Macri firma una tregua con Tinelli, el rey de la televisión argentina

El animador televisivo más popular de Argentina es candidato a dirigir la AFA, la federación de fútbol, y mantiene una tensa relación con el mandatario

Marcelo Tinelli y Mauricio Macri, por ese entonces alcalde de Buenos Aires, participan de una clínica de tenis en febrero de 2015.
Marcelo Tinelli y Mauricio Macri, por ese entonces alcalde de Buenos Aires, participan de una clínica de tenis en febrero de 2015.AFP

Antes de convertirse en presidente de Argentina, Mauricio Macri fue presidente del club Boca Juniors. Desde ese lugar de alta exposición pública, y buenos resultados deportivos, forjó su carrera política. Ya en la Casa Rosada, no ha perdido su influencia en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), inmersa en una crisis de sucesión desde la muerte de Julio Grondona, en julio de 2014. En este contexto, Macri recibió en la Quinta de Olivos, su residencia oficial en la periferia norte de Buenos Aires, a Marcelo Tinelli, el rey de la televisión argentina.

El animador televisivo, padre de los programas de mayor audiencia del país, es también vicepresidente primero del club San Lorenzo, el mismo del que es fan el Papa Francisco, y vicepresidente tercero de la AFA. Desde allí pelea la presidencia de ese organismo, hoy ocupada por el dirigente Luis Segura, en las elecciones del 30 de junio.

El encuentro fue confirmado a EL PAIS por fuentes de la Casa Rosada. La cita, que duró tres horas, coincide con un momento de tensión en la relación entre Macri y Tinelli. Ambos pactaron en Olivos claramente una tregua después de meses de enfrentamiento. Tinelli se había lanzado a una dura campaña -sobre todo en twitter- contra Macri como venganza porque el presidente no apoyaba sus aspiraciones de dirigir el fútbol argentino, un puesto clave que no es deportivo, sino político, por el enorme poder que acumula en un país donde fútbol y política son prácticamente lo mismo. Buena parte de los dirigentes políticos más importantes tienen una pata en el fútbol, como el propio presidente.

Cuando terminó la cita, Tinelli mostró en twitter que la tregua ha llegado: "Hermosa reunión con un amigo de hace 30 años que hoy es el Presidente de los argentinos. Gracias por la amabilidad @mauriciomacri", escribió el locutor. "Un placer charlar con @mauriciomacri,desde la visita de Obama,sus primeros días de gestión,mi vuelta a la tele hasta la situación del fútbol", insistió. Tinelli es un personaje temido por los políticos. Es seguido por millones de personas cada noche y tiene aspiraciones políticas. Puede hundir carreras, y todos los políticos suelen rendirle pleitesía. Macri es el primero que se enfrenta a él. Aunque ahora Tinelli está en una posición de mayor debilidad debido a los problemas de su socio, Cristóbal López, un empresario kirchnerista que ahora con el macrismo está sufriendo un hundimiento muy rápido.

El vínculo entre Macri y Tinelli ha sido ambivalente. Se necesitan, pero se temen. El animador entiende que el presidente no ha apoyado su nominación en la AFA, y así lo ha hecho saber cada vez que pudo a través de su cuenta en Twitter, donde tiene casi 2,5 millones de seguidores. El actual presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, cercano a Macri, ha sido hasta ahora uno de los principales detractores de la candidatura de Tinelli.

Macri, por su parte, sabe que las opiniones de Tinelli calan profundo en la opinión pública. De la reunión participaron dirigentes de la AFA y el propio Angelici. Un apoyo explícito de Macri será determinante para que Tinelli consiga el visto bueno de otros dirigentes, hasta ahora dubitativos. La mera cita de tres horas y el hecho de que se haya conocido ya parece una muestra de apoyo definitivo.

Sobre la firma

Federico Rivas Molina

Es editor de la edición América de El País desde Buenos Aires, donde ejerce como corresponsal del diario desde 2016. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires y máster en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS