La cabeza en la arena y la política de la cañonera

"No podemos enterrar la cabeza en la arena", dice el canciller Helmut Kohl. "Esto es abrir la puerta a la diplomacia de la cañonera", responde la oposición socialdemócrata. Tras llegar finalmente a un acuerdo sobre el peliagudo tema del derecho de asilo, toca ahora definir el futuro papel como potencia militar de la nueva Alemania en el mundo. Como ya sucedió con los refugiados, la distancia entre Gobierno y oposición parece insalvable. Pero puede reducirse.

Los artículos 24 y 87 de la Ley Fundamental limitan la acción de la Bundeswehr a la "defensa de su territorio", con la excepc...

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"No podemos enterrar la cabeza en la arena", dice el canciller Helmut Kohl. "Esto es abrir la puerta a la diplomacia de la cañonera", responde la oposición socialdemócrata. Tras llegar finalmente a un acuerdo sobre el peliagudo tema del derecho de asilo, toca ahora definir el futuro papel como potencia militar de la nueva Alemania en el mundo. Como ya sucedió con los refugiados, la distancia entre Gobierno y oposición parece insalvable. Pero puede reducirse.

Los artículos 24 y 87 de la Ley Fundamental limitan la acción de la Bundeswehr a la "defensa de su territorio", con la excepción de su participación en acciones con los socios de la OTAN. El Gobierno quiere eliminar las trabas. No sólo propone que se autoricen las misiones bajo mando de la ONU, sino también que exista la posibilidad de intervenir en conflictos como los de la guerra del Golfo, bajo mando de la OTAN o de la UEO.

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En diciembre, abrumados por la violencia racista y la manipulación que de ella hizo el Gobierno, los socialdemócratas cedieron mucho más que los conservadores en la nueva redacción del artículo 16. El SPD accedió a que el concepto de refugiado político se relacionara con el de la Convención de Ginebra para Refugiados, además de aceptar limitaciones a la entrada de emigrantes que casi hacen imposible la llegada de refugiados por otra vía que la aérea.

Si ya le fue dificil al líder socialdemócrata, Björn Enhgoln, convencer al partido de que renunciara a una de sus más arraigadas tradiciones, mucho más arduo será convencerle de que los jóvenes reclutas van a pasearse por el mundo en uniforme de campaña. El SPD acepta exclusivamente la participación en misiones de cascos azules.

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