesta colaboración con la justicia, involucró en la trama a Pedro Sánchez, Begoña Gómez o María Jesús Montero.
Y de pronto apareció Pedro Sánchez en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo. Y María Jesús Montero. Y Begoña Gómez. Ninguno de ellos estaba en el guión del primer juicio del caso Koldo, pero Víctor de Aldama los fue implicando uno a uno el pasado miércoles durante ...
Y de pronto apareció Pedro Sánchez en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo. Y María Jesús Montero. Y Begoña Gómez. Ninguno de ellos estaba en el guión del primer juicio del caso Koldo, pero Víctor de Aldama los fue implicando uno a uno el pasado miércoles durante su declaración como acusado sin aportar ninguna prueba. El empresario, que, supuestamente, colabora con la justicia desde noviembre de 2024 y se ha beneficiado por ello con la excarcelación y una considerable rebaja en la petición de pena, no había apuntado nunca a que el supuesto trio corrupto que formó con José Luis Ábalos y Koldo García fuera realmente un cuarteto y que el miembro hasta ahora desconocido era, nada más y nada menos, que el presidente del Gobierno, a quien situó como “el 1” de una “organización criminal”. También habló de una presunta financiación ilegal del PSOE y de supuestas corruptelas de Begoña Gómez, la mujer del jefe del Ejecutivo, y María Jesús Montero, justo 24 horas antes del inicio de la campaña para las elecciones andaluzas a las que la exministra de Hacienda concurre como candidata del PSOE. Todas estas afirmaciones fueron introducidas durante su declaración por iniciativa propia, sin que el jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, le preguntara ni repreguntara sobre ninguna. La ley establece que un acusado puede decir lo que le convenga en el ejercicio de su derecho de defensa sin temor a que se le castigue por ello, por lo que el tribunal no tiene que comprobar si lo que dijo era verdad.
Sánchez, “el 1 del escalafón”
Todos los informes de la Guardia Civil y los escritos de la Fiscalía que han sentado en el banquillo a Ábalos, García y Aldama hablan de que eran los “cabecillas” de la red corrupta en torno al Ministerio de Transportes. Por eso, su causa se ha podido desgajar de la otra pieza sobre la trama de las mascarillas que se investiga en la Audiencia Nacional. Según la versión dada por Aldama esta semana, sin embargo, eran subalternos de una estructura dirigida por Pedro Sánchez. “Si hay una jerarquía, y yo obviamente estoy en la banda organizada, criminal, el señor presidente está en el escalafón uno; el señor Ábalos, en el dos; el señor Koldo García, en el tres, y yo, en el cuatro”, dijo el empresario, que aseguró que el jefe del Ejecutivo estaba al tanto de todos sus negocios irregulares.
Aldama trató de reforzar esta revelación con otras dos. Que, cuando en 2019 Ábalos y García le presentaron al presidente durante un mitin (el único encuentro entre ambos del que hay pruebas, una fotografía), Sánchez le dijo: “Muchas gracias. Se todo lo que estás haciendo”. Esta afirmación del empresario provocó risas ostentosas entre el exministro y quien fuera su asistente, y una repregunta de Luzón: “¿Pero usted todavía no había hecho nada, no?”, porque, según el relato que Aldama acababa de hacer, la red empezó a actuar a la vuelta de un viaje posterior a ese encuentro.
El empresario afirmó que fue testigo de numerosas llamadas entre Sánchez y García en las que este se dirigía al presidente con familiaridad. El exasesor lo negó durante su declaración, en la que dijo que nunca ha hablado con Sánchez por teléfono desde que llegó a La Moncloa. “A Koldo le han intervenido 27 teléfonos y en ninguna de las agendas está el presidente de Gobierno. No hay un solo registro de llamada de Koldo al presidente en toda la causa”, apuntó su abogada, Leticia ha de la Hoz, durante la declaración de Aldama. Al día siguiente, en su turno de palabra, García corroboró lo señalado por su letrada.
