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El agua, garantía de futuro para las personas y el planeta

En el Día Mundial del Agua, el grupo SUEZ subraya los retos a los que se enfrenta este recurso indispensable, vital para la transición ecológica y el desarrollo sostenible

El agua es el principal componente de todas las formas de vida. El cuerpo de los seres humanos, por ejemplo, está compuesto en un 60% de agua, porcentaje que alcanza al 70% en el caso del cerebro y el 80% en el de la sangre. Tan necesaria es el agua para la vida que las misiones espaciales sólo consideran zonas habitables del universo aquellas capaces de albergar agua en estado líquido.

Para subrayar la importancia de esa sustancia extraordinaria formada por un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno (H₂O), Naciones Unidas estableció hace ya 28 años que cada 22 de marzo se celebraría el Día Mundial del Agua. Una cita que este año tiene como lema “El valor del agua” y que quiere dar a conocer la gran importancia ambiental, económica, social y cultural que el agua tiene para la población mundial.

Sin embargo, pese a ser un recurso esencial e indispensable, garantizar el acceso resulta cada vez más difícil. Fenómenos como el aumento de la población y su impacto directo en la evolución del clima están poniendo contra las cuerdas a este elemento fundamental.

La Agencia Europea del Medio Ambiente ya advierte de que España es el país de la Unión Europea más vulnerable al cambio climático y con mayor estrés hídrico

Los datos demográficos son abrumadores. Se calcula que en 2050 la población mundial alcanzará los 10.000 millones de personas, lo que hará aumentar la demanda de agua entre un 20 y un 30% por encima de su consumo actual. Además, el 75% de toda la población vivirá para entonces en ciudades, lo que hará que en las grandes urbes las necesidades hídricas se disparen todavía más.

El cambio climático, por su parte, es responsable del incremento de los episodios de sequías extremas, lluvias torrenciales, aluviones, etc. Naciones Unidas, que tiene al agua como prioridad entre sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ya estima a día de hoy en 1.200 millones las personas a lo largo y ancho del planeta en zonas con riesgo de sufrir inundaciones, y en 30 años la cifra habrá subido hasta alcanzar los 1.600 millones, poniendo en peligro a cerca del 20% de la población mundial.

Operaria de SUEZ en la depuradora de Cambrils (Tarragona).

En la otra cara de la moneda se encuentra la creciente escasez de los recursos hídricos, un problema que cada día se agrava más y que afecta especialmente a España. La prueba es que la Agencia Europea del Medio Ambiente ya advierte de que España es el país de la Unión Europea más vulnerable al cambio climático y con mayor estrés hídrico, como se conoce a la situación en la que la demanda de agua es en ocasiones más alta que la cantidad disponible.

Por no hablar de la importancia clave del agua en el desarrollo socioeconómico y en la erradicación de la pobreza. Porque el agua es un elemento esencial en todas las actividades que generan riqueza: agricultura, ganadería, minería, procesos industriales de todos los sectores…

Hacia el desarrollo sostenible

SUEZ, un grupo a nivel global experto en agua, está comprometido en ayudar a las ciudades, las industrias y la agricultura a preservar y asegurar para el futuro los recursos esenciales del medio ambiente: el agua, la tierra y el aire, garantes de nuestro futuro. Y, para ello, desarrolla servicios en el ámbito de la sostenibilidad hídrica y ambiental a fin de acompañar a territorios y ciudades hacia la transición ecológica y el desarrollo sostenible, donde el agua juega un papel fundamental.

¿Un ejemplo? El parque urbano La Marjal, en Alicante, un proyecto pionero en España seleccionado en 2018 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) como ejemplo de buena gobernanza a la hora de solucionar en las ciudades los retos del agua y el cambio climático. Construido en 2015 en una superficie de 3,6 hectáreas, el parque La Marjal tiene capacidad para recoger hasta 45 millones de litros de aguas pluviales, evitando así las inundaciones y reutilizándose buena parte de esa agua tras pasar por una planta de depuración. Y este es sólo uno de los muchos proyectos renovadores que en los últimos años ha desarrollado SUEZ.

Parque urbano La Marjal, en Alicante.

El agua representa un elemento básico en la sostenibilidad urbana. Frente al cambio climático, una gestión eficiente y responsable de los recursos hídricos y del consumo, así como una adecuada integración de los sistemas de abastecimiento de agua potable, saneamiento y alcantarillado, contribuyen a una mayor resiliencia de las ciudades. Además, la economía circular y el uso de recursos hídricos alternativos, como por ejemplo la reutilización de aguas pluviales para el riego de zonas verdes o la limpieza de las calles, se han vuelto fundamentales en el desarrollo de futuras soluciones para las grandes urbes del planeta.

Se trata, en definitiva, de una transición ecológica hacia un modelo de gestión del agua más sostenible, resiliente e inclusivo.

Un escudo cotidiano contra el virus

El coronavirus ha subrayado una vez más la importancia capital del agua: para frenar su propagación los responsables sanitarios recomiendan lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón. Pero, además, y con el objetivo de contar con datos que permitan a las autoridades anticiparse a la evolución de la pandemia, SUEZ España ha desarrollado en tiempo récord Covid-19 City Sentinel. Se trata de una herramienta epidemiológica que permite a los gestores públicos visualizar las concentraciones de coronavirus en las aguas residuales, combinando esa información con analíticas de laboratorio, análisis de la topología de las redes de alcantarillado y una plataforma digital de gestión de datos.

Laboratorio del grupo para la detección del virus.

Esta solución integral de alerta temprana se ha convertido en fundamental para identificarla presencia del virus, realizar seguimiento de su evolución y poder adoptar medidas efectivas inmediatas para anticipar la aparición de nuevos brotes en la población.

Esta innovadora herramienta, que incluye la detección de la nueva cepa británica, ya está implementada en 100 municipios de España y hace seguimiento a más de 13 millones de habitantes.


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