Avisos de la UE en todo el frente sur: Francia, Italia y Portugal

La Comisión apunta que la política fiscal “apoyará la recuperación” en 2016 por la crisis de refugiados

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, en el Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia) PATRICK SEEGER (EFE)

Europa crece moderadamente pero los riesgos acechan cada vez más, tanto en casa como fuera. Y la política fiscal empieza a tener un punto expansivo casi a regañadientes, más por el gasto asociado a la entrada de refugiados que porque Bruselas se haya convencido de que es imprescindible cierto estímulo para complementar las medidas extraordinarias del BCE. Esos son los dos mensajes clave de las previsiones de invierno, que dejan una advertencia adicional: todo el frente sur —Francia, Italia, España y Portugal— está incumpliendo ya o tiene serios riesgos de incumplir los objetivos fiscales. En e...

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Europa crece moderadamente pero los riesgos acechan cada vez más, tanto en casa como fuera. Y la política fiscal empieza a tener un punto expansivo casi a regañadientes, más por el gasto asociado a la entrada de refugiados que porque Bruselas se haya convencido de que es imprescindible cierto estímulo para complementar las medidas extraordinarias del BCE. Esos son los dos mensajes clave de las previsiones de invierno, que dejan una advertencia adicional: todo el frente sur —Francia, Italia, España y Portugal— está incumpliendo ya o tiene serios riesgos de incumplir los objetivos fiscales. En el norte hay otro tipo de incumplimientos: ni Alemania ni los países con más margen hacen el más mínimo caso a Bruselas, que desde hace un lustro les invita —ahí no hay advertencias, ni posibles sanciones— a invertir más para contribuir al reequilibrio de la economía europea.

Recuperación lánguida. La eurozona crecerá a un ritmo moderado, del 1,7% en 2016 y del 1,9% en 2019, tasas muy modestas “tanto desde el punto de vista de otras recuperaciones anteriores como en comparación con las de otras economías avanzadas”. Además, ese avance se enfrenta a una retahíla de riesgos, desde los problemas de China y los emergentes a las tensiones geopolíticas. Incluso en casa: Grecia vuelve a preocupar, Portugal está en medio de una dura negociación con Bruselas, Francia sigue con una economía renqueante e Italia lidia con una crisis bancaria de incierto final. España y su dificultad para formar Gobierno es otra de las preocupaciones.

Portugal: riesgo de incumplir. La estrategia presupuestaria del nuevo Gobierno portugués, asentada en unas previsiones económicas optimistas y en la revisión gradual de las medidas de austeridad tomadas los últimos años, se ve con recelo en Bruselas, que puede pedir cerca de 1.000 millones adicionales de recortes al Gobierno de izquierdas de António Costa ante el riesgo de incumplir las metas fiscales. Su banca sigue con problemas.

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Francia: ajustes de 8.500 millones. Bruselas calcula que Francia será incapaz de rebajar a tiempo su déficit: el agujero fiscal no estará por debajo del 3% hasta 2018. París debe hacer un esfuerzo adicional de 8.500 millones en recortes este año. En 2015, el Gobierno francés ya se quedó corto en ese capítulo.

Italia: ¿Flexibilidad en mayo? La economía italiana lleva 15 años estancada. Sus bancos tienen problemas. Bruselas ha elevado las previsiones de PIB de toda la eurozona, pero empeora las de Italia. Y Roma también incumple el esfuerzo estructural en el recorte del déficit, que está por debajo del umbral del 3%. Pero hay una diferencia con los demás: Roma presiona para que Bruselas no compute el gasto por los refugiados, las inversiones y para que le dé algo más de margen por haber hecho reformas. La Comisión decidirá en mayo hasta qué punto aplica la dulzura con ese país.

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