Dinero “para el partido”
Aldama también apuntó al PSOE. De acuerdo con su versión, cuando la relación con Ábalos y García se había consolidado, le pidieron que los empresarios, sobre todo constructores, que se iban a beneficiar de su “colaboración” hicieran “donaciones” para el partido. Inicialmente pensó que eran aportaciones legales, pero le dijeron: “Víctor, esto no se puede facturar”. “Entonces entiendo que lo que estamos haciendo es algo ilegal. No me siento del todo cómodo pero tampoco incómodo. Soy empresario y veo una oportunidad”, manifestó. Y les dijo: “Si yo doy, vosotros me tenéis que dar”.
El comisionista declaró que también se intentaron otras vías de financiación ilegal para el PSOE. En concreto, narró que, a raíz de la crisis política en Venezuela que dio lugar a una bicefalia, con Nicolás Maduro y Juan Guaidó, primero el líder opositor y después el régimen bolivariano se comprometieron a pagar un “cupo de petróleo” a cambio del apoyo del Gobierno español. De la misma forma, sostuvo, se pretendía alimentar la Internacional Socialista y colmar la “obsesión” de Sánchez por liderarla.
Aunque menos claro, Aldama ya habló el pasado enero de esa supuesta financiación ilegal del PSOE y de la Internacional Socialista ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso hidrocarburos. Poco después, entregó a otro instructor de ese tribunal el sobre de la petrolera venezolana PDVSA que asegura que prueba sus palabras. Este segundo juez indaga bajo secreto los pagos en efectivo que el PSOE hacía a Ábalos y García para devolverles los gastos anticipados pero porque cree que ambos se habrían aprovechado de este sistema de reintegro para blanquear el dinero procedente de sus supuestos chanchullos.
Begoña Gómez y el “campus Velázquez”
Otra destinataria de la munición de Aldama fue la mujer de Sánchez. El empresario manifestó que le frustró un jugoso negocio inmobiliario en la milla de oro de Madrid. Su abogado, José Antonio Choclán, ya introdujo el tema en su interrogatorio como testigo al exjefe de gabinete de Hacienda, Carlos Moreno. Este reconoció que sus primeros contactos con el comisionista fueron por unos inmuebles que el ministerio iba a poner en venta. “¿El campus Velázquez?“, preguntó el letrado una y otra vez, sin que el testigo reconociera esa nomenclatura.
Todo se esclareció el pasado miércoles cuando, ya el propio Aldama, aseveró que una de las primeras cosas que se le ofrecieron en primicia fue la compra de esos terrenos. Según él, llegó a hacer una oferta formal, por 250 millones de euros, pero cuando el negocio estaba a punto de cerrarse García le indicó que debía dejarlo pasar. “Begoña Gómez ha dicho que quiere el Campus Velázquez para ella”, le habría trasladado el entonces asesor. Concretamente, para el Instituto de Empresa, precisó después, en alusión a la entidad docente donde la mujer de Sánchez trabajó como directora de su Africa Centre.
“Instrucción directa” de Montero
El comisionista señaló también a la actual candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía. Atribuyó a la entonces ministra de Hacienda un supuesto trato de favor hacia una de sus muchas empresas, Pilot Real State. En noviembre de 2024, cuando decidió colaborar con la justicia, Aldama declaró que había entregado 25.000 euros en efectivo a Moreno, porque el entonces jefe de gabinete le pidió una contraprestación tras ayudarle a reclamar un aplazamiento de una deuda tributaria de esa compañía. Moreno lo negó en la instrucción y volvió a hacerlo en el juicio.
Sin embargo, el empresario insistió en que gratificó a Moreno por su gestión y contó un detalle que hasta ahora no había narrado: que Ábalos telefoneó personalmente a Montero para informarle de que Aldama tenía “un tema delicado” con una empresa y pedirle su mediación. Y, según el comisionista, él acudió tres veces a la sede de la Agencia Tributaria en Madrid y le dijeron que existía una “instrucción directa de Montero, trasladada por Moreno”, para que se le “ayudara”. “Obviamente la ministra no hace la gestión de forma personal, pero la orden era clara y bajaba desde su despacho”, aseveró. Según Anticorrupción, el aplazamiento de la deuda no se produjo pero Aldama afirmó esta semana que la empresa desapareció de la lista de morosos hasta que Hacienda volvió a reclamarle la deuda cuando estalló la causa.