Cómo llevar el borreguito, el tejido más amoroso, en 2026
Un aluvión de propuestas que nacen en la pasarela transforman este cálido tejido en una segunda piel para soportar con estilo la caída en picado del termómetro
Con un pasado hippie circulando por sus venas, el tejido de borreguito ha pasado de forma intermitente por nuestras vidas. Este tejido suave y achuchable, ya sea animal o bien sintético imitando la piel de borrego, resulta un excelente aislante térmico para sobrellevar el invierno; de ahí que prolifere su uso no solo en prendas de abrigo, sino también en calzado, guantes y demás accesorios.
Pero sus cualidades no terminan aquí. Desde hace un tiempo, y siguiendo la estela de diseñadores como Isabel Marant que presagiaron con destreza las posibilidades que ofrecía en su ideario bohemio –tan aplaudido este 2025–, un aluvión de propuestas creativas han transformado su suave tacto en un material de tendencia.
Frente a patrones de toda la vida como los interiores y cuellos de borreguito en pellizas de serraje, chaquetas tejanas y chalecos de inspiración folk (todos ellos son prendas a tener en cuenta este invierno) se suman nuevas fórmulas desde la pasarela que validan lo atractivo del fenómeno. Es el caso de las maxiparkas de Iceberg y Dior con pronunciados ribetes en este tejido, la apuesta total en las sudaderas XXL de Missoni o las estolas asimétricas de Sacai.
Junto a un street style que venera su uso por partida doble (o incluso triple), las casas de costura también aleccionan sobre cómo llevarlo este invierno con nota. Ya sea sobre vestidos lenceros o un negligé para un efecto ‘recién levantada’ como sugiere Ermanno Scervino, son el contrapunto terrenal para una falda de lentejuelas o un pantalón bombacho, además de una elección redonda y audaz sobre accesorios de temporada como la slipper de calle, el tacón joya o el bolso abierto que defienden para este 2026 desde Chanel a Loewe y Balenciaga.