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Las buenas escuelas necesitan buenos directores (profesionales)

Cerca del 40% de las familias de la enseñanza pública matriculan a sus hijos en centros donde nadie quiere asumir la responsabilidad de la dirección

Alumnas de un instituto de Castilla-La Mancha.ALFONSO DURAN

El último informe de la UNESCO, del 2024/2025, se titula Liderazgo en la educación, liderar para aprender y se pregunta ¿cómo pueden los sistemas educativos atraer, nombrar y retener a buenos líderes educativos?

Tras un análisis mundial de la situación, el informe concluye que “las buenas ...

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El último informe de la UNESCO, del 2024/2025, se titula Liderazgo en la educación, liderar para aprender y se pregunta ¿cómo pueden los sistemas educativos atraer, nombrar y retener a buenos líderes educativos?

Tras un análisis mundial de la situación, el informe concluye que “las buenas escuelas necesitan buenos directores”. Los directores eficaces sacan lo mejor del alumnado y del profesorado y garantizan que sus escuelas sean seguras, saludables e inclusivas.

Este pasado septiembre, la responsable de investigación temática del informe de seguimiento educativo de la Unesco, Anna d’Addio, realizó una presentación en un acto organizado por el LID Barcelona (Centre de Lideratge Educatiu), ​​con Anna Jolonch como anfitriona.

Anna d’Addio fue muy clara: es urgente que los sistemas educativos inviertan tantos recursos como sea necesario para poder contar con una dirección profesional. Por ello, en el informe de la UNESCO, aparte de una exposición de la situación que ha encontrado a nivel mundial, proponen toda una serie de recomendaciones a las administraciones.

Cuando hablamos de profesionalizar la dirección, dice Anna de Addio, nos referimos a una “profesión”, un “lugar de trabajo” con unas competencias identificadas (estándares), un proceso de selección abierto, claro y competitivo y con una escala salarial clara. No hablamos de docentes que avanzada su vida profesional se deciden a asumir la responsabilidad de la dirección.

Es necesario elaborar estrategias adecuadas para detectar, atraer, formar y acompañar hasta la dirección a los mejores candidatos, incluso antes de que estos sean conscientes de su valía y, una vez allí, ofrecerles acompañamiento, un coaching y mentoría específicos durante los primeros años de percepción de aislamiento y sobrecarga y, después, una formación continua permanente.

El informe español de Tallis 2018 publicado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, ya identificaba la necesidad de atraer a directores de calidad para los centros educativos y hacía dos recomendaciones: tomar medidas para preparar la renovación de los líderes escolares y diseñar campañas de reclutamiento eficaces para alentar a hombres y mujeres a hacerse líderes escolares, como actores esenciales de la sociedad y del desarrollo de las generaciones futuras.

Nada de esto ocurre en España, en ninguna comunidad autónoma, sea cual sea el color político. Las administraciones autonómicas realizan convocatorias anuales para cubrir las plazas vacantes de director que han quedado libres en los centros y, una vez hecho esto, esperan “pasivas y desinteresadas” el resultado del proceso, el número de plazas que han quedado cubiertas. Quizás algunos inspectores se hayan preocupado por que sus centros cuenten con una candidatura. En cualquier caso, no ha habido ninguna campaña de reclutamiento, no existe ningún proceso para atraer a candidatos competentes y, de hecho, no les pasa por la cabeza hacerlo.

Mientras en los países europeos lo habitual es contar con varios candidatos para cada puesto de director, en muchas comunidades autónomas solamente se presentan candidatos en el 50% de los centros y solamente en Baleares, la Comunidad Valenciana y Euskadi consta que la cifra ronda el 80% . Mientras, en todos los países europeos existe una plaza de “director” en cada centro, sí en todos, en España no existe tal plaza, sino que un docente hace las funciones de director, a menudo forzado por la inspección. Efectivamente, desde hace muchos años, cerca de un 40% de las familias matriculan a sus hijos en un centro educativo “público” donde nadie quiere asumir la responsabilidad de tomar la dirección y la administración educativa no hace nada por remediarlo.

En octubre se celebró en Madrid el I Congreso Nacional de la dirección escolar, organizado por las federaciones estatales de direcciones de primaria y secundaria (FEDEIP y FEDADi) y el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, desarrollado en torno a las conclusiones del informe de la UNESCO. Asistieron unos 190 directores y directoras.

Las federaciones estatales de directores se han comprometido a hacer llegar unas propuestas al ministerio que, basándose en el informe UNESCO, permitiría acercar nuestro modelo de dirección a los mejores modelos europeos de dirección profesional.

Desafortunadamente todos los indicios nos obligan a ser realistas. Ya hace años que los partidos políticos conocen informes internacionales que abogan por una dirección profesional, años en los que en los pasillos nos dan la razón y aun así se niegan a acometer cambios. La razón es muy conocida, los sindicatos se niegan a cualquier cambio con el argumento sonrojante de que eso conduciría a gestionar los centros educativos en empresas privadas.

Solo una masiva movilización de los asociados a las federaciones de directores y otros agentes del sistema educativo que contrarreste la presión de los sindicatos, hará que los partidos políticos asuman las recomendaciones del informe de la UNESCO para implantar una dirección profesional. No lo dudemos, depende de nosotros los profesionales!!

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