Muere en la cárcel el socio de Clinton en el 'caso Whitewater'

James McDougal, antiguo socio del presidente Bill Clinton en los negocios inmobiliarios que dieron lugar al caso Whitewater, murió ayer en la prisión federal de Tejas en la que estaba recluido. McDougal tenía 57 años y sufría problemas cardiacos que le obligaban a estar sometido a una constante medicación.

Amigo personal de la familia Clinton en los años de negocios y política en Little Rock, la capital del Estado de Arkansas, McDougal estaba cumpliendo los tres años y medio de cárcel a los que fue condenado en 1996 por los delitos de fraude y conspiración. McDougal era un testigo ...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

James McDougal, antiguo socio del presidente Bill Clinton en los negocios inmobiliarios que dieron lugar al caso Whitewater, murió ayer en la prisión federal de Tejas en la que estaba recluido. McDougal tenía 57 años y sufría problemas cardiacos que le obligaban a estar sometido a una constante medicación.

Amigo personal de la familia Clinton en los años de negocios y política en Little Rock, la capital del Estado de Arkansas, McDougal estaba cumpliendo los tres años y medio de cárcel a los que fue condenado en 1996 por los delitos de fraude y conspiración. McDougal era un testigo clave para la posible implicación de Bill y Hillary Clinton en el caso Whitewater. En un comunicado por escrito, Clinton lamentó anoche la muerte de McDougal: "Tengo buenos recuerdos de los años en los que trabajamos juntos en Arkansas", dijo desde la Casa Blanca.La muerte de James McDougal es un nuevo revés para la interminable investigación del fiscal Kenneth Starr; aunque McDougal fue encarcelado por negarse a declarar ante el gran jurado, recientemente había llegado a un acuerdo con Starr para promocionarle el testimonio inculpatorio contra Clinton que el fiscal lleva años buscando. Después de varios meses en la cárcel McDougal se había mostrado dispuesto a cambiar su testimonio y cooperar con la investigación del caso Whitewater. Fue desde la cárcel cuando habló de una reunión con Bill Clinton en 1986 para -supuestamente- sentar las bases de este fraude inmobiliario: conseguir un crédito (merced a la posición política del entonces gobernador Clinton y a la suya al frente de una entidad financiera) para destinarlo a un negocio en bancarrota, la promoción inmobiliaria Whitewater. Durante el juicio de McDougal, Clinton negó bajo juramento haber aceptado ese dinero. La historia se complicó cuando el año pasado un mecánico encontró un cheque en el maletero de un coche abandonado: 27.000 dólares (cerca de cuatro millones de pesetas) a nombre de Bill Clinton procedentes de una cuenta de James McDougal. El cheque -que nunca fue cobrado- está en los archivos de Starr.

Conocer lo que pasa fuera, es entender lo que pasará dentro, no te pierdas nada.
SIGUE LEYENDO

Archivado En