Ir al contenido
_
_
_
_
Endometriosis
Tribuna

Endometriosis: la deuda pendiente con la salud de las mujeres

Resulta evidente la necesidad de contar con una ley de endometriosis que no solo reconozca la enfermedad, sino que garantice el acceso oportuno al diagnóstico y tratamiento para las miles de niñas y mujeres que viven con ella

Paciente en una consulta ginecológica.Tatiana Buzmakova (Getty Images)

Alrededor de 10 años tarda, en promedio, una mujer en recibir un diagnóstico de endometriosis. La mayoría de ellas probablemente fue tildada de exagerada o habrá recibido frases tan lamentables como “es normal que la menstruación duela” o “como mujer tienes que aprender a aguantar el dolor”. Incluso aún existen profesionales de la salud que continúan normalizando un dolor que no lo es.

La endometriosis afecta aproximadamente al 15% de las mujeres en edad fértil, es decir, una de cada 10 convive con esta enfermedad inflamatoria crónica, dependiente de los estrógenos. Se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrial fuera de la cavidad uterina, lo que puede comprometer órganos pélvicos —como ovarios, útero y trompas de Falopio— y también otros sistemas, como el digestivo o urinario. Estas lesiones pueden comenzar de forma superficial, pero con el tiempo tienden a profundizarse, aumentando la severidad de la enfermedad y deteriorando significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.

Entre los principales síntomas se encuentran el dolor pélvico -especialmente intenso durante la menstruación- la dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales), disquecia (dolor al defecar) y disuria, es decir, dolor al orinar.

La sintomatología es amplia y variable, pero hay un denominador común: un dolor tan intenso que interfiere con la vida cotidiana. A esto se suman la fatiga persistente y, en muchas mujeres, síntomas digestivos. Para empeorar aún más este cuadro, la endometriosis es una de las principales causas de infertilidad femenina.

El impacto de la endometriosis va mucho más allá del ámbito físico. Una encuesta realizada en el Reino Unido a 10 mil mujeres con esta enfermedad reveló que el 80,8 % experimentó un deterioro en su salud mental como consecuencia directa de la patología. En el ámbito educativo, la investigación arrojó una correlación cercana al 40% entre endometriosis y ausentismo escolar.

Las repercusiones también se extienden al mundo laboral. Un 26 % de las mujeres encuestadas señaló que muy a menudo debió ausentarse de su trabajo debido a la enfermedad, mientras que un 29 % indicó que lo hacía a menudo.

A nivel de relaciones personales, los datos siguen siendo lamentables. Un estudio publicado en Human Reproduction reportó que, entre las mujeres con endometriosis que señalaron un impacto en su vida de pareja, el 67% experimentó problemas significativos en la relación y el 19% consideró la enfermedad como un factor determinante en su divorcio.

Con estas cifras sobre la mesa, resulta evidente la necesidad de contar con una Ley de Endometriosis que no solo reconozca la enfermedad, sino que garantice el acceso oportuno al diagnóstico y tratamiento para las miles de niñas y mujeres que viven con ella.

La Ley de Endometriosis busca promover y asegurar la atención médica integral de niñas, adolescentes y mujeres que presenten esta patología, garantizando un diagnóstico precoz y cuidados tanto para la salud física como mental. Asimismo, contempla el acceso a tratamientos —incluida la cirugía de alta complejidad—, la preservación de la fertilidad, la protección de derechos laborales y de invalidez, y el impulso a la investigación y la visibilización de la enfermedad.

Entre las medidas que incorpora el proyecto se encuentran los permisos laborales remunerados para asistir a controles médicos y tratamientos, así como la posibilidad de teletrabajo para funcionarias públicas diagnosticadas con endometriosis.

El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados. Sin embargo, aún se encuentra en la Comisión de Salud del Senado, donde deben discutirse sus indicaciones.

Aprobar la Ley de Endometriosis es un primer paso fundamental para visibilizar una enfermedad históricamente minimizada y para que más de 600 mil mujeres en Chile puedan ser diagnosticadas con esta enfermedad en menor tiempo y, de paso, dejar en evidencia que el dolor menstrual NO es normal.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_