Una propuesta para que no mueran los pueblos
Aldealista ha desarrollado una plataforma para facilitar nuevos proyectos de vida en el medio rural abandonado
Antes de fallecer, la abuela de Juan Carlos Pérez le encomendó una tarea: “Me dijo que debería hacer algo también por mis orígenes y por mis pueblos”, cuenta. Su aldea gallega estuvo años sin habitantes, aquejada de ese abandono que lo llena todo de vacío. “Si te dice eso una abuela…, no había vuelta atrás”, dice convencido. Fue entonces cuando comenzó a desarrollar Aldealista, que busca dinamizar el medio rural con una aplicación para conectar personas interesadas en los municipios y otras iniciativas para impulsar la repoblación.
Eran tiempos de pandemia y Pérez, que vivía en Noruega, donde desarrollaba software de juegos sociales, estaba confinado en Castiñeiro, el pueblo familiar en el municipio ourensano de San Xoán de Río. Allí empezó a trabajar en la plataforma, hoy activa en 52 países, con la que buscaba dar visibilidad a poblaciones como la suya, en la que se estableció de manera definitiva. Desarrolló el proyecto junto a su socio, Juan Martín, e hicieron las primeras presentaciones a finales de 2022.
Esta herramienta, cuenta Pérez, funciona como una famosa aplicación de citas. El usuario va deslizando a la derecha o la izquierda según sus gustos para afinar el algoritmo hasta “hacer match” con un pueblo, sobre el que encontrará información útil en su perfil, accesible también a través de las baldosas QR presentes físicamente en estos municipios. “Inicialmente comenzamos pensando en que podíamos ayudar con el dónde ir, dónde comprar, dónde comer…, pero nos dimos cuenta de que no, que la parte para el impacto potente para nosotros era la vivienda y el empleo”, cuenta Pérez, hijo de la emigración gallega en Suiza, donde nació hace 54 años. No buscaban solo que la gente visitase los pueblos, sino que pudiese echar raíces.
La aplicación dio paso a un ecosistema con diferentes líneas, como la Rural Bar Box, que emula las cajas de experiencias y que permite una primera aproximación al pueblo con estancias cortas en bares con alojamiento, a cuya subsistencia también se contribuye. “Porque si mueren los bares, mueren los pueblos”, asegura Pérez. El apartado “Suscríbete a un pueblo” va un paso más allá y ofrece una tarifa plana para pasar hasta un mes en una casa equipada en los municipios, para conocerlos mejor, explorar opciones de empleo, acudir a entrevistas o buscar residencia permanente. Además, ya trabajan en otra rama, en la que buscan aliarse con socios estratégicos, para impulsar la disponibilidad de vivienda, uno de los principales retos en el medio rural.
Los ingresos de la compañía provienen principalmente del pago único, simbólico, dice Pérez, de los ayuntamientos o las diputaciones para formar parte del catálogo y, en segundo lugar, de las comisiones, también testimoniales, por los otros servicios. El año pasado, Aldealista facturó cerca de 120.000 euros y estima cerrar 2025 con ingresos entre 200.000 y 250.000. “El punto fuerte nuestro va a venir ahora en 2027 y 2028”, dice el también director ejecutivo con relación a la expansión prevista.
Contaron con un pequeño préstamo ICO, pero el proyecto, en el que hay involucradas seis personas, nació esencialmente con recursos propios y se ha ido autofinanciando. Actualmente, Galicia es el territorio principal, aunque han dado sus primeros pasos en Huesca y ya trabajan para llevarlo al resto del país.