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Vox tumbará la segunda investidura de Guardiola en Extremadura

La popular solo necesitaba mayoría simple y para ello le bastaba la abstención de los ultras, que votarán no

La candidata a la Presidencia de la Junta de Extremadura, María Guardiola, durante el primer debate de su investidura, este miércoles.Jorge Armestar (Europa Press)

María Guardiola abandonó el miércoles el hemiciclo de la Asamblea de Extremadura flanqueada por los suyos y con gesto triste tras perder su primer debate de investidura. Minutos antes, todos los partidos habían votado no a la candidata del PP. Ante los medios de comunicación, la presidenta extremeña en funciones pidió que algún grupo cambiase su voto a una abstención en el segundo intento de este viernes, cuando ya solo era necesaria una mayoría simple. “Sea quien sea”, imploró. Pero Vox no se ha movido un milímetro de su posición y tumbará otra vez la investidura de la baronesa del PP en una sesión que arrancará a las 14.00 en Mérida. Una decisión que comunicaron a los populares en la mañana de este jueves.

Durante las últimas horas ha habido contactos entre ambas formaciones, confirman fuentes conocedoras de la negociación, pero no se ha cerrado un acuerdo. Y los ultras ya habían avanzado que no se abstendrían en ningún caso: solo votarían a favor si se alcanzaba un pacto in extremis. Un escenario que los populares ya vislumbraban lejano y solo después de las elecciones del próximo 15 de marzo en Castilla y León, al considerar que detrás del movimiento de no llegar a un entendimiento ahora solo obedece al tacticismo electoral de Vox pensando en los próximos comicios.

En Extremadura, Guardiola ganó las elecciones del 21 de diciembre por mayoría simple con 29 escaños. Mientras que los ultras se dispararon de los 5 a los 11 diputados y se volvían más indispensables aún para dar la llave al gobierno popular. La presidenta autonómica adelantó los comicios precisamente para tener manos libres y finalmente ocurrió todo lo contrario. Casi dos meses después, Santiago Abascal prolonga su agonía. Ambos mantienen además una enemistad manifiesta.

“Durante días se impuso el marco de que dependía de relaciones personales y de la existencia de ruido y de poco trabajo. Y resulta que solo depende del calendario electoral″, denuncian en el Partido Popular extremeño. “Nunca pensamos que el partido de Santiago Abascal uniría sus votos al partido de Pedro Sánchez en contra de un gobierno del Partido Popular”, lamenta Génova en comunicado. “El ‘no’ lleva días decidido y probablemente no guarde relación con las conversaciones mantenidas en Extremadura sino que obedezca a factores externos”, se quejan en la formación de Alberto Núñez Feijóo. “Con su tacticismo electoral, Vox traicionará a sus propios votantes. Nadie les ha votado para eso”, ha remachado el secretario general de los populares, Miguel Tellado, en redes sociales.

En el debate del miércoles, el líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández, aseguró que están “dispuestos a llegar a ese acuerdo” para investir a Guardiola, pero puso tantas trabas sobre la tribuna que todo apuntaba ya a que este viernes volverían a votar en contra y a que la negociación sería muy larga. Tienen como máximo hasta el 3 de mayo para sellar un pacto y que no haya repetición electoral, para entonces ya habrán pasado las elecciones de Castilla y León. En el estrado, Fernández también hurgó en la herida abierta de la presidenta en funciones, que ha tenido que aceptar la tutela de Génova en la negociación tras los obstáculos durante las conversaciones. “La compadezco porque tiene que ser duro soportar la humillación del partido de uno mismo”, se jactó.

Respecto a las demandas de Vox para investir a Guardiola, el portavoz ultra exigió además este miércoles que Guardiola vaya más allá en las restricciones de las políticas de acogida a los inmigrantes e incluso se oponga a financiar la asistencia a los menores migrantes no acompañados. Pero el PP asegura que todo lo que han pedido respecto a las programas ya les ha sido concedido. Algo que los ultras niegan. Lo que ha quedado postergado, eso sí, es el asunto de su entrada o no en el ejecutivo. Fue Guardiola quien hizo el primer movimiento invitándoles a entrar al principio, en la segunda semana de enero, para que tuvieran que exponerse y pronunciarse. Esa cuestión ha quedado aparcada de momento tanto en Extremadura como en Aragón desde que Génova ha tomado las riendas de la negociación. Aunque en el PP extremeño siguen creyendo que Vox sí quiere entrar en el gobierno de Extremadura.

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