Sandra Barneda, la chica seria que ya no se calla

Licenciada en Periodismo, presenta, escribe y se emociona cuando toca. Ha pasado por Teledeporte, informativos en TVE Cataluña, Antena 3 y Telemadrid. Con todos ustedes, una de las mujeres más importantes en televisión

Sandra Barneda, en una cafetería del centro de Madrid en 2019.Samuel Sanchez

Cuenta Sandra Barneda Valls (Barcelona, 49 años) que una vez la llamaron “la chica seria del entretenimiento”. Porque solo alguien que se sujeta a sí misma es capaz de aguantar la carcajada con algunos de los comentarios de Montoya en las hogueras de La isla de las tentaciones. Pero la catalana, que confiesa que su infancia estuvo llena de silencios, que pasó mucho tiempo sola, estando y siendo para dentro, hace tiempo que se soltó la lengua y la melena en televisión.

Licenciada en Periodismo por la U...

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Cuenta Sandra Barneda Valls (Barcelona, 49 años) que una vez la llamaron “la chica seria del entretenimiento”. Porque solo alguien que se sujeta a sí misma es capaz de aguantar la carcajada con algunos de los comentarios de Montoya en las hogueras de La isla de las tentaciones. Pero la catalana, que confiesa que su infancia estuvo llena de silencios, que pasó mucho tiempo sola, estando y siendo para dentro, hace tiempo que se soltó la lengua y la melena en televisión.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, presenta, escribe y se emociona cuando toca. A veces cabreada, no pasa ni una, cuando detecta que se han pasado las líneas rojas, que son las suyas y las de muchos. A veces llorona, cuando empatiza con el de enfrente. Barneda es esa chica seria y contradictoria del entretenimiento. Porque cuando parece tenerlo todo calculado, se rompe. “Yo he controlado mucho. Pero una vez que te descorchan, no me importa nada ya”, declaró en Planeta Calleja. Con todos ustedes, una de las mujeres más importantes en televisión.

Ha pasado por Teledeporte, informativos en TVE Cataluña, Antena 3 y Telemadrid, de donde se fue porque dice que no aguantaba que le ordenaran lo que tenía que decir. Y siempre con la seriedad como barrera. Esa que se llevó en su salto al entretenimiento. Lleva desde hace 17 años vinculada a Mediaset, donde ha presentado formatos como La noria, Supervivientes y Hable con ellas, donde fue sonada una bronca con el productor José Luis Moreno durante una pausa de publicidad.

Montoya sufriendo ante la mirada de Sandra Barneda, justo antes de protagonizar su fuga viral en 'La isla de las tentaciones'.MEDIASET ESPAÑA

“La conocí en 2012, porque durante algunos veranos sustituía a Ana Rosa Quintana. Fue un flechazo desde el primer minuto porque los dos somos impulsivos, un poquito brutos, y tenemos la misma forma de trabajar. Llegaba a la redacción la primera con todos los periódicos leídos y subrayados”, cuenta Juanra Gonzalo, director general de Cuarzo. Una manera de trabajar que mantiene hoy entre hogueras de confrontación, conexiones y deslealtades en Villa Playa y Villa Montaña. “Lo vive como una más, da consejos a los concursantes, lo tiene todo siempre preparado, es rapidísima”, añade.

Barneda tiene presencia. La altura, el porte, lo que proyecta, hasta el timbre de voz. Pero cuentan los que la tratan que de diva y distante tiene poco. Ángeles Villamarín, directora de Producción de Cuarzo, recuerda aquella vez que tuvo que comprar chirimoyas en la Frutería Vázquez, una de las más prestigiosas de Madrid, por exigencias de un invitado a un programa. “Se empeñó en que solo quería chirimoyas y al final ni se las comió. Con Sandra es justo lo contrario, tiene cero pretensiones y necesidades. Eso sí, al igual que yo, tiene ira gástrica”, cuenta entre risas. Ira gástrica significa que necesita sus tiempos para comer, añade. Vamos, que si tiene hambre y no hay comida cerca sale el volcán que lleva dentro.

