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¿Por qué votan a Bolsonaro?

El ultraderechista Jair Bolsonaro ha ganado las elecciones presidenciales de Brasil (55% de los votos) con un discurso de mano dura y regeneración que ha calado en amplios sectores de la población. Estas son las claves que han decantado el destino de la mayor democracia de Latinoamérica.Por TALITA BEDINELLI

anti pt

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El sentimiento anti PT es tan antiguo como el propio Partido de los Trabajadores (fundado en 1980), pero se ha ido transformando. Mientras que en los primeros años la oposición al PT se debía a su radicalismo, a medida que el partido accedió al poder, la diana de sus críticos fueron los casos de corrupción y su irresponsabilidad fiscal, que promovió una crisis. Según los últimos sondeos, el aspirante del PT, Fernando Haddad, era rechazado por el 52% del electorado, un dato muy por encima del rechazo del 29% que despertaba Lula cuando se presentó a las presidenciales de 1989, en las que perdió.

violencia

regiones

La violencia no para de crecer en Brasil, impulsada principalmente por la lucha entre bandas para controlar el tráfico de drogas. En 2017 se registraron 63.880 homicidios, siete por hora, un macabro récord para el país. El número de violaciones aumentó un 8,4% con respecto al año anterior. La inseguridad en las ciudades es una clave del discurso de Bolsonaro. El miedo alimenta dos de sus promesas electorales: facilitar la posesión de armas y tener más mano dura contra los criminales.

pobreza

renta

El electorado brasileño está dividido por la renta. Según Datafolha, Bolsonaro consigue dos de cada tres votos entre los votantes con rentas medias o altas (los que ganan más de dos veces el salario mínimo). En cambio, entre los que tienen menos ingresos, Bolsonaro alcanza solo el 46% de intención de voto y su rival, Haddad, se impone con un 56%. Entre los municipios más ricos, la intención de voto para Bolsonaro se dispara. Ese mismo patrón se observó en la primera votación. Bolsonaro se impuso en la mayoría de municipios de rentas medias y en prácticamente todos los que tienen una renta mediana per cápita superior a los 500 reales brasileños (117 euros). Se le resisten los municipios de rentas más bajas, donde las políticas del PT beneficiaron a la población más pobre durante sus gobiernos.

regiones

El petismo todavía tiene su bastión en la región nordeste del país, donde se impuso en la mayoría de municipios ya en la primera vuelta. Es la región más pobre y allí se concentran los beneficiarios de “Bolsa Familia” y otros programas sociales creados por el primer Gobierno de Lula en 2003, que garantizan un ingreso mínimo a las familias pobres. Bolsonaro –que ha criticado el programa, aunque ahora asegura que va a mantenerlo– perdió en todos los Estados de la región y en casi todos los municipios. El exmilitar ganó, sin embargo, en todos los Estados del norte (excepto Pará) y en las regiones más ricas del país como el sudeste, más industrializado, y el sur y centro-oeste, más agrícolas. Estos sectores, muy pendientes de la economía, ven en las propuestas liberales del candidato ultraderechista una expectativa de mejora. En el mapa Haddad mancha de rojo el Estado de Amazonas, en el norte. En realidad perdió también ese Estado porque la mitad de la población vive en en la capital —Manaos—, y allí Bolsonaro se impuso claramente. El candidato ultra dominó las ciudades, ganando en 239 de los 283 municipios con más de 100.000 habitantes, el 84% del total.

religión

“Dios por encima de todo” la frase con la que Bolsonaro acaba sus mítines

Bolsonaro es conocido en el Congreso por su enfática defensa de la familia tradicional y se ha unido a líderes religiosos para intentar frustrar proyectos como el que establecía penas para quien discrimine a los homosexuales. Se declara católico (su segundo nombre es Messias), aunque ha sido bautizado por los evangélicos, cuyo apoyo ha conseguido ganarse. Bolsonaro consigue una ligera ventaja entre los católicos (recibe el 51% de los sufragios frente al 49% del rival), pero sus apoyos se multiplican entre los evangélicos: según la última encuesta de Datafolha, siete de cada diez votan al candidato del PSL. Los miembros de esta confesión (el 22,2% de la población), junto a los partidarios de las armas y los ruralistas forman en la Cámara lo que se conoce como la bancada BBB: bala, buey y Biblia.

raza

renta

Según las encuestas de Datafolha, entre los votantes blancos Bolsonaro recibirá el doble de votos (68%) que su rival Haddad (32%). En cambio, entre los negros el petista pasa al frente y consigue el 55% de los apoyos. La población blanca compone generalmente las clases con rentas más altas. Los datos por municipios arrojan el mismo resultado. En las ciudades donde los blancos superan el 85% de la población, Bolsonaro se impuso siempre. En algunos lugares logró el doble de votos que Haddad (Sapucaia Sul), el triple (Nueva Hamburgo) y hasta siete veces más (Blumenau, Brusque, Jaraguá do Sul). En cambio, en las ciudades con menos población blanca (Parintins, Bragança, Codó o Timon), Haddad fue el ganador.

sexo

sexo

Entre los hombres, Bolsonaro recibe casi el doble de apoyos que Haddad. En cambio, entre las mujeres, ambos candidatos están muy igualados. Al inicio de la campaña, las mujeres fueron más críticas con las ideas radicales del exmilitar, como su defensa de la posesión de armas o su justificación de la tortura. Fue de ellas de quien partió el movimiento #Elenão, la marcha multitudinaria contra Bolsonaro antes de la primera vuelta.

EL PAÍS_Lab