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Mauricio Macri admite oficialmente que el 32% de los argentinos es pobre

El gobierno restablece estadísticas suspendidas por el kirchnerismo en abril de 2014

La Villa 31 de Buenos Aires, en una foto de archivo.
La Villa 31 de Buenos Aires, en una foto de archivo.

Uno de cada tres argentinos es pobre. Y ya no es un dato oficioso, elaborado por la Iglesia, sino la primera cifra oficial de pobreza del Gobierno de Mauricio Macri, nueve meses después de llegar al poder. Macri ganó las elecciones con la promesa de alcanzar la “pobreza cero”, y ahora acepta que está muy lejos de ese objetivo. “Pobreza cero en cuatro años es obvio que no se alcanza. Es un objetivo que no puede resolver un solo gobierno”, admitió el presidente en una rueda de prensa convocada tras dar a conocer este dato demoledor en un país históricamente rico y que produce alimentos para 400 millones de personas. De hecho desde que Macri llegó al poder, según las cifras que manejaba hasta ahora la Iglesia y que el presidente dio por buenas, hay 1,4 millones de pobres nuevos. El presidente asume que este es el principal dato por el que se juzgará a partir de ahora a su Gobierno.

El Indec, la oficina encargada de las estadísticas oficiales, se encargó de ofrecer la primera cifra oficial de pobreza de la era macrista: según sus datos, en el primer semestre del año el 32% de los encuestados eran pobres. Sobre una población censada de 27 millones de personas (sobre un total nacional de 45 millones de habitantes) en 31 conglomerados urbanos, 8,8 millones no cruzan el umbral mínimo de ingresos. De esta cifra, 1,7 millones son indigentes, es decir que no ganan lo suficiente para cubrir sus necesidades alimentarias. Son las primeras cifras oficiales de pobreza desde abril de 2014, cuando el kirchnerismo las suspendió por considerar que los resultados ya no eran políticamente aceptables. Macri intervino en diciembre el Indec y prometió normalizar las estadísticas. Los primeros datos oficiales han sido muy negativos hasta ahora.

El Gobierno ha tomado en serio la dimensión de la cifra ofrecida por el Indec. Tras el anuncio, Macri convocó una rueda de prensa en Olivos, donde se encuentra la residencia oficial. “Lo que tenemos ahora en Argentina son datos reales. Lo que teníamos hace unos meses atrás era una ficción de cifras que no respetan la realidad. Este es el verdadero punto de partida de Argentina, esta es la realidad. Yo acepto ser evaluado en si pudimos reducir la pobreza, y este es el punto de partida. Lo otro son excusas”, dijo Macri. La cifra es tan alta que cualquier bajada a partir de ahora será considerada un gran éxito por el Ejecutivo.

Macri en la rueda de prensa en Olivos.
Macri en la rueda de prensa en Olivos.

El presidente admitió que nadie imaginaba que la situación sería tan grave cuando los argentinos le votaron hace un año y apostaron por él, que ofreció una imagen muy positiva. “Si la mayoría de los argentinos apostó por un cambio es porque sentía que no iba muy bien", explicó para admitir inmediatamente: "Todos nos sorprendimos de que el punto de partida era mucho peor, porque el nivel de engaño era muy grande y la corrupción que encontramos era enorme. Eso nos llevó a remontar una cuesta más difícil de la que imaginamos. Pero los argentinos estamos decididos”, agregó Macri.

La cantidad de pobres registrada por el Gobierno argentino no dista mucho de las que manejaron durante los últimos años estudios privados que cubrieron el vacío dejado por el Indec. El más confiable, y que sirvió de referencia, es el que elabora el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), dependiente de la Universidad Católica Argentina (UCA). Con los datos en la mano, Macri podrá ahora determinar la dimensión del trabajo que le espera, si pretende cumplir con su promesa de pobreza cero. Sobre todo porque desde enero no ha dejado de crecer. En diciembre pasado, el ODSA determinó que eran pobres el 29% los argentinos. Y en su último informe dijo que 1,4 millones de personas cruzaron el umbral de pobreza desde el inicio del macrismo.

El maquillaje de las estadísticas oficiales fue una constante en el gobierno anterior y Macri prometió durante la campaña electoral que revertiría la situación. Una de sus primeras medidas fue intervenir el Indec. Desde entonces, la oficina dio índices de evolución del Producto Bruto Interno (-3,4% en el segundo trimestre) y de inflación (0,2% en agosto). Los datos son difícilmente comparables con los periodos anteriores. En diciembre de 2013, la UCA determinó que la pobreza alcanzaba al 25% de la población, pero el índice ya contrastaba en forma dramática con el que manejaba el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

El último informe del Indec kirchnerista, difundido al cierre del primer trimestre de 2013, determinó que 4,7% de la población argentina era pobre, con un 1,4% de indigentes. Desde ese momento, y ante la evidencia de que cualquier número chocaría con las cifras de la UCA, Kirchner decidió suspender los estudios. La desactualización estadística tuvo un punto culminante en 2015, cuando el jefe de ministros de entonces, Aníbal Fernández, aseguró que Argentina tenía menos pobres que Alemania. “Ya no faltaremos más al respeto a la inteligencia de la gente, no volveremos a decir que en Argentina hay menos pobreza que en Alemania”, dijo Macri.

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