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‘El rey de la farándula’, un cabaré barroco para Felipe IV

Ángel Ruiz cuenta y canta la diversidad de devaneos amorosos del Rey Planeta, más afecto a las artes que a la política, en una función musical de bolsillo descarada, divertida y travestida

Escena de 'El rey de la farándula', en el Teatro de la Comedia.JAVIER NAVAL

El aparato de propaganda de la Corte de Felipe IV identificó al monarca con tres animales nobles, para gozo de furros y ...

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El aparato de propaganda de la Corte de Felipe IV identificó al monarca con tres animales nobles, para gozo de furros y therians de ayer y de hoy. La iconografía y la literatura lo asociaron con el león, símbolo de magnanimidad. Le atribuyeron también la visión del águila. Y un dominio pleno de la situación, cuando se le representó sobre un caballo encabritado. En realidad, el Rey Planeta controlaba apenas su temperamento sensual (tuvo una retahíla de hijos naturales, además de 13 de sus dos matrimonios, la mayoría de los cuales murieron prematuramente). Y el Gobierno efectivo lo ejerció el Conde Duque de Olivares, durante la primera mitad de su reinado.

En El rey de la farándula, cabaré escrito, dirigido y protagonizado por Ángel Ruiz, virtuoso en este género, a Felipe IV se le describe como un cárabo al acecho de presas femeninas con las que alimentarse, aunque no le hace ascos a los varones. No es el rey pasmado que pretende Gonzalo Torrente Ballester en su novela, sino un temperamento antojadizo, atormentado por las tres bancarrotas que hubieron de afrontar la Corte y el pueblo a consecuencia de un abanico de guerras externas e internas, tras las cuales el dominio de Europa quedó en manos francesas y las Provincias Unidas impusieron su ley en los océanos. Durante su égida, sin embargo, la literatura, las bellas artes, la música y el teatro alcanzaron su apogeo, también en las Américas: en Ciudad de México funcionaban dos corrales de comedias notables, como en Madrid, ciudad más populosa por aquel entonces.

Con este acervo, Ruiz podría haber escrito un cabaré literario, pero ha preferido componer un espectáculo ligero y cantable, en el que Bru Ferri, pianista y director musical, le acompaña con desenvoltura, travestido a la manera renacentista. Ambos interpretan siete composiciones (chaconas, folías y otros aires del 1600) con gracia y con virtuosismo: dejan con ganas de más. Un vinilo recogerá este trabajo en breve.

Segis, el protagonista, de género entreverado, simboliza a las amantes reales, entre las cuales su favorita fue La Calderona, cómica a la que cazó en su debú teatral. Por su caracterización, guarda cierto parecido con el monarca, a través del cual el actor hace alusiones al emérito actual. El público, en general, disfrutó la función de veras.

El rey de la farándula

Texto y dirección: Ángel Ruiz

Dirección musical: Bru Ferri.

Teatro de la Comedia. Madrid. Hasta el 1 de marzo. Logroño. Teatro Bretón, 11 de abril. Pamplona. Teatro Gayarre, 30 de abril. Roquetas de Mar. Teatro Auditorio, 9 de mayo.

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