La jueza llama a declarar a los dos hijos de la expareja de Juana Ramos, desaparecida en Gran Canaria en 2016
La abogada de la expareja, único investigado en la instrucción, solicita la comparecencia, que se celebrará el viernes 28
La defensa de la expareja de Juana Ramos, el único investigado por la desaparición de la mujer en 2016 en la isla de Gran Canaria, apura sus últimos movimientos antes de que el caso llegue a la Audiencia Provincial de Las Palmas. La magistrada titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer 2 de Las Palmas de Gran Canaria, María Auxiliadora Díaz, tomará declaración este viernes 28 a los dos hijos de la expareja en calidad de testigos a petición de la defensa de Miguel Ángel Ramos, según han informado fuentes cercanas al caso. Su declaración, han indicado las fuentes, resulta “esencial” para la defensa a la hora de tratar de acreditar la inocencia del investigado.
Juana Ramos, de 56 años, desapareció el 20 de agosto de 2016. Era madre de dos hijos y residía en el barrio de La Paterna, en Las Palmas de Gran Canaria, donde gestionaba un comercio en la zona. Aquel día, tenía previsto reunirse con su expareja, Miguel Ángel Ramos, para tratar asuntos económicos. Ambos habían mantenido una relación de 14 años y se habían separado tres meses antes de la desaparición. En el marco de la investigación, Ramos, propietario de una pizzería, fue detenido el 7 de septiembre de ese mismo año como principal sospechoso de su desaparición.
La instrucción se encuentra completamente finalizada y, en breve, se llevará a la Audiencia Provincial para la designación de ponente y la celebración del juicio por homicidio o asesinato, que se celebrará ante un jurado popular. A principios de abril del año pasado, la magistrada incoó procedimiento ante el jurado por el presunto delito de asesinato. Díaz, de esta manera, daba por concluida su investigación, tras la cual advirtió que había hallado indicios suficientes para procesar al investigado como supuesto autor del crimen. La Sección Segunda de la Audiencia Provincial desestimó en mayo el recurso interpuesto por la abogada defensora por forma y fondo contra la decisión de la magistrada.
Durante la instrucción, según explicaron a este periódico fuentes cercanas, los interrogatorios policiales y judiciales revelaron contradicciones en las declaraciones del investigado, quien inicialmente afirmó haber acompañado a la desaparecida a dar un paseo antes de dejarla en su domicilio en La Paterna a medianoche. Sin embargo, el análisis de las señales de los teléfonos móviles ubicó a ambos en la zona norte de Gran Canaria, en los municipios de Moya y Arucas, hasta altas horas de la madrugada, momento en el que se perdió la señal del dispositivo de la mujer.
A pesar de los esfuerzos de búsqueda, no se encontraron pistas sobre el paradero de Juana Ramos en los primeros años. En 2021, las investigaciones se retomaron con un amplio despliegue policial de 160 personas tras detectar nuevos indicios en el norte. A lo largo de la instrucción, la magistrada a cargo del caso mantuvo a Miguel Ángel Ramos como el principal sospechoso, señalando que su versión de los hechos era “totalmente inverosímil” y presentaba “contradicciones y datos poco creíbles”. Estas inconsistencias se referían a la ruta seguida, la vestimenta de ambos y la cronología de los hechos la noche de la desaparición. Además, el acusado mostró una “nula colaboración” con la investigación desde el primer momento.
En el proceso judicial, la jueza destacó que la actitud de Ramos fue “obstativa”, lo que consideró incompatible con la reacción esperada de una persona que había perdido a alguien con quien mantenía una relación sentimental. Testimonios de amigas y familiares de la víctima revelaron presuntos episodios de malos tratos físicos, violencia verbal y psicológica, así como conductas de acoso y control por parte del investigado.
El caso también sacó a la luz un conflicto económico entre ambos. Según declararon sus hijos, el acusado había solicitado a Juana Ramos que pusiera su negocio a su nombre para evitar perderlo en su proceso de divorcio. Con el tiempo, dejó de pagar las cuotas a la Seguridad Social y una indemnización por despido improcedente, acumulando una deuda de 24.000 euros. Ante esta situación, la víctima solicitó un crédito bancario para cubrir la deuda, asumiendo pagos mensuales de 500 euros, que su expareja se comprometió a reembolsarle. Sin embargo, en varias ocasiones utilizó esta deuda como presión para evitar la ruptura de la relación.
El abogado de la familia subrayó durante la instrucción que la desaparición de Juana Ramos no fue voluntaria, argumentando que la mujer tenía responsabilidades familiares ineludibles, como el cuidado de sus padres octogenarios y la ayuda a su hija con su nieto de cuatro años con autismo. Su padre falleció sin llegar a conocer el paradero de su hija.
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.