El hallazgo de aguas subterráneas permite abastecer a 12 municipios

Los grifos de las 47.396 personas que veranean en una docena de municipios de la provincia de Valencia dejarán de atormentar a sus usuarios con agua escasa o de pésima calidad. Para algunos pueblos, como Higueruelas (Los Serranos), se acabará la espera en Pascua, Navidades y verano de los camiones cuba que acuden a saciar la sed de una población triplicada en vacaciones. Los estudios hidrogeológicos encargados por la Diputación a su empresa Egevasa han culminado -tras realizar perforaciones que han alcanzado los 450 metros de profundidad- con el hallazgo de bolsas de aguas subterráneas que ga...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Los grifos de las 47.396 personas que veranean en una docena de municipios de la provincia de Valencia dejarán de atormentar a sus usuarios con agua escasa o de pésima calidad. Para algunos pueblos, como Higueruelas (Los Serranos), se acabará la espera en Pascua, Navidades y verano de los camiones cuba que acuden a saciar la sed de una población triplicada en vacaciones. Los estudios hidrogeológicos encargados por la Diputación a su empresa Egevasa han culminado -tras realizar perforaciones que han alcanzado los 450 metros de profundidad- con el hallazgo de bolsas de aguas subterráneas que garantizarán el abastecimiento de estos pueblos. La Diputación ha aportado los cerca de 140 millones que cuestan las perforaciones. Ya se han ejecutado todas salvo las de Algimia de Alfara, Náquera y Xeraco. Pero los vecinos no recibirán el agua hasta el año que viene, porque aún falta conectar los pozos con los depósitos y colocar una instalación eléctrica para bombear el agua. Las dos localidades situadas más cerca de la costa, Algimia de Alfara (Camp de Morvedre) y Xeraco (La Safor), sufren problemas de calidad del agua, por exceso de sulfatos y nitratos respectivamente. Para suministrar agua que no esté afectada por los abonos, los técnicos tendrán que perforar hasta los 250 metros. En cambio, los pueblos afectados por la escasez están situados en parajes montañosos del interior: cuatro en Los Serranos (Benagéber, Titaguas, Higueruelas y Losa del Obispo), tres en La Vall d"Albaida (Beniatjar, Agullent y La Font de la Figuera), dos aldeas de Ademuz (Sesga y Mas del Olmo), un pueblo de La Hoya de Buñol (Godelleta y otro en el Camp de Túria (Náquera). Casi todos son municipios de economía agraria o ganadera, que se despoblaron a partir de los sesenta. En invierno no rebasan los 2.500 habitantes, pero en el período estival su población llega a multiplicarse por 10 (como en el caso de Benagéber) por el turismo rural y las vacaciones en su antiguo hogar de los que emigraron. En verano se triplican los moradores de esta docena de poblaciones, que pasan de 16.523 a 47.396 habitantes. Pozos poco profundos La carencia de agua tiene en Benagéber, Beniatjar, Agullent, Godelleta, La Font de la Figuera, Titaguas e Higueruelas un denominador común: los pozos son poco profundos y se abastecen de acuíferos superficiales, que en su día ofrecían agua de sobra pero que ahora no dan abasto por el mayor consumo de la vida moderna (duchas, lavadoras...) y el aumento de población estival, cuando la lluvia que recarga los acuíferos disminuye. Losa del Obispo ha excavado un nuevo pozo para no depender del agua desembalsada de Benagéber. En Godelleta, los técnicos no hallaron agua suficiente para las numerosas urbanizaciones, por lo que tuvieron que pedir permiso a Buñol para perforar en su término.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Archivado En