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‘Rafaela y su loco mundo’, un absurdo universo que va de más a menos

Tras un ingenioso comienzo, la serie que recupera el espíritu ‘chanante’ decae hasta conformarse con que sus capítulos sean chistes alargados hasta la extenuación

Aníbal Gómez, Joaquín Reyes, Ingrid García-Jonsson y Carlos Areces, en el primer episodio de 'Rafaela y su loco mundo'.PEDRO VALDEZATE

El primer episodio de Rafaela y su loco mundo (Atresplayer) es sorprendente. ...

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El primer episodio de Rafaela y su loco mundo (Atresplayer) es sorprendente. Ingrid García-Jonsson, Carlos Areces, Joaquín Reyes y Aníbal Gómez (también creador de la serie y autor de la novela en la que se basa), con unos atuendos indescriptibles y absurdamente caracterizados para representar adolescentes con personalidades más absurdas todavía, interpretan a cuatro amigas que tendrán que viajar al pasado para curar el insomnio (“insoknio”) de una de ellas. Como descubren que el origen de su mal está en el trauma de su madre al enterarse del intento de golpe de Estado de 1981, tendrán que conseguir que no sea consciente del histórico acontecimiento. Pero claro, eso tendrá consecuencias.

El comienzo de Rafaela y su loco mundo es fresco, descarado, muy autorreferencial, sabe jugar con la voz en off… Funciona muy bien y es muy divertido. Sin embargo, según van pasando los ocho episodios que componen la temporada —todos ellos dirigidos por Ernesto Sevilla—, esa fuerza inicial va perdiéndose, como si la serie se volviera más vaga y activara el piloto automático. Tiene momentos hilarantes y algún capítulo divertido, pero aquel punch del comienzo ya no vuelve a estar presente.

Se podrá decir que el espectador ya sabe lo que va a ver cuando se acerca a una serie que bebe del humor de La hora chanante y Muchachada nui, por supuesto. Lo surrealista y absurdo se da por contado. El desconcierto también. Y el humor escatológico, grotesco y físico. Pero está claro que los mimbres para hacer algo diferente estaban, como se demuestra en ese comienzo, solo que luego no se aprovechan de forma adecuada.

Un cierto tono cutre, como de serie grabada entre cuatro amigos, no es el problema, porque de ahí pueden salir cosas interesantes. Por ejemplo, el espíritu chanante estaba también detrás de la serie Capítulo 0, una rareza de dos temporadas disponible en Movistar Plus+ y creada por Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla que parodiaba diferentes géneros cinematográficos y televisivos con acierto.

Precisamente en esa línea se mueve uno de los mayores aciertos de Rafaela y su loco mundo (junto al siempre eficaz y divertidísimo Carlos Areces), que es la parodia de una tertulia televisiva que aparece en cada uno de los capítulos. Charla dinámica, como se llama el ficticio programa al que están enganchadas en la serie, es todo menos dinámica, con dos tertulianos de edad avanzada y sin mucho que aportar a ningún tema y un conductor, interpretado por el gran Luis Callejo, con menos ganas aún que ellos de estar en el plató.

La serie es un festival de colaboraciones especiales, desde Miguel Maldonado hasta Soy Una Pringada o un muy divertido David Verdaguer. Las tramas absurdas e insustanciales se suceden repletas de frases que buscan la carcajada. En ocasiones lo consiguen, pero que haya momentos de risa no quita para que los 20 minutos de sus episodios parezcan en muchas ocasiones una duración desmesurada. Como un chiste que se alarga hasta la extenuación sin que su narrador parezca darse cuenta de que ya toca ponerle fin porque ha perdido la gracia.

La autoconsciencia de la serie y ese conocimiento de los personajes de que están en una ficción, algo que al principio se usa para propio beneficio de la historia, termina siendo un recurso repetitivo y cansino. Una pena que no sea capaz de mantener el alto nivel con el que empieza.

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