Los 12 discos de pop y rock que hay que escuchar hoy (febrero 2025)
Todavía existen valientes que siguen buscando la melodía perfecta. Algunos lo consiguen. Aquí hay algunos ejemplos en los álbumes destacados del mes
¿Quiénes son? Banda asturiana con casi tres décadas. No viven de la música, así que lo único que graban es lo que les sale de las entrañas. Por ahí empezamos bien…
¿Es tan bueno Bring Back The Light? Diez años llevaban sin publicar disco The Feedbacks, y los damos por bien invertidos después de escuchar Bring Back The Light, un disco que te llena de sol el día en tus auriculares aunque camines por una calle donde caen chuzos de punta. Los Beatles más guitarreros, Raspberries, Teenage Fanclub, Weezer… Si te gustan estas bandas (a quién no) ...
- The Feedbacks, ‘Bring Back The Light’
¿Quiénes son? Banda asturiana con casi tres décadas. No viven de la música, así que lo único que graban es lo que les sale de las entrañas. Por ahí empezamos bien…
¿Es tan bueno Bring Back The Light? Diez años llevaban sin publicar disco The Feedbacks, y los damos por bien invertidos después de escuchar Bring Back The Light, un disco que te llena de sol el día en tus auriculares aunque camines por una calle donde caen chuzos de punta. Los Beatles más guitarreros, Raspberries, Teenage Fanclub, Weezer… Si te gustan estas bandas (a quién no) este trabajo de 11 piezas va a llenar de felicidad tu vida. Qué bien cantan (y varios miembros), qué facilidad para dar con la melodía perfecta y qué ganas de escucharlo otra vez.
- La Tania, ‘Amoríos. La verdad sobre mi coplilla’
¿Quién es? Tania García, una actriz y cantante alicantina acostumbrada a los musicales teatrales y que ahora sorprende con un disco donde ofrece una pátina de modernidad a la copla.
¿Es tan bueno Amoríos. La verdad sobre mi coplilla? La máquina y la tradición casan perfectamente en este disco que narrativamente cuenta una crisis de pareja, la de La Tania y el guitarrista Yerai Cortés. Por ahí aparece C. Tangana y otro productor de electrónica llamado nusar3000. Amoríos descubre a una cantante personal, capaz de hacer confluir la pasión con la elegancia. Yerai acompaña a la guitarra y los productores arriman la copla a los tiempos actuales. El resultado es estimulante.
- Joe Giddings, ‘Stories With Guitars’
¿Quién es? Un músico estadounidense con una carrera en varias bandas, quizá la más conocida Star Collector. Desde hace unos años publica discos bajo su nombre.
¿Es tan bueno Stories With Guitars? Atención seguidores de Cheap Trick, de 10cc, de Silverfish, de Badfinger… Este disco les hará felices: pegadizas canciones de guitarras y voces glam o Lennon/McCartney que suenan cañón. Giddings se muestra familiarizado con los estudios de grabación añejos y les saca un partido sensacional en un disco que suena a gloria.
- Manic Street Preachers, ‘Critical Thinking’
¿Quiénes son? Mucho ha cambiado su música desde que en 1992 los Manic surgieran con una de las propuestas más originales del brit-pop. Critical Thinking rompe cuatro años de silencio discográfico.
¿Es tan bueno Critical Thinking? Abren el disco como si fueran una reencarnación de los Clash, incluso en la temática: “¿Qué pasó con tu pensamiento crítico?”, cuestionan en Critical Thinking. Pero después el disco transita por el pop de altos vuelos melódicos que el grupo galés acostumbra a hacer desde hace años. Son canciones que es imposible que no gusten a alguien educado en Bowie/The Cure/The Smiths.
- Amaia, ‘Si abro los ojos no es real’
¿Quién es? Amaia Romero, navarra de 26 años, conquistó con su naturalidad y talento a todo el que se pasó por Operación Triunfo 2017/18; siete años después sigue ofreciendo la misma simpatía y calidad artística en sus discos, sus apariciones televisivas, sus vídeos en redes y todo lo que toca.
