La reforma sindical sigue adelante

La reforma sindical sigue adelante. Así lo puso de manifiesto ayer el nuevo titular de Relaciones Sindicales, Enrique de la Mata, en la primera reunión que presidió de la Permanente del Congreso Sindical. El ministro -que afirmó que iba a ser tan parco en sus declaraciones públicas como amplio en su diálogo con todos los sectores- afirmó sentirse totalmente identificado en lo político con su antecesor, asegurando de esta manera la continuidad en la línea reformista.

La reforma sindical recibió ayer una nueva matización del vocal de la Permanente y consejero del Reino Dioni...

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La reforma sindical sigue adelante. Así lo puso de manifiesto ayer el nuevo titular de Relaciones Sindicales, Enrique de la Mata, en la primera reunión que presidió de la Permanente del Congreso Sindical. El ministro -que afirmó que iba a ser tan parco en sus declaraciones públicas como amplio en su diálogo con todos los sectores- afirmó sentirse totalmente identificado en lo político con su antecesor, asegurando de esta manera la continuidad en la línea reformista.

La reforma sindical recibió ayer una nueva matización del vocal de la Permanente y consejero del Reino Dionisio Martín Sanz, quien pidió que fuera suprimida de la memoria presentada por el secretario general de la Organización Sindical, José María Socías, cualquier alusión a este tema, por entender que en su texto no se recogía la expresión de la Permanente sobre esta cuestión. Alegó también el señor Martín Sanz que el hecho de que hubiera un nuevo Gobierno, dispuesto a retirar de las Cortes el proyecto económico presentado por el anterior Gabinete, no garantizaba la continuidad del proyecto reformista de la Organización Sindical.

«No me opongo a la reforma», agregó el señor Martín Sanz, quien insistió en la necesidad de que la misma sea realizada por la propia Organización Sindical, al margen de lo ya decidido por la comisión mixta que se encargó en su día de redactar el proyecto de reforma constitucional y en el cual va incluido el aspecto sindical.

La petición del Consejero del Reino no prosperó, pues, según explicó el señor Socías -quien, en alguna medida, considera su memoria como testamento sindical, al haber presentado su dimisión al señor de la Mata- la memoria no contiene sino la transcripción literal del acta de la última reunión de la Permanente, cuyo único punto del orden del día fue precisamente la reforma sindical.

En este breve debate intervino para sentenciar la polémica el señor Alcaína, presidente de la UTT del Metal, quien afirmó que «no se puede dar marcha atrás cuando la reforma está en la calle. Adelante la reforma, con todas sus consecuencias», concluyó.

«Porque creo que la reforma es necesaria, me sumo a esa expresión de adelante la reforma», insistió el ministro, que explicó que el nuevo Gobierno la está estudiando a marchas forzadas, en pro de una plena potenciación del sindicalismo de empresas y trabajadores, en busca de una representatividad y autonomía de los poderes públicos. «La reforma -dijo el señor de la Mata- se hará con orden, autoridad, serenidad y con la colaboración de todos».

Amnistía laboral

Otro de los temas destacables de la reunión fue el de la amnistía laboral -para los despedidos y represaliados por motivos político-sindicales y político-laborales-, sobre la que el presidente del Consejo de Trabajadores de Guipúzcoa, Eduardo Manzano, solicitó del Gobierno una clarificación, «pues este tema -dijo- constituye una omisión inaceptable en la declaración del Gabinete Suárez, junto a otras omisiones como las reformas fiscal y de la empresa y alguna alusión al control de los grupos multinacionales ».

Replicó el señor de la Mata que la declaración del Gobierno es de intenciones y no programática, aunque cualquiera de los temas omitidos está presente en la mente de sus miembros. «El Gobierno ha estado estudiando todos los aspectos de una amnistía lo más amplia posible -afirmó- pero la amnistía laboral no puede ser impuesta por el Gabinete: debe salir del entendimiento entre empresas y trabajadores».

Nuevos procuradores sindicales

La reunión dio comienzo con la votación para elegir tres nuevos procuradores sindicales, puestos para los que se habían presentado los señores Castro Villacañas, Cebrián Carabias, Márquez García, Márquez Sánchez y Parejo de la Cámara. Resultaron elegidos Castro Villacañas (89 votos), Cebrián Carablas (82) y Márquez Sánchez(90).

Según la interpretación captada por EL PAIS entre los vocales de la Permanente, la elección habría posibilitado la entrada de un aperturista, Luis Fablán Márquez, delegado de la OS en Barcelona, junto a un sindicalista más vinculado con el bunker, Antonio Castro Villacañas, director del Instituto de Estudios Sindicales, como apoyo en la candidatura que refleja las dos tendencias dentro del sindicalismo vertical figuraba el también electo Vicente Cebrián, profesional del periodismo que, al frente del Servicio de Información y Publicaciones Sindicales, «ha sabido dotar a la OS de una cierta imagen más adecuada a la realidad social del país», sin ninguna vinculación concreta.

Planificación económica

Las intervenciones de los presidentes de los consejos de trabajadores y de empresarios hicieron especial hincapié en el aspecto económico, resaltando la dificil situación por la que atraviesa la economía del país.

De discriminatoria e injusta calificó a la política económica el presidente del Consejo de Trabajadores, Noel Zapico, «porque discriminatorio e injusto es que en los últimos nueve años sólo se ha permitido la negociación libre en un período de ocho meses», así como por el hecho de que «la política de rentas en España haya consistido en congelar o limitar los salario-, mientras que a las rentas procedentes de las empresas se las limita solamente en el reparto».

El señor Zapico hizo un llamamiento a los capitalistas españoles para que «abandonen la cerrazón en sus egoísmos insolidarios con la sociedad y su desprecio a la capacidad de reacción de nuestro pueblo para revisar -privilegios y estructuras arcaicas, y señaló la necesidad de un corripromiso nacional que haga posible la estabilidad política para establecer sobre bases objetivas la normalización económica, por lo que «los sindicalistas nos adherimos al clamor popular que reclama un desterrar los obstáculos que se oponen a la concordia nacional».

El informe presentado por el titular del Consejo de Empresarios, tras abundar en la situación económica y la necesidad de una clarificación que evite sus defectos, concluyó señalando la necesidad de la libre empresa y la necesidad de la organización profesional empresarial capaz de defenderla.

En relación con ambas exposiciones, diversas intervenciones de los vocales del Congreso se pronunciaron por la necesidad de que en el seno de la Organización Sindical se constituya una comisión que elabore un plan económico que habría de ser propuesto al Gobierno. Esta propuesta -en alguna medida y aun con distinto nombre, podría tratarse del pacto social al que se opone el sindicalismo ilegal- fue aceptada por el ministro de Relaciones Sindicales, para lo que recabó la colaboración de los señores Martín Sanz y Serrats Urquiza, dos de los vocales que presentaron tal propuesta.

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