El euríbor retoma las caídas en febrero y abarata las hipotecas en más de 1.200 euros al año
El principal indicador hipotecario cierra el mes en el 2,40%, su mejor nivel desde septiembre de 2022
Las aguas vuelven a su cauce para el euríbor. Tras el inesperado contratiempo del comienzo de año, cuando se rompió una racha de nueve meses a la baja, el principal indicador hipotecario ha vuelto a caer en febrero, llevando así buenas noticias tanto a los endeudados a tipo variable como a quienes buscan acceder próximamente a un préstamo para comprar una vivienda. La tasa se situó en 2,407%, su nivel más bajo desde septiembre de 2022, lo cual supone, para un préstamo medio de 140.451 euros a pagar en 23 años que se actualice ahora, un ahorro de 107 euros al mes, o 1.287 euros al año. En total, el euríbor ha caído en febrero 11 días, y ha subido en nueve.
El mal comportamiento durante el mes de enero, el de la toma de posesión de Donald Trump, se ha ido diluyendo. En un principio, los anuncios de imposición de aranceles del presidente de EE UU aumentaron la inquietud sobre sus efectos para la inflación, sobre todo en el país norteamericano, pero con el temor a que tuvieran efectos colaterales en Europa, lo que a su vez podía afectar a la política monetaria.
La guerra comercial no ha cesado, con gravámenes de Trump a China ya en marcha, y la intención de aplicar otros a México, Canadá, la Unión Europea, el acero y el aluminio. Pero por ahora, ninguno de esos movimientos han alterado lo esencial para el euríbor: el Banco Central Europeo mantiene su agenda de recortes de tipos de interés, aun a costa de separar su camino, habitualmente coincidente, de la Reserva Federal, que ha pulsado el botón de pausa. Fráncfort, en cambio, los rebajó en enero por cuarta vez consecutiva, y todo hace pensar que volverá a hacerlo en la primera semana de marzo, cuando colocará el precio de dinero en el 2,5%. Para entonces, el BCE los habrá reducido en 1,5 puntos desde junio, mientras que la Fed solo lo habrá hecho en 1 punto. “Los actores del mercado financiero temían que las políticas proteccionistas de Donald Trump forzaran al BCE a no recortar sus tipos de interés”, resume Miquel Riera, analista del comparador financiero HelpMyCash.
Sin embargo, una vez pasada esa fecha, todo tenderá a complicarse. Los halcones, partidarios de ir más lento en los descensos, ya se están dejando notar, lo que podría penalizar al euríbor si logran imponer sus tesis. La alemana Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del BCE, ha pedido empezar a hablar “ya” sobre una pausa de los tipos. Y Pierre Wunsch, gobernador del banco central belga, ha señalado que el banco “no debe caminar como un sonámbulo hasta el 2%”, el umbral en torno al que se espera que acaben los tipos a cierre de año. En su lugar, reclama no moverse por inercia, meditar cada paso, y solo seguir suavizando la política monetaria si los datos de verdad lo aconsejan.
Hasta ahora, pese a que su presidenta, Christine Lagarde, ha repetido en cada reunión que las decisiones se toman en base a los datos, algunos analistas consideran que el banco ha avanzado con el piloto automático puesto, con cinco recortes de 25 puntos básicos en las seis reuniones celebradas desde junio, y un sexto al caer. La pregunta clave, para la que nadie tiene respuesta aún, es cuántos recortes quedan todavía en 2025: los más optimistas auguran otros tres después del de marzo, pero otros son más cautos, recuerdan que la inflación lleva cuatro meses consecutivos al alza en la zona euro, y reducen el margen a una o dos rebajas adicionales del precio del dinero.
A la espera del resultado de esa batalla interna entre halcones y palomas en el BCE, el desenlace de las elecciones alemanas ha sido bien recibido por el euríbor. En la jornada inmediatamente posterior cayó un 1,3%. Y ese patrón se ha repetido, con caídas en cuatro de las cinco sesiones de la semana. Los expertos del banco suizo Julius Baer creen que la victoria de los conservadores de la CDU contribuirá a la moderación de los acuerdos salariales, y por tanto, será desinflacionista, lo cual favorece que el BCE continúe con sus rebajas de tipos y que el euríbor caiga.
La barrera del 2%
Antonio Gallardo, experto económico de la Asociación de usuarios financieros (Asufin), cree que el euríbor se acercará al 2% a mitad de año, e incluso ve probable que se rompa esa barrera en la recta final del ejercicio. “Veremos un euríbor que se moverá en escalones. Igual que subió ligeramente el mes pasado, puede que las caídas se paren puntualmente, pero la tendencia de fondo es a la baja. Si no hay ningún cambio radical en la coyuntura económica, las bajadas serán de menor cuantía que las de 2024, porque nos estamos acercando cada vez más al suelo de los tipos en Europa”.
El hecho de que en 2024 el euríbor mantuviera niveles mucho más elevados que los actuales, por encima del 3% hasta septiembre, prácticamente garantiza que las cuotas hipotecarias seguirán rebajándose en los meses venideros. Las caídas ya se están traduciendo también en un nuevo auge del ladrillo por el abaratamiento de la financiación. En 2024 la firma de hipotecas se incrementó un 11,4%, hasta las 423.761, el mejor dato desde 2021. Y diciembre fue especialmente movido, con un aumento del 30% frente al mismo mes del año pasado.