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Javier Milei encuentra el amor... con una imitadora de Cristina Kirchner

El ultra, favorito para las elecciones del 22 de octubre en Argentina, pasea estos días por los canales de televisión con una novia, imitadora de la expresidenta, que convence a pocos

Javier Milei, Mirtha Legrand y Fátima Florez
Javier Milei, Mirtha Legrand y Fátima Florez, en una imagen compartida por la conductora en redes sociales.

– Son raros ustedes, eh.

A sus 96 años, tras casi un año de ausencia, la reina de la televisión argentina volvió al horario estelar. Mirtha Legrand tenía una primicia. Sentados en su mesa del sábado por la noche estaban por primera vez juntos en público Javier Milei, el furioso candidato de ultraderecha que coquetea con la presidencia, y la que desde finales de agosto dice ser su novia, la bailarina y comediante Fátima Flórez. Los escuchó durante 40 minutos: a ella promocionar sus próximos espectáculos y sobre la pareja con la que había cortado a principios de año; a él criticar a los “políticos corruptos”, tirar los cubiertos mientras maldecía al Estado, y contarle que no estaba despeinado, que lo peinaba “la mano invisible del mercado”. “Destruir el banco central no es mi única obsesión”, dijo Milei con los ojos puestos en su novia, y mientras los novios se dedicaban corazones con las manos, Legrand tuvo que decirlo de nuevo: “Son distintos a los demás. Raros”.

– ¡Somos tal para cual! –se dijeron de la mano– ¡Ha sido un gusto conocerte!

A Javier Milei, que se impuso como favorito en las primarias de agosto y contra quien el resto de los candidatos espera llegar a una segunda vuelta tras las elecciones del próximo domingo, le faltaba un elemento esencial para graduarse de presidenciable argentino: una pareja. Y la encontró, según ambos han mostrado en apenas un puñado de muy mediáticas apariciones públicas, en la comediante que se alzó a la fama como imitadora de su enemiga pública, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Fátima Florez en su personaje de Cristina, durante una emisión del programa 'Gran cuñado'.
Fátima Florez en su personaje de Cristina, durante una emisión del programa 'Gran cuñado'.Telefe

Legrand, siempre inimputable, le preguntó a Milei si se había casado antes, si pensaba tener hijos, y ante las negativas lo lapidó: “Ah, sos virgen”. “De matrimonio”, replicó él. Legrand llegaba con la carta de que los enamorados se habían conocido en uno de sus programas, y le pidió a Flórez que volviera a imitar a la expresidenta en la mesa. “Yo, sentarme con este señor… no”, procedió con la voz que la hizo famosa. “Te voy a sacar del poder… ¡te voy a dejar sin poder!”, le gruñó Milei del otro lado de la mesa con una sonrisita. Las redes sociales no dejaron pasar los chiste sobre sombríos juegos de rol. Y si pocos se creían el romance, esta semana las principales voces de la prensa rosa se unieron para rechazarlo: “Parece muy ficticio”, “no les creo nada”, “habría un arreglo”. Un canal incluso consultó con un experto en lenguaje corporal, que dijo: “No son pareja. No tienen empatía afectiva”.

Había espacio para la duda. Durante todos sus años como invitado televisivo, Milei alimentó un perfil de economista de academia furibundo, que quería recortar el gasto público mientras pegaba “patadas en el culo” a los políticos. Y fue tan popular que terminó pasando de las tertulias políticas a los programas de mediodía y los de la farándula. Allí, le gustaba presumir de ser “libertario también en lo cultural”, de rechazar el matrimonio como un “contrato” que “encadenaba”, y de tener “ejércitos de celosas” detrás de sus relaciones abiertas. El Milei de su prehistoria presumía de ser profesor de sexo tántrico, y contaba que tenía apodos como “vaca mala” porque “eyaculaba cada tres meses”.

La campaña presidencial apagó esas risas. En un país de primeras damas fuertes, donde Eva Perón se convirtió en símbolo de la clase obrera, Cristina Kirchner terminó presidiendo más que su marido, o las clases altas perdieron el aliento con el estilo de Juliana Awada, esposa del expresidente Mauricio Macri, un candidato solo que arrasaba hacía ruido. A Milei solo se le conocía otra novia, una cantante de cumbia con la que estuvo en pareja en la cúspide de su carrera televisiva en 2019, pero los grandes amores de su vida fueron sus cinco perros y su hermana. Los medios le han preguntado más de una vez por quién sería su primera dama, y Karina Milei es la apuntada. “Es la persona que mejor me conoce. Yo creo que jugaría el rol de primera dama”, dijo una vez. “Uno siempre tiene que tener alguien a quien reporta. Yo reporto a mi hermana”.

En su ascenso en las encuestas, Milei se volvió conservador. Mientras sus seguidores desencantados con la política aplaudían sus llamados a quemar el banco central, el libertario ha asumido discursos que reivindican la dictadura militar, se oponen a la educación sexual en las escuelas y niegan derechos a las mujeres como el aborto o la igualdad salarial. A las últimas encuestas, que lo mantienen como líder con un pequeño margen, no parece importarles: Milei mantiene el primer tercio para las elecciones del 22 de octubre con una posible segunda vuelta el 19 de noviembre.

Fátima Flórez, artista de 42 años asidua de los espectáculos de balneario en temporada de verano, tampoco parece haberle sumado a su imagen. Los medios dudan de la relación, y los seguidores de Milei, legión de redes sociales que arropan a cada nuevo personaje de su partido como un ídolo, apenas la mencionan. Algo chirría: Flórez alcanzó la cúspide de su fama imitando a Cristina Kirchner en los programas que le hacían de oposición durante su Gobierno, pero su afinidad ideológica con Milei parece llegar hasta ahí. En la entrevista con Mirtha Legrand, Flórez contó que se formó como bailarina gracias a una beca en Cuba, y en otra entrevista de 2018 señalaba como una “falta de cultura” negar los 30.000 desaparecidos de la dictadura militar, que Milei negó abiertamente en el debate presidencial del pasado 2 de octubre. Pero su carrera televisiva ha vuelto a despegar, y mientras vuelve a los programas de mayor audiencia, Milei corre la última milla de la campaña. Este fin de semana cerrará campaña en Buenos Aires tras darse un baño de masas en la provincia norteña de Salta. En la caravana de este viernes, junto a sus candidatos locales, a su lado solo estaba su hermana.

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