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La huelga de médicos empieza con bajo seguimiento, según los datos oficiales

Andalucía es la comunidad que ha reportado mayor respaldo, con un 24,7%, mientras Cataluña lo cifra en un 6,2%. Los sindicatos elevan el apoyo a más del 85%

Manifestación de médicos convocada en San Sebastián con motivo de la semana de huelga que arranca este lunes.Javier Hernández

Miles de médicos de toda España han comenzado este lunes una huelga indefinida, cuya primera fase durará toda esta semana. Una vez firmado por los sindicatos mayoritarios un acuerdo de Estatuto Marco con el Ministerio de Sanidad, los sindicatos específicos de los médicos reivindican un estatuto propio diferenciado del resto de los sanitarios que mejore sus condiciones en ámbitos como la jornada laboral, las guardias o su categoría profesional.

Los datos oficiales sobre seguimiento proporcionados por las comunidades autónomas muestran cifras bajas: el más alto lo reporta Andalucía, con un 24,7% de respaldo; en Galicia ha sido del 17%; en Cataluña, la Generalitat lo cifra en un 6,2%; Madrid informa de un seguimiento de entre un 10% y un 15%; en la Comunidad Valenciana ha llegado al 10,4%; un 15,9% en Canarias; un 13,5% en Aragón; un 20% en Castilla y León.

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), el principal entre los convocantes, elevan el seguimiento a un 85% en Atención Primaria y un 90% en hospitalaria, a pesar de unos “servicios mínimos abusivos que exigen aproximadamente un 75% de efectivos en servicios no esenciales y un 100% en los esenciales”.

EL PAÍS ha podido comprobar que, como en anteriores paros, está siendo muy desigual: la mayoría de los pacientes consultados ni siquiera están notando la repercusión, mientras que otros han visto cómo se cancelaban sus citas. Quienes se suman a la huelga no deben avisar, así que es imposible planificar o avisar con antelación.

En las puertas del Hospital Gregorio Marañón, donde se han concentrado cientos de facultativos para visibilizar la huelga, la mayoría de los pacientes consultados por este periódico no había sufrido sus repercusiones. En el caso de Clara Pardo, con dos citas médicas en las áreas de cirugía maxilofacial y traumatología, fue atendida con normalidad.

El profesor Antonio García acudió al hospital a una cita en la unidad de radiología que, salvo un retraso habitual de media hora, no tuvo más problema: “Llegué más temprano todavía, vi algunos carteles, pero no me percaté de la huelga hasta ahora que salí. Por mi parte, todo bien”. La misma situación vivió Carmena Suárez, que acudió a una cita de cardiología a las 8.00.

Benito y Josefina Hernández, por el contrario, se vieron sorprendidos al llegar a la consulta de gastroenterología que no se produjo porque su médico estaba en huelga: “No nos dijeron nada, no nos llamaron ayer. Nada, nosotros no sabíamos nada”.

En el Centro de Salud Goya, la atención a citas médicas y la solicitud de las mismas transcurrió con leves retrasos, pero con atención a los pacientes. Irma González, cuidadora de Sonia —quien optó por no dar su apellido— aseguró que acudieron a la consulta de cardiología de la adulta mayor sin problemas en la atención. En este centro, la atención para solicitar citas con especialistas o de medicina general se brinda sin alteraciones.

En el Hospital Universitario Santa Cristina, la prestación de servicios también transcurre de manera regular. Pilar Elodin se enteró del estallido de la huelga de este lunes, llamó al centro médico sin respuesta y acudió de todas formas. Al llegar al centro, el médico especialista en cirugía con quien tenía cita la atendió a la hora establecida.

En Barcelona también hay una mayoría de normalidad, en lo que ha podido comprobar este diario. En el CAP Sant Rafael, los administrativos repiten el aviso desde primera hora: “Los médicos están de huelga, algunas consultas serán reorganizadas y estamos operando con servicios mínimos”.

En el CAP de Vallcarca, la atención se desarrolla sin sobresaltos. “Tengo cita con la doctora María Belén, mi médica de familia, y todo está funcionando con normalidad”, explica Jordi, de 75 años. En este centro, en las cinco plantas de salas de espera, apenas se perciben retrasos. “No sabía que hoy había huelga. Me parece que todo está normal”, comenta la paciente Astrid Fontana.

Alba, de 63 años, tenía cita con un dermatólogo programada, pero su visita fue cancelada. “Sabía de la huelga, pero no pensaba que afectaría a la atención primaria”, lamenta. Las administrativas reconocen la incertidumbre: “En principio está convocada, pero no sabemos quién vendrá y quién no”. La reorganización de agendas y la falta de confirmación de profesionales disponibles marcan la mañana en este centro de salud.

Reivindicaciones

Ana Giménez, presidenta de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), explica a las puertas del Gregorio Marañón que hay tres reivindicaciones principales: un estatuto diferenciado, que las guardias sean voluntarias y mejor remuneradas, y una categoría profesional superior a la del resto de los sanitarios.

Pedimos que desaparezca la jornada de guardias. Todos los trabajadores trabajan entre 40 y 37 horas y media, que es lo que recoge el Estatuto de los Trabajadores, y sin embargo los médicos, además de esa jornada, tenemos la obligación de trabajar las guardias, una jornada obligatoria, esclava, hasta al menos los 55 años en Madrid, y que, además, está retribuida por debajo de la hora ordinaria”, señala Giménez.

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha subrayado en una entrevista publicada este lunes por EL PAÍS que las guardias son parte del trabajo de los médicos y ha defendido que el nuevo Estatuto Marco supone bajar la jornada de guardia de 24 a 17 horas, con 24 horas de descanso antes y después.

“La segunda reivindicación”, continúa Giménez, “es que se nos clasifique conforme a nuestra formación. Para llegar a ser médico, además de un filtro brutal para poder entrar en las facultades, tenemos la obligación de estudiar durante 11 años, que son 6 años de carrera y 5 años de formación. Pues bien, nos quieren dar la misma categoría que a profesionales que apenas han estudiado cuatro años”, subraya.

Lo que recoge el Estatuto Marco es un nivel 8 para médicos, farmacéuticos, biólogos especialistas y personal investigador, siempre con doctorado. El siguiente nivel, el 7, es para los especialistas sin doctorado.

“La tercera reivindicación”, concluye Giménez, “es un ámbito propio de negociación”. La ministra responde que su misión es representar a todo el sistema sanitario y que los médicos ya están representados en ese ámbito mediante los sindicatos mayoritarios, que han suscrito el Estatuto Marco.

Fuentes de CSIF explican que el sindicato va a iniciar una ronda de asambleas en hospitales de toda España para explicar el nuevo estatuto. “Además, tenemos previsto reunirnos con los grupos parlamentarios para promover su aprobación en el Congreso de los Diputados, y hemos pedido una reunión al Ministerio de Sanidad para iniciar la negociación para actualizar las retribuciones”, señalan estas fuentes.

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