Cristina Kirchner arranca su campaña para las elecciones de 2017

Asume estar a la cabeza de la construcción de un frente opositor al gobierno de Mauricio Macri

Cristina Fernández saluda a la multitud en el club Atlanta.
Cristina Fernández saluda a la multitud en el club Atlanta.Prensa Instituto Patria

Concurrir a cada uno de los actos que realiza Cristina Fernández de Kirchner es como meterse en una cápsula del tiempo y viajar un año atrás. Un recinto cuyas paredes se revisten de banderas con rostros y leyendas, los mismos cánticos de barricada política y la primera plana del gobierno anterior dispuesta como si todavía fuera presidenta. La escena se repitió en el microestadio de Atlanta, lugar donde se conmemoró el centenario de la asunción del presidente Hipólito Yrigoyen, el primer presidente argentino elegido democráticamente, eso sí solo por hombres, en sufragio secreto y obligatorio. Una figura clave de la historia argentina, líder del movimiento que inauguró las políticas sociales que beneficiaron a la clase trabajadora. La expresidenta aprovechó este baño de multitudes para hacer una especie de lanzamiento de la campaña electoral de 2017, cuando los analistas creen  probable que ella compita por un puesto en el Senado por la provincia de Buenos Aires.

Los otros oradores, además de Cristina, fueron los dirigentes Leopoldo Moreau, Gustavo López y Leandro Santoro y el gremialista Sergio Palazzo, todos ligados al radicalismo, el partido más añejo de la política argentina y clásico rival del peronismo, el movimiento en el que siempre militó  Fernández de Kirchner. En la actualidad, la Unión Cívica Radical (UCR), muy debilitada, se ha aliado con Mauricio Macri y forma parte de la coalición Cambiemos. Algunos radicales que no estaban de acuerdo con ese movimiento, como Moreau, escogieron al kirchnerismo. 

Como en todas sus presentaciones, la expresidenta omite hacer referencias sobre las causas judiciales que la comprometen o los escándalos de corrupción de dirigentes kirchneristas. Apenas una hora antes de que hablara a la multitud (la organización calculó en 10.000 los asistentes), la Cámara Federal de Casación Penal había confirmado al juez federal Claudio Bonadio y a los camaristas que intervinieron en el caso que investiga presuntas irregularidades en operaciones de dólar futuro en el que se encuentra procesada Fernández.

“Quiero que tengan en claro los 42 millones de argentinos que el rol que desempeña esta mujer va a estar orientado única y exclusivamente a lograr la conformación y construcción de una nueva mayoría que le permita a los argentinos volver a tener un gobierno que los represente en sus intereses, esperanzas, ilusiones, en sus ideas”, exclamó entre aplausos Fernández de Kirchner, y agregó: “Quiero decirles también, como un compromiso de honor frente a ustedes, que no voy a tener una sola actitud, una sola decisión, que obstaculice la construcción de ese frente, que para mí y para mi compromiso para la memoria de mi compañero es lo mas importante que me resta hacer en toda mi vida”.

“Decían que dejábamos una pesada herencia”, continuó la exmandataria, “dejábamos un país con el nivel histórico de endeudamiento mas bajo del que se tenga memoria en toda su historia. Hoy, en apenas 10 meses la Argentina, el país que vos vas a tener que hacer frente también, ha tomado el 60% de la deuda total de países emergentes a nivel global. Miles y miles de millones de dólares que van a tener que devolver nuestros hijos y nietos”. Luego, enumeró otras políticas asumidas en su gestión como las paritarias libres, el retorno de las jubilaciones estatales y los ordenadores entregados a los escolares.

En cada momento la gente interrumpió con gritos el discurso y le apuntó temas para que ella los sume, como si el mitin se tratase de un concierto en el que los aficionados esperan ansiosos su canción favorita. “¿Que clase de capitalistas son estos que nos piden que no consumamos?”, embistió Cristina.

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“Esta política brutal de ajuste va a provocar muchas desgracias”, disparó, “El tema de la inseguridad hoy esta adquiriendo proporciones dantescas. La gente no puede salir a la calle porque son asaltados cuando van a comprar algo al almacén en cualquier partido del Gran Buenos Aires. Esto es también la crisis social, cuando se empiezan a robar zapatillas, camperas o le arrebatan a los pibes una mochila en el colegio. Estamos ante una sociedad que frente a una crisis social y económica puede salir para cualquier lado”.

Finalmente, Fernández se refirió a la reforma política que el Congreso Nacional discute por estos días: “Se ha consumado una gran estafa electoral. El 15 de noviembre se va a cumplir un año exacto de aquel debate presidencial (en referencia al encuentro televisivo que enfrentó a los todavía candidatos Mauricio Macri y Daniel Scioli). Ahora se está discutiendo en el Congreso de la Nación la reforma política y creo que introducen como obligación al debate presidencial, y aquel que no quiera someterse sufriría la penalidad de no contar con la publicidad gratuita en los espacios televisivos. Si quieren ponerle una penalidad, obliguen a que los que mientan y no cumplan con lo prometido en el debate se tengan que ir. Los invito a los 42.000.000 de argentinos, hayan votado como hayan votado, que exijan a los medios de comunicación que el día 15 vuelvan a poner el debate para que la ciudadania vean como los manipulan y como les mienten”.

Con el acto de Atlanta Cristina Fernández se adelanta al resto de las figuras políticas y da inicio a la campaña electoral para las elecciones legislativas de 2017. A 10 días de la conmemoración de la lealtad peronista, el 17 de octubre, habrá que ver como se dibuja el mapa opositor en Argentina.

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