Un grupo proisraelí logra que el British Museum retire el término Palestina en su sala de Oriente Próximo
La organización UK Lawyers for Israel protestó ante la “falsa impresión de continuidad histórica” en el uso del nombre de la región
El British Museum (Museo Británico) de Londres ha atendido las reclamaciones de un grupo proisraelí, y ha retirado el término Palestina de gran parte de las muestras y explicacione...
El British Museum (Museo Británico) de Londres ha atendido las reclamaciones de un grupo proisraelí, y ha retirado el término Palestina de gran parte de las muestras y explicaciones que contenía su sala dedicada a Oriente Próximo, que cubre el periodo comprendido entre 1700 y 1500 a.C.
UK Lawyers For Israel (Abogados del Reino Unido en Defensa de Israel) envió una carta al director del museo, Nicolas Cullinan, en la que protestaba por la impresión de “continuidad histórica” con el uso del término.
“Al otorgar un solo nombre ―Palestina― retrospectivamente a toda la región, a lo largo de miles de años, se logra eliminar los cambios históricos y se crea una falsa impresión de continuidad", afirmaba la carta de protesta. “Se provoca de ese modo el efecto agravante de eliminar los reinos de Israel y Judea, que surgieron en torno al 1000 a.C., y situar erróneamente de ese modo el origen de los israelitas y del pueblo judío en Palestina”, añaden.
El museo ha abierto un periodo de consulta para atender la queja, pero el efecto inmediato ha sido la eliminación del término en varios de sus carteles y textos de la sala, en los que la costa del Levante mediterráneo era llamada Palestina, y algunos de sus habitantes descritos como “descendientes palestinos”.
El museo ha asegurado ahora, a través de un portavoz, que el término no resultaba “significativo” a la hora de describir regiones culturales antiguas. Algunos cambios, ha señalado, han sido el fruto de un proceso de investigación y de consulta con los visitantes.
La terminología, en cualquier caso, se presta a discusión. Textos procedentes del 1500 a.C. se refieren al Mediterráneo oriental como la Tierra de Canaán. El Reino de Israel aparece en un escrito egipcio de alrededor de 1200 a.C. Y el historiador Herodoto habla de Palestina en un texto del 500 a.C.
La asociación de abogados proisraelíes se ha apresurado a atribuirse el éxito de los cambios, con un comunicado en el que ha expresado su agradecimiento al museo por su disposición “a corregir terminología incorrecta”.
“Los museos juegan un papel vital en la educación pública, y es fundamental que sus descripciones reflejen la historia con precisión y neutralidad. Los cambios realizados son un paso importante para asegurar que los visitantes obtengan una comprensión exacta de lo que fue Oriente Próximo”, han escrito.
Lo paradójico de la decisión del museo, que todavía tardará meses en hacer una revisión completa de todas las referencias de sus galerías, es que sus responsables reconocen que el término Palestina lleva usándose con normalidad desde el siglo XIX por los académicos que estudian las regiones de Oriente Próximo y Oriente Medio para referirse al sur del Levante. Sin embargo, el museo reconoce ahora que el término ha perdido ahora su neutralidad histórica y ha pasado a convertirse en una referencia política cargada de simbolismo.
A las pocas horas de que los medios dieran cuenta de los cambios adoptados por el museo, miles de personas han firmado ya en una petición de la página web Change.Org para que se revierta la decisión.
“Si el Museo Británico estuviera sinceramente preocupado por la etimología moderna, por una cuestión de coherencia debería llevar a cabo un escrutinio similar de términos como ‘británico’, que no deja de ser una construcción política relativamente moderna”, denuncia la petición. “Esta eliminación selectiva sugiere más bien falta de consistencia en términos de conservación museística, y lleva a sospechar de que la presentación histórica haya sido influida por presiones políticas”, dice el texto.
Los firmantes reclaman que se restaure el término ‘Palestina’ de todas las muestras donde haya sido retirado; que el museo proporcione más transparencia a la hora de explicar sus decisiones; que las medidas adoptadas respondan a un rigor histórico y no a presiones políticas; y que el museo esté “a la altura de una institución financiada con fondos públicos a la hora de presentar la historia con integridad”.
“Borrar una palabra borra a un pueblo. La historia incluye a Palestina, y el museo británico debe reflejar esa realidad”, concluye una petición en la que no faltan referencias a los textos del historiador Herodoto, a los registros administrativos del Imperio Romano respecto a la “Palestina Siria”; a las apariciones del término en textos bizantinos, islámicos, de los cruzados o en mapas de la Edad Media. “Hasta aparece en el Otelo de Shakespeare, una obra cumbre de la cultura británica. Si el término es aceptable en Shakespeare, no debería ser borrado de un museo nacional”.