¿Es tan bueno Si abro los ojos no es real? Los dos primeros discos de Amaia fueron una reafirmación de que ella no iba a ser una Aitana. La pamplonica produce su propio estilo: no sigue corrientes, no imita estilos, es ella. Este tercer álbum, el mejor de su corta carrera, ofrece una sensación de unidad a pesar de la variedad estilística. Hasta se ha inventado una bachatita onírica, Auxiliar. Se rodea de productores jóvenes (Ralphie Choo, Drummie, repite con Alizzz) y nada invasivos que aportan pequeños toques aquí y allá que modernizan el sonido de la navarra. La que está al mando es ella, con su adorable voz y sus historias sobre madurar, las reflexiones sobre la muerte o la filosofía de que “casi nada es tan importante”.
- Dropkick, ‘Primary Colours’
¿Quiénes son? El talentoso Andrew Taylor pone voz y guitarra a este grupo escocés que siempre graba discos que merecen varias escuchas cuando lo que se quiere es degustar hermoso pop clásico.
¿Es tan bueno Primary Colours? Siempre que los Dropkick lanzan un disco aparecerá en esta sección. Porque son honestas composiciones de pop guitarrero clásico (Beatles, Byrds, Big Star, Teenage Fanclub) con especial cuidado de las voces. Concretamente este trabajo deja más espacio que otros suyos a la guitarra eléctrica, incluso en solos punzantes, pero breves. Surgen momentos hermosos, como en In a Different Light, con una armónica que parece llorar. Un álbum precioso.
- Sam Fender, ‘People Watching’
¿Quién es? Un actor inesperado: un chico inglés de aspecto aseado que en lugar de cantar sobre relaciones zumba de lo lindo al neoliberalismo. Y encima tiene éxito. Este es su tercer disco.
¿Es tan bueno People Watching? Las canciones de Fender tienden a devolvernos a la realidad: a la clase trabajadora (sobre todo inglesa) que lee noticias todas las mañanas, mientras va en metro a trabajar, sobre que los que mandan acaban de ponérselo un poco más difícil. Fender suena a ese Bruce Springsteen de finales de ochenta y principios de los noventa (Tunnel Of Love, Human Touch, Lucky Town) que dejó la apisonadora rock and soul por un pop radiable. Lo sensacional de Fender es que con una temática tan social va a conseguir llenar recintos grandes con miles de personas coreando sus canciones. Vamos, como Coldplay, pero con mensaje.
- Shego, ‘No lo volveré a hacer’
¿Quiénes son? Un trío de chicas afincadas en Madrid que con este su segundo disco van a pisar muchos festivales este año.
¿Es tan bueno No lo volveré a hacer? Distanciándose de la corriente de bandas jóvenes de corte indie que han venido aquí solo a pasárselo bien, Shego, además de querer fiesta, también les interesa escarbar en los extraños comportamientos de los seres humanos cuando su relación con otros tipos de su especie se viene abajo. “Aunque duela es mejor así, me parece lo mejor para mí”, clama el trío en una de las primeras canciones de este disco y para advertir al oyente que en este recorrido no hay paños calientes. No lo volveré a hacer es un buen álbum de indie-rock con letras que remueven.
- Rienda Suelta, ‘¿Dónde está el hombre malo?’
¿Quiénes son? Un trío sevillano que debuta con este buen disco.
¿Es tan bueno ¿Dónde está el hombre malo? La sensación es la siguiente: los AC/DC de Phil Rudd, Cliff Williams, Malcolm y Angus Young, acompañados de Rosendo Mercado. Así suena este trío andaluz que se convertirá desde ya en favorito de los seguidores del rock urbano. Además del jefe de todo esto (Rosen, claro) este disco recordará a Platero y Tú, Marea o Extremoduro. No engaña a nadie Rienda Suelta, buenos músicos que se trabajan unos textos que tratan las noches en vela que deja el mal de amores o la suciedad que siempre generan las poltronas políticas.
