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Trump retira de momento a la Guardia Nacional en Chicago, Los Ángeles y Portland tras un varapalo judicial

El presidente de Estados Unidos amenaza con volver a desplegar las tropas federales de forma más agresiva

Paso atrás de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos ha anunciado que renuncia a desplegar por ahora la Guardia Nacional en las ciudades de Chicago, Los Ángeles y Portland. La decisión se produce tras el varapalo de los tribunales que impiden desplegar militares a la mayor ciudad de Illinois. Sin embargo, Trump ha dejado la puerta abierta a para volver a enviar fuerzas federales de una forma más agresiva.

A pocas horas de final de año, desde su residencia en Mar-a-Lago, su mansión en Florida, donde se escapa cada vez que tiene un hueco, Trump se ha pronunciado como acostumbra a través de la plataforma Truth, la red social que creó cuando le vetaron en X (la antigua Twiiter): “Regresaremos, quizás de una forma muy diferente y con mayor fuerza, cuando la delincuencia vuelva a dispararse, ¡es solo cuestión de tiempo!”.

La decisión se produce una semana después de que la Corte Suprema de Estados Unidos dictara una orden en la que rechazaba su solicitud para desplegar la Guardia Nacional en Chicago para proteger a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en sus siglas en inglés), la agencia encargada de realizar redadas masivas contra inmigrantes.

En su publicación, Trump ha evitado referirse a la sentencia de la Corte Suprema así como tampoco ha explicado que en realidad la Guardia Nacional apenas tuvo presencia en Chicago y Portland por los impedimentos jurídicos.

La Corte Suprema alegó que el presidente no puede enviar las tropas a Chicago para proteger a otras fuerzas, como es el caso de los agentes de inmigración. El fallo supuso un duro golpe para las controvertidas políticas inmigratorias de la Administración Trump.

“Estamos retirando a la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland, a pesar de que la delincuencia se ha reducido considerablemente gracias a la presencia de estos grandes patriotas en esas ciudades, y solo gracias a ellos”, ha señalado el presidente republicano, que ha asegurado que las tres ciudades hubieran desaparecido si no hubiera sido por la intervención de la Administración Trump al enviar a las fuerzas federales. “Portland, Los Ángeles y Chicago se habrían hundido si no fuera por la intervención del Gobierno Federal”, ha escrito en X.

La Casa Blanca ordenó el envío de la Guardia Nacional a Los Ángeles durante el pasado junio, al poco de empezar el Mundial de clubes celebrado en el país y que atrajo todas las miradas. Las protestas fueron masivas contra la decisión, que fue considerada por los demócratas como una intromisión por militar las ciudades y los analistas lo interpretaron como una estrategia para dar la sensación de más inseguridad. Trump, sin embargo, lo justificó por los según él altos índices de delincuencia que vinculo a la inmigración descontrolada.

El Gobernador de California, Gavin Newson, se ha opuesto firmemente contra la decisión y los demócratas interpusieron recursos en los tribunales al considerar que el presidente se había excedido de sus poderes.

Meses más tarde, Trump ordenó desplegar unos 2.000 soldados de la Guardia Nacional en la capital por los elevados índices de delincuencia, cosa que las estadísticas de la policía no respaldaban.

En otoño envió las tropas a Chicago y Portland para acompañar a las fuerzas del ICE en su ofensiva contra la inmigración, lo que provocó fuertes protestas sociales. El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, aseguró que la decisión era totalmente “innecesario e inconstitucional”.

“Logramos la menor cantidad de homicidios en Chicago en décadas gracias a una sólida colaboración entre nuestros agentes de policía, grupos de intervención contra la violencia y organizaciones comunitarias”, afirmó Johnson.

Chicago está preparado para terminar el año con fuertes reducciones en todas las categorías de delitos violentos, incluida una caída del 35 por ciento en los tiroteos y una disminución del 30 por ciento en los asesinatos.

En California, la administración Trump había comenzado recientemente a dar marcha atrás en sus intentos de mantener el control de las tropas de la Guardia Nacional de California tras el fallo de la Corte Suprema de la semana pasada. En un escrito presentado el martes por la noche ante el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, el Departamento de Justicia retiró su solicitud de suspender la orden de un tribunal inferior que ordenaba que las tropas de la Guardia Nacional de California volvieran al control del Sr. Newsom.

El anuncio fue aplaudido por el fiscal general de California, Rob Bonta, de tendencia demócrata, quien escribió en X: “Durante seis meses, las tropas de la Guardia Nacional de California han sido utilizadas como peones políticos por un presidente desesperado por ser rey. Ahora, ante una dura reprimenda de la Corte Suprema, la Administración Trump está dando marcha atrás en su esfuerzo por federalizar y desplegar tropas de la Guardia Nacional de California”.

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