EXPERIENCIAS PEDAGÓGICAS

Jóvenes disminuidos exponen su artesanía navideña

Primero, fueron sus monitores a comprar las cerámicas a Portugal. "Son más baratas", dice la directora de la Fundación Carmen Pardo Valcarce, Carmen Cafranga, "y hemos tenido que hacer una gran inversión". Después, su profesora, Susana Hermann, les enseñó a profundizar en el arte ,de la composición floral y la decoración pintando esas cerámicas "Te gusta?Lo he hecho yo!, dice Enrique, satisfecho, mientras muestra un centro de los que componen la exposición celebrada en Madrid el pasado fin de semana. "Enrique está convencido de que es un artista: hasta ahora, se las había tenido que entender ...

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Primero, fueron sus monitores a comprar las cerámicas a Portugal. "Son más baratas", dice la directora de la Fundación Carmen Pardo Valcarce, Carmen Cafranga, "y hemos tenido que hacer una gran inversión". Después, su profesora, Susana Hermann, les enseñó a profundizar en el arte ,de la composición floral y la decoración pintando esas cerámicas "Te gusta?Lo he hecho yo!, dice Enrique, satisfecho, mientras muestra un centro de los que componen la exposición celebrada en Madrid el pasado fin de semana. "Enrique está convencido de que es un artista: hasta ahora, se las había tenido que entender con los tornillos, con las tuercas, con la reparación y clasificación de sacas de correos; con cargar y descargar, esas sacas para devolverlas a su origen. Son trabajos que Enrique y sus 500 compañeros realizan en la Fundación Carmen Pardo Valcarce, creada hace años para la integración social de disminuidos psíquicos y de jóvenes en paro expulsados del sistema escolar. La última selección de estas aulas, 15 alumnos, es la de artistas en composición de centros de flores secas y pintura de cerámicas destinados a ser objeto de regalo. Vendidos ya en el último rastrillo de Madrid, llegaron a recaudar dos millones de pesetas.

Pero esta exposición de carácter navideño representa también el adelanto de un proyecto ambicioso. La sociedad limitada creada a través de la fundación ya tiene, gracias a una subvención de Caja Madrid, una nave destinada a estas artes decorativas. "Nunca habían trabajado con flores secas", dice Susana Hermann. "Ahora", añade, "se saben hasta el nombre de cada flor". Para la exposición en cuestión, han creado más de 75 modelos de centros. de flores y pequeños adornos. Y algunos objetos por los que han transformado la realidad en fantasía: grandes escobas de paja en las que la bruja se ha convertido en un ramo de flores. Los precios van de las 100 a las 22.000 pesetas.

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