- Amaral, ‘Dolce Vita’
¿Quiénes son? Eva Amaral y Juan Aguirre, con una carrera admirable desde finales de los noventa, siempre manteniendo el nivel y el compromiso, ya sea frecuentando circuitos comerciales (sobre todo al principio) como terrenos algo más alternativos.
¿Es tan bueno Dolce Vita? Canciones cortas, pero con todo lo necesario: buenas texturas sónicas, estribillos, ausencia de desarrollos gratuitos, variedad de estilos y letras donde se habla con inteligencia de relaciones y de mirar al exterior y cuidar a los pájaros y a los arroyos que nos hacen sentir en contacto con lo básico y natural. Amaral no comprenden “las leyes de este mundo”, como aseguran en No lo entiendo, como nadie sensato en esta vorágine de postureo y bulos que nos ha tocado vivir. La discreción, el buen gusto, la coherencia y el apoyo a causas progresistas son características que definen a Amaral, que acaban de lanzar un buen disco.
- The War and Treaty, ‘Plus One’
¿Quiénes son? El matrimonio Trotter: Michael, un veterano de la guerra de Irak que tocaba el piano para que los soldados encontraran un poco de belleza entre tanta crueldad; y Tanya, una cantante de gospel que había participado en musicales y películas como Sister Act. Se casaron y comenzaron a componer y actuar. Este es su quinto disco.
¿Es tan bueno Plus One? Antes de que Beyoncé decidiera reivindicar el country también para los negros y con una visión contemporánea, este fantástico dúo ya lo había tratado. Plus One propone un tratado de músicas profundas, acercándose al gospel, al soul, al country, a la música de los rodeos… Con unas letras que hablan del poder del amor y sobre todo de la necesidad del perdón, la complicidad de las voces de Michael y Tanya, su sentimiento y su versatilidad componen un álbum sensacional a través de los estilos que han forjado a un país hoy a la deriva trumpista. Es un elepé largo (1 hora y seis minutos), pero cada segundo es disfrutable.
JOYA RESCATADA DEL MES...
Todos los meses recomendamos un disco que quizá quedó fuera del radar.
- Muddy Waters, ‘King Bee’ (1981)
¿Quién es? En 1965 los Rolling Stones, ya estrellas con éxitos como (I Can’t Get No) Satisfaction, fueron a conocer los estudios Chess, en Chicago, donde se habían grabado los discos que les apasionaban. Allí se encontraron a Muddy Waters, su héroe (el nombre de los británicos lo cogieron del tema de Waters Rollin’ Stone), con un mono de trabajo pintando las paredes del estudio. Gracias a la reivindicación de los ingleses y blancos músicos de rock and roll (los Stones, Eric Clapton, Jimmy Page, Peter Green) algunos intérpretes negros que forjaron el blues eléctrico pudieron tener un final digno con algo de dinero.
¿Es tan bueno King Bee? Johnny Winter, menos notorio popularmente que los Stones, fue más lejos en la intención de que se prestara atención a los precursores del blues y produjo los tres últimos discos de Waters: Hard Again (1977), I’m Ready (1978) y King Bee (1981). Cuando se programó este último, Waters, que falleció en 1983, ya andaba con la salud quebrada y las sesiones de grabación se debieron interrumpir en alguna ocasión. King Bee es un estupendo canto del cisne de uno de los grandes. El disco rescata piezas del antiguo repertorio de Waters y versiones que llevaba interpretando toda la vida. Los lamentos del bluesman suenan todavía profundos, y picaronas sus insinuaciones sexuales: “Soy una abeja rey, nena, zumbando alrededor de tu colmena. / Sí, puedo hacer miel, nena, déjame entrar”, gime en la canción que da título al disco. Winter y Bob Margolin tocan la guitarra, pero esta vez huyen de los solos flamígeros y deslizan sus dedos por los trastes con finura. Hay espacio para los característicos solos sostenidos de Waters, sobre todo en los blues pausados, que se disfrutan con los ojos cerrados. Dos fieras de la armónica, James Cotton y Jerry Portnoy, aportan frescura y ritmo. Entre todos arropan a una leyenda que transmitió las verdades del blues hasta el final.