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Golfo de México o América: qué país controla la masa de agua en disputa

Según cálculos de Sovereign Limits, la mayor parte del cuerpo de agua está controlada por México: el 49%, frente al 46% bajo el dominio de Estados Unidos

José Luis Ávila

Entre sus primeras medidas como presidente, Donald Trump rebautizó al Golfo de México como Golfo de América, argumentando que el área de 1,6 millones de kilómetros cuadrados “ha sido durante mucho tiempo un activo integral” de Estados Unidos. Sin embargo, los cartógrafos y Gobiernos de todo el mundo han utilizado la denominación Golfo de México durante casi cinco siglos. Según cálculos de Sovereign Limits, una base de datos que investiga y mapea las fronteras internacionales, México controla el 49% del cuerpo de agua (757.300 kilómetros cuadrados), y Estados Unidos el 46% (707.600 kilómetros cuadrados). Alrededor del 5% (80.000 kilómetros cuadrados) está bajo el dominio de Cuba.

Como fue ratificado en la Convención Sobre los Derechos del Mar en 1982, el golfo tiene unos límites marítimos acordados y establecidos mucho tiempo atrás. En este sentido, el cambio de nombre impulsado por la Casa Blanca carece de bases históricas y figura como una acción exclusivamente política. De allí el reclamo de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la imposición que pretende su vecino. “México no acepta que se renombre su territorio”, afirmó. De momento, la orden ejecutiva del mandatario para renombrar el cuerpo de agua ha tenido un impacto inmediato en las agencias federales que cartografían o hacen referencia al golfo, y en gigantes tecnológicos como Google, que ya refleja el cambio de nombre en sus respectivos buscadores.

Una captura de pantalla del Golfo de México en Google Maps
Una captura de pantalla del Golfo de México desde España del 12 de febrero de 2025.

Con más de 2.000 millones de usuarios activos mensuales en todo el mundo, Google Maps se ha convertido en un elemento central de la disputa. Para satisfacer a ambas partes, la compañía californiana informó la semana pasada que los usuarios estadounidenses lo verán reseñado como Golfo de América, mientras que los mexicanos como Golfo de México. El resto del mundo lo verá con los dos nombres. “Aunque los tratados y convenciones internacionales no buscan regular cómo los proveedores privados de mapas representan lugares geográficos, nuestra política consistente es consultar múltiples fuentes oficiales para proporcionar la más actualizada y precisa representación del mundo”, sostuvo la empresa en respuesta a una primera misiva enviada por Sheinbaum, en la que formaliza su reclamo por el cambio de nombre.

Asimismo, el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, ha insistido que la nueva denominación solo puede aplicar a la porción marítima bajo control de Estados Unidos. “Excederse de dicha zona extralimita las facultades de cualquier autoridad nacional o entidad privada (...) De ser el caso, el Gobierno de México ejercerá las acciones que, conforme a derecho, estime pertinentes”, fueron sus declaraciones. Es así como México ha abierto la puerta a emprender una demanda civil contra Google. “Vamos a esperar la respuesta y, si no, procederemos ya en tribunales”, confirmó la mandataria mexicana, quien aún aguarda una posible, pero improbable rectificación por parte de la empresa.

La Casa Blanca, por su parte, vetó de forma indefinida a la agencia de noticias AP por escribir Golfo de México en sus contenidos. Sus reporteros ya no tienen acceso al Despacho Oval ni al avión presidencial. Para Washington, se trata de un cambio de facto, y las instituciones privadas que se resistan podrían ser castigadas.

El columnista Gustavo Arellano lo explica en Los Angeles Times. En una pieza de opinión, cita al autor de Tex[t]-Mex: alucinaciones seductoras de lo “mexicano” en Estados Unidos (Tex[t]-Mex: Seductive Hallucinations of the ‘Mexican’ in American), el mexicoamericano William Anthony Nericcio, quien recopiló la historia del sentimiento antimexicano en Estados Unidos a través de los estereotipos de Hollywood y otras formas de la cultura de masas. Para el escritor, el cambio de nombre del golfo está motivado por el racismo y la discriminación que por décadas ha prevalecido hacia el vecino del sur. Así lo confirma un estudio reciente: el 60% de los estadounidenses tienen una opinión negativa sobre México.

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Sobre la firma

José Luis Ávila
Es periodista y miembro del equipo fundador de EL PAÍS US. Su trabajo se publicó antes en medios como Telemundo, Vogue, Gatopardo, El Nacional y Exceso. Se tituló en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, es especialista en SEO y tiene un Máster en Branded Content de la Madrid Content School.
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