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Hacía falta un Gandhi, apareció Trump

Las lectoras y los lectores escriben acerca de los bombardeos en el Golfo, los impuestos a artistas y galeristas y la emoción que transmiten algunas escritoras y cineastas

El presidente de EE UU, Donald Trump, este lunes en Washington.CONTACTO/ Europa Press

El mundo se vuelve cuántico, sin certezas objetivas. La moral se difumina cuando el oro vale más que la vida de un niño. Europa es ya solo dinero, cada día más devaluado. Nadie se atreve a chistar a los nuevos asesinos en serie: gobernantes sin escrúpulos ni inteligencia. Los misiles vuelan en todas direcciones en una pelea de todos contra todos donde solo ganan la muerte, el caos y la estupidez. Ríos de plástico y petróleo desembocan en el mar en un suicidio ecológico en el que todos participamos alegremente. Y la vida, como internet, se transforma en un frenesí donde todos corren sin dirección. Necesitábamos a Gandhi y el que apareció fue Donald Trump.

Pablo González Caballero. Boadilla del Monte (Madrid)

El azar y la guerra

Estos últimos días vemos nuevos ataques, esta vez a Irán, y me pregunto: ¿hasta dónde va a llegar esta situación? Creo que nadie entiende a qué está jugando el presidente estadounidense y hasta dónde quiere llegar, porque esta situación no solo desestabiliza a un país entero, sino que pone en riesgo el equilibrio internacional y la vida de millones de personas. Nadie entiende qué está pasando, pero todos lo sufriremos. Un día habla de paz y de centrarse en su país, y al otro parece estar echando gasolina al fuego de una guerra que no conviene a nadie. Todos estos “discursos” dejan ver una falta de sentido común. ¿Qué pretende? Hay que exigir claridad y paz. No podemos permitir que la política internacional sea un juego de azar donde las consecuencias las paguen los ciudadanos.

Laura Marín Martínez. Hellín (Albacete)

Competitividad, IVA y arte

Artistas y galerías no son un lujo, sino una necesidad. Sin artistas no hay pensamiento crítico visual ni patrimonio. Y las galerías de arte son difusores gratuitos de cultura: sostienen exposiciones abiertas al público, generan conocimiento y conciencia crítica y garantizan el acceso ciudadano a la creación contemporánea. Sin embargo, el actual IVA del 21% en la compraventa de obras sitúa al sector artístico español en desventaja frente a Alemania, Francia, Italia o Portugal, donde el tipo oscila entre el 5,5% y el 7%. Un gobierno que proclama la “promoción, protección y difusión de las artes” debe adaptar con urgencia este gravamen a los estándares europeos. No es una concesión: es una decisión estratégica de país. Y puede hacerlo con la tranquilidad de que estará reforzando nuestro tejido cultural y nuestra competitividad internacional.

José Luis Guijarro Alonso. Madrid

Voces femeninas que nos abrigan

La manera de hablar sobre la pérdida de un familiar o la de un amor, y de su respectivo duelo, me ha sobrecogido sobremanera en las líneas de escritoras jóvenes, Sara Torres y Lana Corujo. Cómo sus voces hablan con tanta ternura y delicadeza. La voz femenina, la emoción y el sentimiento que estallan por los poros de mujeres volcánicas, o de actrices como Jessie Buckley, cuyo quejido en Hamnet —escrita y dirigida también por mujeres— queda grabado en nuestras retinas. Qué suerte poder expresarse con tanta profundidad y belleza. Qué suerte rodearnos de mujeres que nos abrigan con sus voces, que nos sanan con su arte.

Claudia Escudero. Las Palmas de Gran Canaria

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