Crónica:FÚTBOL | La jornada de Liga

Quevedo rescata al Rayo

El conjunto madrileño empata en el último minuto ante un Villarreal que falló muchas ocasiones

En una Liga llena de talento, fueron Villarreal y Rayo, los dos equipos que más tiempo llevaban sin ganar en el campeonato -y anoche demostraron el porqué-, los encargados de alzar el telón de la segunda vuelta. Dos conjuntos en caída libre que se citaron para dilucidar cuál de los dos sufre peores males. Ambos salieron escocidos de la Copa esta semana, y ambos esperaban la cita de ayer para amortiguar su decadencia en la Liga. El equipo de Manzano, poco ambicioso y extremadamente defensivo, se salvó en el último minuto de la quema gracias a un gol del veterano Quevedo tras un centro de Arteag...

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En una Liga llena de talento, fueron Villarreal y Rayo, los dos equipos que más tiempo llevaban sin ganar en el campeonato -y anoche demostraron el porqué-, los encargados de alzar el telón de la segunda vuelta. Dos conjuntos en caída libre que se citaron para dilucidar cuál de los dos sufre peores males. Ambos salieron escocidos de la Copa esta semana, y ambos esperaban la cita de ayer para amortiguar su decadencia en la Liga. El equipo de Manzano, poco ambicioso y extremadamente defensivo, se salvó en el último minuto de la quema gracias a un gol del veterano Quevedo tras un centro de Arteaga. El tanto llegó en el suspiro final para desesperación de un Villarreal que mandó al limbo mulitud de ocasiones.

VILLARREAL 1| RAYO VALLECANO 1

Villarreal: López Vallejo; Roca, Ballesteros, Quique Álvarez, Arruabarrena; Jorge López, Galca, Cagna, Calleja (Gracia, m. 81); Víctor Fernández (Guayre, m. 90) y Pizzi (Quique Martín, m. 85). Rayo Vallecano: Etxeberria; Mainz, Álcazar, Graff, De Quintana, Mainz; Peragón, Quevedo, Pablo Sanz (Glaucio, m. 76), Baljic (Arteaga, m. 45); Míchel y Bolo (Bolic, m. 65). Goles: 1-0. M. M. 64. Pizzi remata de cabeza dentro del área y Peragón toca el balón con la mano. El penalti lo transforma Víctor de fuerte disparo por el centro. 1-1. M. 91. Quevedo marca de cabeza tras un centro de Arteaga desde la banda izquierda. Árbitro: Muñiz Fernández (colegio asturiano). Amonestó a Cagna, Arruabarrena, Míchel, Pablo Sanz y Peragón. Unos 14.000 espectadores en el Madrigal.

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El Villarreal no levanta cabeza desde la lesión de Palermo, y no vence en la Liga desde el 25 de noviembre, cuando se impuso al Alavés. Más larga y significativa es la racha del Rayo, que no vence desde hace más de dos meses. Ayer ofreció una lección de resistencia ante el Villarreal, que necesitó gran número de ocasiones para anotar una de ellas, y de penalti. Ni Pizzi, ni Jorge López ni Víctor acertaron con la meta de Etxeberria, muy seguro toda la noche, pero bombardeado sin descanso.

En cuanto a Pizzi, no se le puede negar voluntad. Se mueve de arriba abajo en busca del balón, casi hasta sacar la lengua de cansancio, pero ha perdido parte del instinto que le llevó a ser Bota de Oro europea, pichichi e internacional con Clemente. De sus trompicones por la delantera, eso sí, sacó un puñado de oportunidades que en otro tiempo hubiera devorado. Acostumbrado a rentabilizar al máximo sus ocasiones cuando jugaba en el Barça, a la sombra de Ronaldo, sorprende ahora su falta de puntería. Pudo batir a Etxeberria cuando se plantó solo ante él al acabar la primera parte, pero su remate salió cruzado, y poco después en un centro de Calleja desde la izquierda, pero su disparo rebotó en un defensa. De su insistencia obtuvo fruto, aunque estaba claro que no iba a ser en forma de gol: un remate suyo dentro del área lo tocó Peragón como en un bloqueo de baloncesto, y el penalti lo transformó Víctor.

El Rayo pareció renacer a continuación. Había comenzado el partido con una clara ocasión de Peragón antes del primer minuto, y con Pablo Sanz y Quevedo como motores a pleno rendimiento en el centro del campo. Sin embargo, los de Manzano fueron retrocediendo metros con el avance del reloj, casi de forma aritmética. Cada minuto, un pasito atrás, hasta el gol de Víctor. Manzanó sacó entonces a Bolic y Glaucio, dos de sus mejores bazas ofensivas, y el Rayo se estiró. El tanto de Quevedo castigó la falta de puntería del Villarreal y permitió al Rayo vivir una semana más al borde del alambre.

Jorge López, atendido en la banda tras sufrir un corte en la ceja.ÁNGEL SÁNCHEZ

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