Sánchez, sobre el procesamiento de Begoña Gómez: “Lo que le pido a la justicia es que haga justicia”
En rueda de prensa tras la reunión con Xi Jinping, el presidente no se ha salido del guion habitual a pesar de la “indignación” en La Moncloa con el juez Peinado
“Lo que le pido a la justicia es que haga justicia”. Pedro Sánchez no se ha salido del guion habitual sobre el caso Begoña Gómez a pesar del salto cualitativo que supone que el juez Juan Carlos Peinado proponga sentarla en el banquillo, atribuyéndole delitos de malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida. En una respuesta breve y medida, el presidente del Gobierno se ha reafirmado en la inocencia de su esposa: “Lo he dicho siempre. Yo lo que le pido a la justicia es que haga justicia. Que la justicia haga justicia. Y como estoy convencido de que el tiempo va a poner todo y a todos en su sitio, pues no tengo que decir nada más”, ha respondido.
Sánchez ha comparecido en rueda de prensa en su hotel en Pekín después de la reunión con Xi Jinping, una cita a la que La Moncloa concede toda la relevancia y que lleva meses preparando, pero los movimientos del titular del juzgado número 41 de Madrid han irrumpido en su agenda. No es la primera vez que esto ocurre. Algunos de los hitos de esta instrucción judicial se han conocido coincidiendo con viajes al extranjero del presidente con su esposa. En La Moncloa hay “indignación” porque consideran que “no es casual” que se conozca el procesamiento de Begoña Gómez justo durante el viaje oficial a China, en el que ella estuvo en todos los actos del primer día. Este martes, después de la solemne reunión de las delegaciones española y china en el Gran Salón del Pueblo, Gómez se incorporó también a un banquete que ofrecía Xi Jinping en honor a sus invitados y, por la tarde, a otra recepción con el primer ministro, Li Qiang.
El Gobierno ha cerrado filas asimismo sobre el procesamiento abierto a la esposa del presidente. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que ha aprobado este martes una regularización extraordinaria de inmigrantes, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha expresado su “preocupación” por las actuaciones del juez Peinado. La preocupación es “muy generalizada” en el ámbito judicial, ha asegurado. A su vez, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha respaldado a Gómez: “Creo en su inocencia”. “Como jurista que soy”, se trata de un auto con argumentos que son ”inéditos”. “Confío y respeto en que la justicia haga justicia, pero esto no es incompatible con criticar algunos métodos”, ha zanjado. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha ahondado en esas tesis al cuestionar resoluciones judiciales que persigan, ha dicho, “violentar la acción política de los representantes elegidos democráticamente”. Y se ha preguntado: ¿Estamos ante decisiones judiciales que refuerzan nuestra democracia, es decir, que persiguen la impunidad? ¿O estamos ante decisiones judiciales que la debilitan?”, ha planteado, indicando que de la respuesta “depende en buena medida el presente y el futuro” de la democracia.
El movimiento judicial sobre Begoña Gómez, en todo caso, no ha alterado en absoluto los planes en Pekín. Llegados a este punto y después de dos años de una instrucción muy polémica, La Moncloa quiere evitar a toda costa que el caso Begoña Gómez eclipse la agenda en China, de ahí que Sánchez se esfuerce en lanzar un mensaje de normalidad y confianza en que el tiempo les dará la razón.
Para evitar que los focos se centren en este asunto, ha eludido responder a una segunda pregunta sobre si compartía esa “indignación” de su equipo y si el comportamiento de Peinado “avergüenza” a toda la carrera judicial, que es lo que aseguró el lunes Bolaños. Miembros del Gobierno y del PSOE trasladan, además, su malestar con un auto en el que el juez llega a comparar a Pedro Sánchez con Fernando VII y a su Ejecutivo con un “régimen absolutista”.
En nada de eso se ha detenido el presidente en su comparecencia ante la prensa y desde primera hora de la mañana ha hecho por mostrar serenidad en los contactos que ha mantenido con los medios. Su esposa recibió la noticia de su procesamiento en Pekín, justo en un momento en que había regresado al hotel en el que se alojan, antes de participar en una cena privada en el restaurante del chef español Lucas Garigliano, “un templo convertido en arte culinario”, según publicó Sánchez en sus redes sociales.
Como en otras ocasiones, las críticas al juez Peinado han provocado la respuesta en su defensa de asociaciones profesionales. La Asociación Profesional de la Magistratura (APM) —la mayoritaria y de tendencia conservadora— considera “inadmisibles” las palabras del ministro de Justicia. La asociación ha emitido un comunicado señalando que “las resoluciones judiciales no se combaten mediante descalificaciones públicas, sino a través del sistema de recursos y de los cauces procesales legalmente establecidos”. Además, los jueces señalan que “los magistrados españoles no necesitan que el poder ejecutivo les atribuya estados de ánimo colectivos”.
La Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), la segunda en número de miembros, también ha cargado contra las declaraciones de Bolaños. Las ve como “un ataque directo a la independencia judicial y a la separación de poderes”. Por ello, apela a la “responsabilidad institucional” del Gobierno para que contribuya al “clima de respeto” que “la ciudadanía exige y que la Constitución garantiza”. “Cuestionar sin fundamento la labor de los jueces solo incrementa la desconfianza y agrava la división”, alerta en un comunicado.
El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) también se ha pronunciado, pero no ha querido hacerlo mediante una declaración institucional. Fuentes del órgano indican que la Comisión Permanente ―dominada por los conservadores― ha acordado por unanimidad reiterar que las decisiones judiciales deben respetarse.