Los militares rusos, divididos ante la fórmula para jurar fidelidad a Yeltsin

El intento del presidente ruso, Borís Yeltsin, y de la cúpula del Ministerio de Defensa de implantar en Rusia una fórmula de juramento en la que los militares prometan fidelidad directamente a la figura del titular del Ejecutivo ha generado una fuerte polémica entre los oficiales, que amenaza con dividir profundamente al Ejército. El intento de introducir este juramento se produce justamente en el momento en que Yeltsin ha puesto en marcha una gran ofensiva contra el Parlamento ruso que podría llevar a su disolución, a pesar de que ello sería inconstitucional.La polémica militar comenzó cuando...

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El intento del presidente ruso, Borís Yeltsin, y de la cúpula del Ministerio de Defensa de implantar en Rusia una fórmula de juramento en la que los militares prometan fidelidad directamente a la figura del titular del Ejecutivo ha generado una fuerte polémica entre los oficiales, que amenaza con dividir profundamente al Ejército. El intento de introducir este juramento se produce justamente en el momento en que Yeltsin ha puesto en marcha una gran ofensiva contra el Parlamento ruso que podría llevar a su disolución, a pesar de que ello sería inconstitucional.La polémica militar comenzó cuando hace poco más de una semana, en vísperas de su viaje a España, el ministro de Defensa, general Pável Grachov, dijo a través de la televisión: "El Ejército está detrás de Yeltsin, que es el presidente constitucional". En los días posteriores se ha extendido entre la oficialidad la noticia de que la cúpula del Ministerio ha elaborado el nuevo juramento que exige lealtad directa al presidente, aunque su texto exacto no ha trascendido. Alexandr Shojin, viceprimer ministro del Gobierno, declaró el martes que era necesario actuar energicamente en las Fuerzas Armadas y dar de baja a los oficiales que dieran muestras de desobediencia.

El malestar generado por estos hechos se pone de manifiesto en el número de mañana del semanario alemán Der Spiegel, donde Stanislav Terechov, dirigente de la Federación de Oficiales Rusos, tilda de "completamente estúpida" la afirmación de Grachov de que el Ejército apoya a Yeltsin y anuncia la negativa de los miembros de su organización a aceptar el nuevo juramento porque, subraya, "nos debemos al Estado y al pueblo, no a una persona concreta " .

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