Purga en el equipo directivo del instituto que gestiona las 34.000 viviendas propiedad de Defensa

El Instituto para la Vivienda de las Fuerzas Armadas (Invifas), el organismo que gestiona las 34.000 viviendas propiedad del Ministerio de Defensa, está descabezado desde que hace diez días su gerente, Rafael Amat, comunicó el cese a los responsables de tres de las cuatro subdirecciones generales con que cuenta.

Han sido destituidos el subdirector económico-financiero, el subdirector de gestión y el responsable de la Oficina Liquidadora. Sólo sigue en su puesto el secretario general del Invifas.

La sensación de crisis se ha acentuado por el hecho de que, inmediatamente después de...

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El Instituto para la Vivienda de las Fuerzas Armadas (Invifas), el organismo que gestiona las 34.000 viviendas propiedad del Ministerio de Defensa, está descabezado desde que hace diez días su gerente, Rafael Amat, comunicó el cese a los responsables de tres de las cuatro subdirecciones generales con que cuenta.

Han sido destituidos el subdirector económico-financiero, el subdirector de gestión y el responsable de la Oficina Liquidadora. Sólo sigue en su puesto el secretario general del Invifas.

La sensación de crisis se ha acentuado por el hecho de que, inmediatamente después de comunicar los ceses, el pasado 23 de marzo, Amat emprendió un viaje de una semana a México, en su condición de alumno del curso de Altos Estudios de la Defensa, por lo que hasta ayer no se reincorporó a su puesto.

El sudirector económico-financiero, un funcionario civil, sigue en funciones a la espera de que se consume su relevo, mientras que el subdirector de gestión ya ha desalojado su despacho. En este último caso, la destitución fue fulminante, pues este funcionario civil, que dirigía la Oficina Liquidadora hasta la llegada de Amat al Invifas, en agosto pasado, aún no había tomado oficialmente posesión del cargo de subdirector de gestión. También el coronel que dirigía provisionalmente la Oficina Liquidora ha cesado abruptamente.

El Invifas se ha visto envuelto en la polémica tras saberse que Amat, arquitecto de profesión, ocupa ilegalmente una vivienda militar en cuyo arreglo ha gastado Defensa 22 millones de pesetas. También ha contribuido a la crisis la inspección fiscal que realiza Hacienda y la decisión de la Audiencia Nacional de admitir a trámite las denuncias interpuestas contra la subasta de 640 viviendas militares desocupadas.

Fuentes del Invifas relacionan la cadena de destituciones con una 'caza de brujas' para silenciar a quienes supuestamente habrían difundido noticias perjudiciales para Amat. Por el contrario, un portavoz del Ministerio de Defensa aseguró que los relevos 'responden a una reestructuración decidida por el director del Invifas para mejorar su gestión'.

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