De Jean Seberg a Catherine Deneuve: todas las musas de la Nouvelle Vague que cambiaron para siempre el cine y la moda
Con motivo del estreno de la nueva película de Richard Linklater, que recrea el rodaje de ‘Al final de la escapada’, recopilamos a las actrices que definieron no solo un cine nuevo, sino también un imaginario estético y cultural que sigue marcando tendencia seis décadas después
Jean Seberg es el rostro inaugural y más característico de la Nouvelle Vague gracias a 'Al final de la escapada', de Jean-Luc Godard, cuyo pionero rodaje es recreado ahora en la nueva película de Richard Linklater. Zoey Deutch da vida a esta estadounidense de vida y muerte trágica que huyó a Francia buscando los papeles que Hollywood le negaba y que convirtió su corte de pelo en un símbolo de estilo todavía recordado. Su 'pixie' extremadamente corto fue su mayor seña de identidad y contrastaba con su estilo femenino y típicamente parisino –a pesar de que nació en Iowa– a base de pantalones capri, zapatos de tacón comedido, jerséis que dejaban los hombros al descubierto y sombreros floppy.
Hulton Archive (Getty Images)Los miembros de este movimiento solían discutir acerca de cómo el vestuario de los personajes acababa imponiéndose a la narrativa y no al revés y en muchas ocasiones eran los propios actores quienes ideaban lo que vestían en pantalla. Eso fue lo que ocurrió con el mítico jersey de punto de manga corta que Seberg luce en un fotograma del filme y en el que puede verse el logo del Herald Tribune. Ella, que interpreta a una vendedora de periódicos llamada Patricia Franchini, fue quien ideó una de las camisetas más icónicas de la historia del celuloide. Murió en 1979 tras ser perseguida durante años por el FBI por su apoyo a los Panteras Negras.
Photo: MPTV.netLa mismísima Gabrielle Chanel fue quien ayudó a Anna Karina, nacida Hanne Karin Bayer, a idear su nombre artístico cuando llegó a París con solo 17 años. Natural de Dinamarca, fue el rostro más representativo de la Nueva Ola haciendo de su mirada delineada en un intenso negro y su flequillo estratégicamente despeinado siempre rozando sus cejas su mejor carta –estética– de presentación. Icónicos son algunos de los looks que lució en pantalla como la falda de estampado tartán de 'Vivir su vida' , el impoluto blanco de 'Pierrot el loco' o el vestido con corpiño bajo chaqueta de aires marineros de 'Una mujer es una mujer'.
REPORTERS ASSOCIES (Gamma-Rapho via Getty Images)
Godard la ‘descubrió’ en 1959, gracias a un anuncio de jabones protagonizado por ella. No tardaron en comenzar una relación sentimental y se dieron el ‘sí, quiero’ en 1961. Unos meses después, embarazada de seis meses, Anna perdió al bebé que esperaba por una infección y quedo estéril con apenas 20 años. La pareja jamás pudo superar aquel episodio y ambos protagonizaron varios intentos de suicidio. Tras su separación, Karina continuó trabajando en el cine y en la música y se casó hasta en otras tres ocasiones.
Evening Standard (Getty Images)Más allá de su imperdible faceta como actriz y directora, el estilo de Jeanne Moreau es perfecto para resumir varias décadas de moda: atemporal en los años 60, cuando se hizo amiga personal de Chanel –junto a ella pasaba horas recomendándose libros, ya que ambas eran ávidas lectoras–; un poco más futurista y geométrico tras conocer Pierre Cardin –con quien convivió cuatro años–; liberado en los 70 y glamouroso en los 80. Fue retratada por fotógrafos de la talla de Helmut Newton, Slim Aarons o Cecil Beaton y su interés personal por la moda la llevó a acumular importantes piezas de los citados diseñadores, además de Yves Saint Laurent.
Archivio Cameraphoto EpocheMito del cine europeo, Moreau fue mucho más que el objeto de deseo de Jules y Jim en la inolvidable película de Truffaut. Fue, por ejemplo, la primera actriz francesa en aparecer en la portada de la revista Time pese a que jamás mostró interés por conquistar Hollywood y el ejemplo de mujer adelantada a su tiempo. Ella aseguraba que su anhelo no era otro que abrir las puertas prohibidas y vaya si lo hizo. “Generosidad, ardor, complicidad, comprensión de la fragilidad humana… todo eso puede leerse en la pantalla cuando Jeanne Moreau actúa”, dijo de ella el cineasta francés.
The Granger Collection (The Granger Collection, New York /Cordon Press)
Dueña del flequillo más icónico del cine (quizá del mundo, con permiso de Jane Birkin), el estilo de Brigitte Bardot sigue vivo hoy en la infinidad de artículos y cuentas de Instagram que rescatan una y otra vez sus looks más famosos. Tal es su influencia en la moda que el escote que deja los hombros al descubierto y que ella convirtió en tendencia fue bautizado con su apellido. Su vestido de novia de cuadros vichy, su look con gabardina y coleta rematada por un lazo negro, la cinta ancha con la que echaba su melena hacia atrás o sus moños cardados son solo algunos de los looks que dejó para el recuerdo. Con El desprecio, de Godard, protagonizó una de las obras del culto de la Nouvelle Vague. Sunset Boulevard (Corbis via Getty Images)Su reciente fallecimiento ha reabierto el debate sobre una de las figuras más polarizantes del cine francés. Abandonó la interpretación a los treinta y nueve años “prisionera” de su imagen y mito para dedicarse por completo al activismo animal –“entregué mi belleza y mi juventud a los hombres y voy a entregar mi sabiduría y mi experiencia a los animales”– y abrazar las ideas políticas de la ultraderecha. Durante décadas cargó contra la inmigración y movimientos como el MeToo. Hace un año aseguraba que “no era feminista porque a ella le gustaban los tíos”. A su pesar, pocas actrices rompieron más clichés y techos de cristal que Brigitte Bardot. Sigue siendo reivindicada como la mujer que liberó el cuerpo femenino a través de la ropa en los años 60 y la responsable de crear un estilo a medio camino entre el erotismo y la inocencia que ha sido copiado hasta la saciedad por miles de mujeres de todo el mundo.
