El actor Adrián Rodríguez reaparece tras salir de rehabilitación: “Las recaídas me están enseñando cada vez más a dónde no quiero volver”
El intérprete ingresó en un centro en noviembre tras volver a consumir drogas, y lo ha abandonado con el alta voluntaria. “Te enseñan a conocerte, a quererte...”, ha explicado en ‘Y ahora Sonsoles’
Adrián Rodríguez (Cornellà de Llobregat, 37 años) tenía 11 años cuando debutó en televisión y ganó el concurso musical Menudas estrellas. Pero no fue hasta los 17 cuando se hizo conocido gracias a su papel de DVD en la exitosa serie de Los Serrano. En los últimos meses, el actor ha hablado abiertamente en más de una ocasión de los problemas de adicción a los que ha estado haciendo frente desde la adolescencia, con las drogas como protagonistas. Tras anunciar que iba a ingresar en un centro de rehabilitación, ahora ha reaparecido después de tres meses y lo ha hecho en televisión, en el programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3.
“Me estoy dando cuenta de que las recaídas me están enseñando cada vez más a dónde no quiero volver”, comenzaba explicando este lunes 2 de marzo. Después de varias recaídas, Rodríguez decidió ingresar en un centro de rehabilitación el pasado mes de noviembre, de donde salió la semana pasada tras pedir el alta voluntaria. “Al final, sí que es verdad que es complicado de cara a mí mismo decir: ‘Ostras, otra vez me he fallado, otra vez he fallado a los demás, otra vez he decepcionado’. Me he dado cuenta de que al único que fallo es a mí mismo”, subrayaba el actor durante la entrevista.
Rodríguez ha confesado en más de una ocasión que en los últimos años ha estado haciendo frente a “pequeñas recaídas” que le han frenado en su recuperación. Esta última vez, contó en televisión, la decisión de tomar medidas fue suya: “Es como un clic que te da”. Pero también ha sido suya la decisión de abandonar el tratamiento, a pesar de que no se lo aconsejaban los terapeutas que le estaban acompañando: “Todo lo que es un tratamiento, al final es mucha teoría. Te enseñan a conocerte, a quererte...”. Aunque reconoce que “la palabra recaída es muy alarmante”, le ha servido para saber que no quiere regresar a los capítulos más oscuros de su vida.
Durante su visita al plató de Sonsoles Ónega, el intérprete recibió una inesperada sorpresa: su padre, Antonio, entraba en directo por videollamada. “No me dejas verte. Le escribo para ir a verlo, que estoy al lado... Te voy a coger del pecho y te voy a dar una que te vas a enterar”, afirmaba su padre entre risas, provocando carcajadas entre el público. Este reconocía que era “muy pronto” para que hubiese recibido el alta, pero que veía bien a su hijo. “No vamos a dejar de luchar. El amor que nos tenemos no lo va a cambiar ni la droga”, reiteraba el actor a su progenitor. Actualmente, reside en Barcelona con un amigo que le está “protegiendo y cuidando mucho”.
En anteriores apariciones televisivas, Rodríguez explicó el momento exacto en el que su vida cambió a causa de las drogas: “A medida que vas creciendo vas cogiendo un camino que no debes tomar y del que es muy difícil salir. Mi carrera de actor se fue torciendo a medida que yo empecé a desviarme del camino correcto”, explicó en febrero de 2025 en Fiesta. El detonante fue su participación en Supervivientes en 2018, donde no aguantó ni 20 días de concurso por culpa de sus adicciones. La situación era insostenible y buscó por primera vez ayuda profesional.
Fue el pasado mes de noviembre cuando él mismo anunció a sus seguidores en redes sociales —tiene 185.000 seguidores en su cuenta de Instagram— que desaparecería para centrarse en su rehabilitación: “Después de varios meses creyéndome que estoy mejor y demás proyectos que quería llevar a cabo, tengo que reconocer que todo ha sido parte de mi enfermedad. Y la poca luz que aún me queda en mi interior ha vuelto a iluminarme para volver a ponerme en tratamiento”. Y continuaba: “No hay un hasta pronto... solo volveré cuando realmente me encuentre bien y fuerte. Esto es obedecer y hacer las cosas bien cada día, así que doy las gracias a todos y sobre todo pedir disculpas a toda la gente a la que haya causado deudas o cualquier otro inconveniente. Estaré completamente incomunicado”.
En noviembre de 2024, en una publicación ya eliminada, compartía la feliz noticia de que había conseguido su primer título oficial académico como monitor en centros de atención a la drogodependencia y pisos tutelados: “Sé lo mal que lo pasan las familias, como la mía... y todo lo mal que lo pasó mi madre, especialmente”.