Violencia de género en Boca Juniors: cuatro jugadores con denuncias por abuso y el apoyo total del club

El colombiano Sebastián Villa está imputado desde este jueves en una causa por violación, mientras cuenta con el respaldo de la dirigencia

El jugador de Boca Juniors Sebastian Villa, durante el partido de la liga local contra Estudiantes, el 13 de marzo de 2022.
El jugador de Boca Juniors Sebastian Villa, durante el partido de la liga local contra Estudiantes, el 13 de marzo de 2022.Rodrigo Valle (Getty Images)

“¡Feliz cumpleaños, Sebastián!”, publicó este jueves en sus redes sociales el club Boca Juniors. Sebastián es Villa, la estrella del equipo. El mensaje ha generado una gran polémica. Villa, nacido en Colombia hace justo 26 años, enfrenta una causa por violación. La denuncia, acompañada de fotos, certificados médicos y testigos, la presentó una expareja esta misma semana y se suma a otra de 2020 de la mujer con la que convivía, también por violencia. Pero el vicepresidente y alma mater de Boca, Juan Román Riquelme, no dudó en defender a Villa. “No tenemos más que palabras de agradecimiento con este chico. Después, lo que pasa fuera de la cancha es otro tema”, dijo durante una entrevista. Riquelme desvió el tiro y liberó en una sola frase algunos de los peores demonios del fútbol argentino.

Villa fue denunciado el viernes pasado y el sábado jugó como titular ante Racing Club. “Violador, violador”, le cantaban desde la tribuna racinguista. En la de Boca, el silencio. Sucede que la denuncia contra Villa no es la única. El equipo xeneize tiene otros tres jugadores en actividad investigados por violencia de género: Eduardo Salvio, por lesiones a su exesposa; Cristian Pavón, por abuso sexual (en julio dejará el club por diferencias contractuales); y Frank Fabra, por participar de un caso de maltrato contra dos mujeres tras una fiesta. La lista suma al arquero, Agustín Rossi, denunciado por su exmujer en 2017, antes de que jugase en Boca, y otros cuatro jugadores que ya no están en el club: Edwin Cardona, Wilmar Barrios, Ricardo Centurión y Oscar Benítez.

El club ha cerrado filas alrededor de Villa, pese a la suma de pruebas que lo incriminan. El jugador se siente fuerte. En el día de su cumpleaños se mostró provocador en las redes. “El lobo siempre será malo si quien cuenta la historia es caperucita”, escribió. “Pese a que no tiene condena, Boca debería ser más receptivo con las denunciantes”, dice el abogado de la víctima, Roberto Castillo. “Hubiese esperado un contacto mínimo, para decir que están a disposición. Es bueno además dar un mensaje a la sociedad”.

Que Villa siga jugando como si nada hubiese pasado, lo mismo que el resto de los jugadores denunciados, abre un debate sobre qué deben hacer los clubes en estos casos. De los 26 equipos de la Liga argentina, 14 tienen un protocolo de acción ante denuncias por violencia de género. El primero fue Vélez Sarfield, en 2018, por iniciativa de Patricia Ojeda, una hincha del club que es abogada. “Los tiempos han cambiado”, advierte Ojeda. “Hemos tenido situaciones de jugadores que separamos preventivamente hasta que se resolvió su situación. Luego trabajamos sobre el denunciado, porque eliminar la violencia es un cambio cultural”, explica. El desafío es no afectar el derecho a trabajar del jugador, que tiene el beneficio de la inocencia hasta tanto haya una condena. Ojeda, sin embargo, no está de acuerdo con la estrategia de Boca hacia Villa: “No lo está manejando con empatía hacia la víctima, y solo importa el resultado futbolístico. Villa tiene antecedentes dentro y fuera de la cancha, y como institución Boca tendría que ayudarlo”.

Boca se jactó a principio de año de tener la primera vicepresidenta del fútbol argentino, Adriana Bravo, que llegó con la promesa de ampliar la presencia femenina en la institución. Este periódico intentó varias veces y por distintos medios contactar a Bravo, sin éxito. Tampoco hubo respuesta de los encargados de las relaciones del club con la prensa. La única declaración pública de Boca fue responsabilidad de Riquelme. “Con el peso que tiene a nivel institucional, no puede decir que se trata de la vida privada de Villa y que en la cancha es un excelente jugador”, opina Mailén Britos, periodista del sitio de noticias Feminacida, enfocado en cuestiones de género. “Podés no querer involucrarte y no meterte, pero en este caso se mete y, además, lo justifica”, dice.

Boca tiene desde 2020 un protocolo contra la violencia de género, impulsado por un colectivo llamado Feminismo Xeneize. Mercedes Palazzo, miembro del colectivo, dice que “el fútbol es un núcleo duro y fuerte de la masculinidad y de machismo” y que “recién ahora estamos pudiendo tener más espacios”. “Los clubes tienen que tomar conciencia del poder social y de transformación que tienen. Eso se olvidó, estamos detrás del campeonato y de la Copa. La situación de Villa sería una buena oportunidad para tomar una postura firme e intolerante hacia las violencias de género”, dice Palazzo, en un mensaje a los dirigentes de su propio club. Las cosas no han cambiado tanto como podrían esperar las hinchas.

Las denuncias contra jugadores no son exclusivas de Boca, pero su popularidad agiganta tanto la dimensión del escándalo como su responsabilidad social. El escritor Martín Kohan, ferviente bostero, como se llama los hinchas de Boca, sale en defensa de la reputación del club. Y defiende que Villa siga jugando porque debe primar “el principio de inocencia”. “Hay una sobrecarga de resonancia porque es de Boca”, dice. “Y el linchamiento es deplorable. Evitarlo es la base de un criterio moderno de justicia. La justicia no la emprende el dañado, y eso la diferencia de la venganza”.

Mientras Boca celebraba el cumpleaños de Villa, un juez lo imputaba por violación. El relato de la víctima se filtró con todos los detalles a la prensa. “Comenzó a abusarme, propinándome algunos golpes, y tapándome la boca con su mano, momento en el cual yo le realice algunos rasguños producto de querer salir de esa situación (…) Pero él seguía violándome y me decía ‘te gustó estar con (…) (diciendo el nombre del compañero del Club con quien el mantenía que habría tenido un encuentro) ¿eso es lo que querías?”, contó la mujer al juez. Durante la semana pasaron por lo tribunales testigos del presunto abuso. Y este viernes será clave el testimonio de la médica que atendió a la joven en un hospital público. Fue ella quien dijo a la pareja de Villa que sus heridas eran compatibles con una violación. Si ratifica sus dichos ante un juez, la situación del jugador será aún más complicada.

El colombiano es el jugador más relevante de Boca, autor de goles clave, como uno contra River Plate en abril y otro en la victoria ante Defensa y Justicia, hace dos semanas. Por eso estuvo en la cancha en el triunfo de Boca ante Racing Club en la semifinal de la Copa de la Liga Profesional. Si no hay novedades judiciales, Villa también será titular este domingo en la final contra Tigre. La tribuna pide a Villa y los dirigentes no se niegan, aunque eso implique ponerse del lado del victimario.

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