Sandra Barneda en 'Trencadis' de 8TV, en 2015.Robert Marquardt (Getty Images)

Con La isla de las tentaciones Barneda ha pasado por casi todo. Covid, huracanes, tormentas de esas que no tienen fin. Y a pesar de la humedad, de las larguísimas emociones, de la fábrica de adrenalina que son todas las parejas de las ediciones con sus correspondientes tentadores/as, ella está ahí, como una fan más. Sufre, alucina, comenta todo. “Imagina las hogueras, que se emiten casi completas, ella dos horas sentada en ese palo, y de repente sale corriendo detrás de un concursante. Eso es esfuerzo físico”, comenta Meritxell Estruch, directora del programa. “Tiene una paciencia infinita, porque aparezco todo el rato con la plancha, el protector solar y el espray antimosquitos para los retoques y nunca se queja, me deja hacer”, afirma Ruth García, su maquilladora desde hace tres años. Las dos tienen aficiones comunes que aprovechan entre grabación y grabación en República Dominicana. Pasean por la playa, van al gimnasio, toman avena con cacao y kombucha.

La Barneda que ahora se ha ganado el corazón de la generación Z por lidiar con las emociones de la isla es también una escritora de éxito. Tras su debut, Reír al viento (Suma de letras), ha ido añadiendo títulos y con uno de ellos, Un océano para llegar a ti, fue finalista del Premio Planeta en 2020. Su editora, Lola Gulias, habla con EL PAÍS media hora después de haber colgado el teléfono con la propia Barneda, con quien ya trama su próxima novela. “Cuando la conocí ella ya había publicado con otra editorial y me la imaginaba más distante, pero me sorprendió su calidad humana. Siempre tiene ganas de aprender y escribe de manera intuitiva. Ella lanza, yo recojo y devuelvo, lo suyo son las emociones a flor de piel”, cuenta.

Sandra Barneda, en 'Planeta Calleja'.CUATRO

“Al principio pensaba que la gente vendría a las firmas por su popularidad, pero no, vienen por sus novelas. Mucha gente joven a contarle sus cosas, muchos del colectivo, porque la ven reivindicativa”, añade Gulias. Porque Barneda decidió un día contar quién era y cómo se siente. A Jesús Calleja le narró que se enamoró de una profesora de radio en la universidad y que les contó a sus padres que le gustan las mujeres con 27, 28 años. “Es una fase, ya se te pasará”, le dijeron. Estuvo casi nueve meses sin hablar con ellos. “La gente no es consciente de lo que marca ser diferente. Por eso me he vuelto tan reivindicativa”, le contó entre lágrimas en uno de los descansos del viaje por la isla de Borneo.

Lo primero que pensó César Muñoz cuando tuvo delante a Barneda, con quien iba a presentar Así es la vida, se entiende a la primera. “Joder, es aún más guapa en persona. Me quedé intimidado, no pude articular palabra. Y mira que yo soy marica, ¿eh?”, dice. Los dos recibieron en encargo de sustituir a Sálvame. Las miradas y el punzón puestos en ellos. “Yo venía de canal Extremadura, de hablar de cabras y meteorología, y de repente me topé con las hienas. Un día de críticas y ataques personales me dijo: tranquilo, respira, y si no ves redes sociales, mejor”, afirma. Aprendieron rápido a descifrarse y a comunicarse con patadas debajo de la mesa. “Tiene desarrollado el sentido de la justicia, y en cuanto detecta algo que no le gusta, lo dice. Ha entendido, al igual que yo, que hacen falta malos en el avispero”, explica. Malos ante los que ella, afortunadamente, ya no se calla.

César Muñoz y Sandra Barneda, presentadores de 'Así es la vida'.

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