Cataluña abre 23 nuevas aulas públicas para acoger a alumnos de escuelas del Opus que han perdido el concierto
L’Hospitalet y Girona calculan más de 400 afectados, la mayoría vulnerables que fueron colocados en estos centros para reducir la segregación
En un momento en que en la mayoría de municipios planea la amenaza de cierre de aulas por el descenso demográfico, ciudades como L’Hospitalet y Girona, y Sant Cugat en menor medida, viven una situación inédita en que debe buscar plaza debajo de las piedras para poder recolocar los alumnos vulnerables que tendrán que dejar las escuelas que separan niños y niñas, vinculadas al Opus Dei, después de su decisión de pasar a privadas el curso que viene, ya que perderán la financiación de la Generalitat por segregar por sexo. El problema que tienen sobre la mesa ayuntamientos y Departamento de Educación no es menor: en Girona cuentan que tendrán que redistribuir casi 250 alumnos y en L’Hospitalet, otros 200. Para lograrlo, la capital gerundense ha creado 13 nuevos grupos y la ciudad barcelonesa, 10.
Hace ya varios años que Educación emprendió su lucha para retirar los conciertos educativos a las escuelas que separan por sexo. Teniendo en cuenta que este año se renueva la financiación para las etapas de primaria y ESO, estos centros del Opus han optado finalmente por renunciar a la financiación pública y convertirse en privados, con tal de mantener su modelo diferenciado. Ello ha implicado la fusión de centros, para intentar ganar músculo y reducir costes, ante la previsión de pérdida de alumnos.
Pero la privatización ha provocado un daño colateral: qué hacer con los alumnos vulnerables -conocidos como NESE B- que durante estos últimos cuatro cursos han sido enviados de oficio a estos centros, en el marco del plan de lucha contra la segregación escolar y redistribución de este tipo de alumnado. Para poder financiar la escolarización, Educación les otorga una ayuda de 988 euros. Pero al convertirse en privadas, estos alumnos perderán esta beca y tendrán que abandonar el colegio porque no pueden asumir las elevadas cuotas (las escuelas han anunciado un fondo de ayudas, pero admiten que es limitado).
En Girona tienen entre 200 y 250 alumnos de primaria y ESO que ya les han confirmado su intención de abandonar las escuelas de Les Alzines (escolariza solo a niñas) y Bell-lloc (de niños), que el pasado junio anunciaron su fusión y su paso a privadas. La mayoría son alumnos NESE B, pero también los hay ordinarios, asegura la concejala de Educación, Queralt Vila, quien se muestra cauta con las cifras, a la espera de si todos ellos finalmente piden el cambio de centro o se suman otros más que no lo han comunicado previamente.
Con todo, en Girona se aumenta la oferta escolar -publicada este martes-, creando tres grupos nuevos de primaria y 10 de ESO, todos en las escuelas públicas. La concejal asegura que, a pesar de que el peso de la acogida de los alumnos vulnerables recaiga en la pública, “se intentará hacer un reparto equilibrado”, aunque admite que será difícil evitar la concentración de estos alumnos en los grupos adicionales creados.
Para informar a las familias de las escuelas del Opus cómo tramitar el cambio de centro, Vila explica que se han celebrado varias charlas informativas y se ha reforzado el personal de la Oficina Municipal de Escolarización. “Ha sido un proceso excepcional, nos hubiera gustado que la Generalitat aceptara la petición de retirada progresiva del concierto, para que los alumnos finalicen la etapa en las mismas condiciones que entraron. Hubiera reducido el estrés de las familias y favorecido la gestión administrativa”, añade Vila. Desde L’Hospitalet de Llobregat también admiten que esta hubiera sido “la situación ideal”, pero recuerdan que la normativa no lo permite.
La segunda gran ciudad catalana también se ha encontrado con esta encrucijada y ha estado también haciendo números a toda prisa para distribuir los 200 alumnos vulnerables de las escuelas Xaloc y Pineda, que en noviembre anunciaban también el camino a la privatización, cogiendo por sorpresa a la Administración. “Ha sido una situación sobrevenida, con poco margen de maniobra desde noviembre y hemos tenido que correr para tener una planificación ordenada”, admite Cristina Santón, tenienta de alcalde de Ciudad Transformadora. Entonces, se creó una especie de operativo especial para dar respuesta a las dudas de las familias y empezar a gestionar las peticiones de traslado.
Como resultado de esta planificación, L’Hospitalet contará con seis grupos nuevos en primaria, uno para cada curso, en dos escuelas públicas. En la ESO también se abren cuatro grupos -uno por nivel-, pero en este caso en dos centros concertados. Santón asegura que se trata de una oferta provisional, esperando a las solicitudes reales recibidas, cosa que podría modificar esta previsión, e incluso obligar a abrir grupos en otros barrios no previstos. Además de los nuevos grupos, se ha decidido aumentar la reserva de plazas para alumnos vulnerables en todas las aulas de todas las etapas y de todos los centros, “ya que llegan un gran volumen de estos alumnos y hay que distribuirlos bien para evitar la segregación”, añade la concejala.
Los ayuntamientos recuerdan que todas estas familias, incluyendo los vulnerables, deberán realizar el tradicional proceso de preinscripción, que arranca este miércoles, y les será adjudicada la plaza según las peticiones y donde haya vacantes.
Sant Cugat del Vallès también tiene este problema, ya que debe dar cabida a salidas de alumnos de La Farga y Viaró. En este caso, ni Educación ni Ayuntamiento quieren dar las cifras de alumnos afectados.
Desconcierto en la preinscripción
La publicación de la oferta ha generado sorpresa e inquietud en algunas de estas escuelas del Opus. A pesar de que todavía no se ha publicado la resolución sobre la renovación de conciertos -que debe confirmar oficialmente la pérdida de la financiación-, algunos centros como La Farga o Viaró, entre otros, ya aparecían como privados. Pero, sorprendentemente, no ha pasado los mismo con los colegios de L’Hospitalet y Girona, que aparecen como concertados y sus plazas se ofertaban como hasta ahora (excepto los primeros cursos de cada etapa). Con todo, cuando se realiza la preinscripción, ya no aparecen en la oferta.
Las direcciones de estos centros consultadas han mostrado su sorpresa: “El Departamento nos confirmó que perdíamos el concierto, pero está generando mucha confusión entre las familias”. Las asociaciones de familias también se muestran críticas. “El Departamento no puede iniciar la preinscripción sin dar seguridad jurídica a los centros, publicando la resolución”, asegura Josep Manel Prats, de Fapel.