La Seguridad Social divide a la familia socialista

Un primero de mayo conflictivo

Las tensiones generadas con motivo de la reforma de las pensiones entre el Gobierno y UGT han encrespado los ánimos y agudizado las diferencias respecto a una fecha que en los últimos años se ha significado por la división sindical. En esta ocasión, las discrepancias se amplían hasta la familia socialista. La posibilidad de que Felipe González no participe en los actos, limitándose a acudir "como un militante más" a la concentración de UGT, supondría un duro golpe para las futuras relaciones entre el sindicato y el Gobierno. Tal vez por ello, aunque su nombre no se haya incluido entre los orad...

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte

Las tensiones generadas con motivo de la reforma de las pensiones entre el Gobierno y UGT han encrespado los ánimos y agudizado las diferencias respecto a una fecha que en los últimos años se ha significado por la división sindical. En esta ocasión, las discrepancias se amplían hasta la familia socialista. La posibilidad de que Felipe González no participe en los actos, limitándose a acudir "como un militante más" a la concentración de UGT, supondría un duro golpe para las futuras relaciones entre el sindicato y el Gobierno. Tal vez por ello, aunque su nombre no se haya incluido entre los oradores del acto central con que UGT conmemorará la jornada, y pese a que fuentes del PSOE aseguren que no estaba prevista su intervención, exista aún, tanto en el sindicato como en el partido, la esperanza de que Felipe González suba a la tribuna.Al filo del Primero de Mayo, UGT mantiene abierta la convocatoria de realizar manifestaciones y movilizaciones en todo el territorio nacional con el objetivo de que el Gobierno modifique sustancialmente su proyecto de reforma de pensiones. De llevarse a cabo las acciones, sería la primera vez que el sindicato socialista se echa a la calle en clara confrontación con el Gobierno.

Más información

La central socialista todavía no ha desvelado si se unirá en sus acciones al otro sindicato mayoritario, Comisiones Obreras. Parece muy difícil evitar, por otra parte, que, de llevarse a cabo las acciones propuestas por UGT, pueda evitarse que otras fuerzas sociales que comparten, en principio, el rechazo a los proyectos del Gobierno se unan a la protesta.

Resulta significativo, sin embargo, que UGT no haya recogido entre los lemas del Primero de Mayo la reforma de las pensiones, mientras que CC OO o CNT, por poner sólo dos ejemplos, basen en este punto el contenido de la jornada. Como comentaba un dirigente sindical, podría deducirse de ello que UGT jamás pensó que la situación llegara tan lejos. El temor -en estos momentos dentro de amplios sectores del propio sindicato es que la organización esté acentuando de tal modo las diferencias que le resulte muy difícil aceptar nuevamente un proceso negociador.

Archivado En