Ir al contenido
suscríbete

El periódico y el pan cada mañana

Los lectores y las lectoras escriben sobre el 50º aniversario de EL PAÍS, los niños con móviles, los bajos salarios españoles y estudiar Formación Profesional

Kiosco de prensa en Madrid, en 2016.Samuel Sánchez

Pertenezco a esa especie en extinción que todas las mañanas, lo primero que hace es comprar el periódico y el pan. Una tarde de mayo de hace 50 años compré el primer número de EL PAÍS. Estaba en cuarto de carrera. Desde entonces lo leo a diario y puedo asegurarle que de los 17.800 ejemplares que han salido a la calle habré leído la inmensa mayoría. En aquel primer número vi un diario diferente que me enganchó, pero también intuí que el triunfo de EL PAÍS en los quioscos iba a significar el cierre del que era nuestro periódico de referencia, el diario Informaciones, que en los estertores del franquismo se la jugaba a diario en esos tiempos tan duros y que era el periódico más leído en nuestras universidades. Agradezco a ambos diarios que me convirtieran en un lector voraz de la prensa.

Francisco Javier de las Heras Molinos. Madrid

Menores y pantallas

Los móviles consumen a los niños. La tecnología está plenamente normalizada en adolescentes y niños, pero, ¿hasta qué punto está siendo la sociedad absorbida por los móviles? En España, entre un tercio de los menores de 10 años tienen un dispositivo propio, a una edad en la que deberían estar jugando en los parques y no frente a una pantalla. Quizá el problema no sean los menores, sino que los adultos hemos dejado de cuestionar el uso que hacemos de los móviles.

Julia Campos Viosca. Valencia

Se trata del sueldo

Mi hijo finalizó Ingeniería Química el curso pasado. Tras enviar su currículum y tener varias entrevistas de trabajo en empresas de su sector, decidió trabajar cuatro meses como lavaplatos en Noruega y viajar por el mundo con lo ahorrado. Un mes de sueldo como lavaplatos le permite ahorrar lo mismo que cinco meses en España como ingeniero. Tras la experiencia, decidió trabajar otros cuatro meses como pinche de cocina en Suiza y seguir viajando. No sé cuánto tiempo seguirá así. ¿Esto es desafección por el trabajo o es otra cosa?

Koldo Palenzuelas. Barcelona

El valor de la FP

Sorprende escuchar que aún se juzga la Formación Profesional como una opción de segunda, cuando su percepción ha cambiado profundamente en los últimos años. Hoy muchos estudiantes la eligen por su carácter especializado y conectado con el mercado laboral, con prácticas en empresas y una inserción más rápida en sectores demandados como la sanidad, la ciberseguridad o las energías renovables. Elegir FP no es renunciar a seguir estudiando, sino empezar desde una base sólida. Urge, por tanto, dejar atrás prejuicios: el valor de un profesional no depende del número de títulos, sino de su preparación, compromiso y capacidad de aportar a la sociedad.

Marta Guillot Libros. Valencia

Archivado En