Los medios de comunicación y el mensaje

El Parlamento solía ser el foro aceptado de la discusión política, en el que la información sobre la política oficial era comunicada al país y comentada por la Prensa. Pero ahora ya no es el foro principal, y sus realizaciones como fuente de información es esporádica, rara, comparado con el material informativo de la máquina oficial y de las oficinas de publicidad de los partidos políticos. ( ... )Necesitamos un portavoz regular y reconocible del Gobierno, que pueda explicar la política oficial en su conjunto, que pueda dar una información que sea contrastada por la Prensa y el Parlamento.
...

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte

El Parlamento solía ser el foro aceptado de la discusión política, en el que la información sobre la política oficial era comunicada al país y comentada por la Prensa. Pero ahora ya no es el foro principal, y sus realizaciones como fuente de información es esporádica, rara, comparado con el material informativo de la máquina oficial y de las oficinas de publicidad de los partidos políticos. ( ... )Necesitamos un portavoz regular y reconocible del Gobierno, que pueda explicar la política oficial en su conjunto, que pueda dar una información que sea contrastada por la Prensa y el Parlamento.

Este procedimiento no es de recibo actualmente. La información oficial discurre a través de los corredores sombríos y misteriosos de los lobbies parlamentarios, que es la principal vía para la difusión periodística del pensamiento oficial. ( ... ) .

Sin embargo, el sistema es un absurdo, porque la confidencia colectiva de los periodistas se basa en el supuesto de que los políticos no proporcionan informaciones confidenciales a los periodistas. Naturalmente, la dan. ( ... )

Haz que tu opinión importe, no te pierdas nada.
SIGUE LEYENDO

Así, pues, sería una ficción suponer que las confidencias oficiales desaparecerían si no existiera un aparato oficial de periodismo conectado con los lobbies. ( ... ) Los ministros emplean sus servicios de información para promoverse ellos mismos así como al Gobierno al que pertenecen. Sería ingenuo tratar de impedirlo. (...)

28 de enero

Archivado En