Rutskói proclama ante 5.000 seguidores que defenestrará Yelstin

El ex vicepresidente de Rusia Alexandr Rutskói y otros líderes de la oposición irreconciliable afirmaron ayer su voluntad de defenestrar al líder ruso, Borís Yeltsin, en el acto político de más representatividad celebrado en Moscú desde que muchos de sus participantes salieran amnistiados de la prisión el pasado febrero. El acto, realizado mientras el presidente Yeltsin trataba de afianzar la dimensión europea de Rusia durante su visita oficial a Alemania, pone en cuestión el éxito del pacto de consenso social firmado por varias fuerzas políticas rusas. Unas 5.000 personas llenaban a rebosar e...

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El ex vicepresidente de Rusia Alexandr Rutskói y otros líderes de la oposición irreconciliable afirmaron ayer su voluntad de defenestrar al líder ruso, Borís Yeltsin, en el acto político de más representatividad celebrado en Moscú desde que muchos de sus participantes salieran amnistiados de la prisión el pasado febrero. El acto, realizado mientras el presidente Yeltsin trataba de afianzar la dimensión europea de Rusia durante su visita oficial a Alemania, pone en cuestión el éxito del pacto de consenso social firmado por varias fuerzas políticas rusas. Unas 5.000 personas llenaban a rebosar el estadio de un barrio periférico de Moscú.

En ese escenario Rutskói reiteró su determinación de celebrar el 50 aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi el año próximo "sin el régimen de Yeltsin". Además de Rutskói, intervinieron otros cuatro líderes antiyeltsinistas encarcelados el pasado octubre tras la disolución violenta del Sóviet Supremo de Rusia.El poder de convocatoria del acto, organizado por el diario Zavtra (Mañana), era notable teniendo en cuenta su escasa publicidad, que se realizaba en día laborable y en una zona alejada del centro. Rutskói se refirió a la decisión alemana de no invitar a las tropas rusas al acto de despedida de los aliados vencedores de la Segunda Guerra Mundial como el "precio de la política bastarda" realizada por el ministro de Exteriores de Rusia, Andréi Kózirev, y el presidente, Borís Yeltsin.

Por su parte, el líder del Partido Comunista, Guennadí Ziugánov, manifestó que el "régimen de ocupación colonial continúa arruinando el país", pero topa con una "oposición cada vez más fuerte". Ziuganov exhortó a la unidad para lograr la victoria, advirtiendo que Moscú no es Rusia y que en las provincias hay "verdaderos patriotas". Con gran energía y vestido de uniforme intervino el general Albert Makashov, que rechazó la reconciliación con sus adversarios políticos y reclamó "un poder soviético, nuestro Gobierno ruso y nuestra forma de ser rusa".

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