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La sustitución de carriles tras el siniestro en Adamuz generó controversia entre responsables de Adif

El jefe del equipo encargado de la retirada de la viga de 42 metros el pasado 3 de marzo manifestó a la Guardia Civil que pidió un argumento técnico que explicara la conveniencia y, “por primera vez”, no lo recibió

Varios operarios trabajan en el traslado a la base de Adif en Hornachuelos (Córdoba) de los carriles retirados de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla en la zona de Adamuz (Córdoba), en imagen recogida por agentes de la Guardia Civil.Acta de la Comandancia de Córdoba de Guardia Civil

Una de las actuaciones del gestor de la infraestructura Adif en el tramo de vía en que tuvo lugar el accidente de Adamuz (Córdoba), la sustitución de 42 metros de carril semanas después del siniestro del 18 de enero, llegó a generar las dudas del responsable encargado de ejecutar el trabajo y una situación inédita hasta ese momento. Según declaró a la Guardia Civil el jefe de la base de mantenimiento de Adif en Hornachuelos (Córdoba), Ángel A., tuvo que actuar por primera vez sin las explicaciones técnicas requeridas a sus superiores.

La propia jueza que instruye el caso de la tragedia que costó la vida a 46 personas, Cristina Pastor, encontró por sorpresa el carril reemplazado de 42 metros el 17 de marzo, en una visita a la zona acompañada por agentes de la Guardia Civil y de altos cargos de Adif. Ese día, los responsables de la empresa dependiente del Ministerio de Transportes sí argumentaron ante la titular del juzgado de Montoro (Córdoba) que la actuación, llevada a cabo entre el 3 y 4 de marzo, respondió a la intención de igualar el grado de dureza de esta viga de 42 metros con otra de 36 metros que Adif ya sustituyó en el punto kilométrico 317,264 de la vía 2, en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, de la que se supo que no había registro en el control de calidad del proveedor.

El jefe de la base de mantenimiento de Adif en Hornachuelos (Córdoba), Ángel A., explicó a la Guardia Civil el pasado 13 de marzo que su jefe de área, Juan de Dios L., le encargó sustituir cupones del desvío norte del puesto de banalización (desvíos y agujas) de Adamuz, en el punto kilométrico 317,300. La primera duda del responsable de la base surge porque ese segmento de vía, a 1.500 metros del punto donde se originó el accidente, “no entraba en las labores de reparación de los daños producidos en las vías por el accidente”, se puede leer en un oficio de la Guardia Civil enviado a la jueza el pasado día 1 de abril. Pese a ello, y aprovechando la presencia de materiales y efectivos que trabajan en las labores de remodelación de urgencia del tramo del siniestro, se retiró el primer cupón de 42 metros el 13 de febrero por ser “un hilo que acumulaba varios desperfectos que se encontraban en seguimiento”, explica Ángel A.

La segunda sustitución se lleva a cabo, con mayor controversia, entre el 3 y el 4 de marzo en el hilo paralelo de ese punto 317,300 de la vía 2. En este caso fue el subdirector de Operaciones de Mantenimiento de Adif, Javier M., quien dio la orden “sin explicar el motivo de esa modificación” al responsable de la base de mantenimiento de Hornachuelos. Este, según testificó ante la Guardia Civil, trasladó a los superiores en Adif “sus dudas ante esa actuación, primero porque el material era de dureza 350 y ese material es del departamento de Construcción [no de Mantenimiento] y, por otro lado, porque con la orden de sustitución no le dieron ninguna justificación técnica para su realización”, pone de manifiesto la Guardia Civil ante la jueza Cristina Pastor. Ángel A. explicó a los agentes que él mismo entendió que debía haber “un respaldo legal para esa actuación, teniendo en cuenta que ese cupón no presentaba ningún desperfecto”.

Interrogado sobre la razón de que la primera sustitución la realizara sin objeción y sí trasladara reticencias en la segunda, el jefe de Hornachuelos defendió que, con el primer trabajo, a kilómetro y medio del punto del siniestro, se eliminaban defectos que se encontraban en seguimiento por una cuestión de seguridad, y que las objeciones sobre el segundo encargo se basaron en el buen estado del carril sustituido y la referida falta de justificación técnica. Los agentes profundizan en este caso y preguntan a Ángel A. si durante el tiempo al frente de la base de mantenimiento había recibido la orden de cambiar un cupón de vía sin argumentación técnica. La respuesta fue que “ha sido esta la primera vez”.

La declaración del responsable de la base de Hornachuelos no hizo más que aumentar los recelos de la investigación sobre unas actuaciones que Adif enmarca en labores de mantenimiento de la infraestructura.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha expresado este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, sus dudas sobre si la atención a los trabajos de Adif tras el siniestro de Adamuz ofrecerá alguna información relevante para esclarecer las causas del mismo, mientras se esperan las explicaciones requeridas por las víctimas sobre la actuación del 112 Andalucía. Del servicio de atención de emergencias ha subrayado que atendió llamadas de personas afectadas por el siniestro ese 18 de enero “con métodos rudimentarios” y que ha de investigarse si una posible negligencia o actuación tardía pudo motivar un agravamiento de la situación de las víctimas.

El ministro de Transportes también se ha referido a las dificultades para encontrar y nombrar a la persona que presidirá la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil. Su departamento se ha tomado una prórroga para la puesta en marcha de este órgano, creado a través de un cambio legislativo en 2024, que incluirá a la actual Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que lleva a cabo las pesquisas sobre el siniestro de Adamuz. También serán integradas la CIAIAC (aviación civil) y la CIAIM (accidentes marítimos). Puente ha explicado que se busca a una persona de alto perfil técnico y especializada en ferrocarril, pero ha admitido que juega en contra del nombramiento la presión que se ejerce “sobre la investigación y, a veces, desde la propia investigación” del accidente que envolvió a un tren de Iryo y un Alvia de Renfe el pasado 18 de enero.

Actuaciones bajo lupa

El presidente de la empresa responsable de la infraestructura ferroviaria, Luis Pedro Marco de la Peña, aseguró este lunes ante los medios de comunicación que su empresa no ha ocultado pruebas ni retirado elemento alguno que fuera del primer interés de la investigación del siniestro, actuando una vez que se marcharon de Adamuz tanto los técnicos de la Guardia Civil como los de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). El ejecutivo también afirmó que fueron analizados todos los carriles en los desvíos de Adamuz y se procedió a sustituir el defectuoso de 42 metros, su paralelo, y el de 36 metros que había escapado de los controles de trazabilidad.

La sustitución de 36 metros de carril fue anunciada por la compañía al juzgado el 2 de marzo, a través de un correo electrónico en el que se dio a conocer su intención de reemplazar el cupón, del que luego se supo que no existía seguimiento, en la noche del 3 al 4 de marzo. La jueza pidió explicaciones el 5 y terminó dictando la providencia que ordena a Adif avisar con 15 días de antelación sobre cualquier actuación en el área del accidente ferroviario. Posteriormente, a petición de Adif, el 12 de marzo acotó el mandato a un perímetro de cinco kilómetros en torno al punto negro del kilómetro 318,681 de la vía 1 de la línea Madrid-Sevilla. Para cuando llegó el mandato, Adif ya había retirado los carriles.

Los cupones retirados se encuentran ya en la base de mantenimiento ferroviario de Hornachuelos, donde fueron precintados por la Guardia Civil y quedaron bajo custodia de Adif.

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