Hulton Archive (Getty Images)Fue catalogada por la revista Look como “la mujer más bella del mundo” y, sin duda, Catherine Deneuve encarnó como ninguna el admirado chic francés. A pesar de haber nacido morena, su melena rubio platino se convirtió en su seña de identidad otorgándole un aire de belleza gélida, casi nórdica. Fue musa, amiga y embajadora de Yves Saint Laurent siendo una de las primeras en atreverse con su empoderador esmoquin femenino y durante casi una década fue imagen del perfume Chanel nº 5 fotografiada, entre otros, por Helmut Newton. Para la posteridad queda su imagen vistiendo gabardina de Burberry y lazo en el pelo en 'Los paraguas de Cherburgo' (1964), su vestido negro con espalda descubierta en 'Repulsión' (1965) o cualquiera de las versiones que lució del 'petite robe noire'; además de sus peinados coronados por diademas con lazo, su obsesión por las minifaldas con botas altas o su capacidad para lucir, como nadie, un sencillo jersey de cuello alto, un cárdigan de punto grueso o un pañuelo en la cabeza.Evening Standard (Getty Images)Tras formarse en la nueva ola cinematográfica gala, supo reinventarse década tras década y convertirse en un referente intergeneracional que todavía hoy, a los 82 años, continúa inspirando y en activo. “Una mujer y un hombre envejecen cuando dejan de resultar deseables. Por eso, la edad puede ser importante, pero lo son aún más las ganas que uno muestre por seguir viviendo, por mostrarse vital, con deseo de gustarse y de gustar. Si estás seguro de lo que proyectas, no has de tener miedo a la vejez”, manifestó Deneuve. Casi seis décadas después, la definición que hizo de ella Buñuel en el rodaje de Belle de jour sigue vigente: “Bella como la muerte, seductora como el pecado y fría como la virtud”. Un icono en el sentido más literal del término. En la foto, junto a Yves Saint Laurent.
Reg Lancaster (Getty Images)'La Dolce Vita', 'Lola', 'Un hombre y una mujer', 'Ocho y medio'… Pocas intérpretes pueden presumir de un currículo a la altura de Anouk Aimée, la actriz parisina que vivió una infancia marcada por la Segunda Guerra Mundial. Hija de una pareja de actores, fue enviada al sudoeste de Francia durante su niñez para escapar a las redadas de la policía en busca de judíos. En el aspecto personal, contrajo matrimonio hasta en cuatro ocasiones y falleció en 2024, a los 92 años.Terry Fincher (Getty Images)Su pseudónimo artístico rinde homenaje al nombre de pila del personaje que interpretó en su primera película, 'Una casa en el mar', seguido de la palabra 'amada' en francés. Como muchas de sus coetáneas, se codeó con Coco Chanel y encarnó el glamour de la época a base de mirada esculpida en negro y melena cardada. La actriz formó parte del reparto de 'Prêt-à-Porter', de Robert Altman, una de las películas sobre el mundo de la moda más polémicas y memorables.
Screen Archives (Getty Images)Hermana mayor de Catherine Deneuve –que adoptó el apellido de soltera de su madre para que no las confundieran–, Françoise Dorléac se estrenó en la moda antes que en el cine cuando un fotógrafo le pidió posar para una sesión. Su éxito fue tal que llegó a modelar para Dior. Su belleza cargada de personalidad –su nariz asimétrica fue una de sus obsesiones– la convirtió en uno de los rostros más prolíficos y deseados de la pantalla: apareció en más de una veintena películas a pesar de su prematuro desenlace cuando murió en un brutal accidente de tráfico a los 25 años.
Larry Ellis (Getty Images)Mientras que su hermana tenía un estilo más clásico, ella solía arriesgar más atreviéndose con diseños estampados, metalizados y más informales. “Quiero vestirme de forma que todos intenten vestirse como yo, y nadie pueda. Me encanta cuando estás completamente vestida y pareces desnuda”, aseguró la actriz recordada hoy gracias a filmes como 'Las señoritas de Rochefort' o 'El hombre de Río'.
REPORTERS ASSOCIES (Gamma-Rapho via Getty Images)Menos conocida por el gran público que sus coetáneas, Juliet Berto (Annie Lucienne Marie Louise Jamet en su partida de nacimiento), hizo de su belleza serena de cejas ultrafinas, labios carnosos y melena oscura y larga una declaración de intenciones. La sencillez definió un estilo alejado de artificios y perfecto ejemplo de eso que los anglosajones denominaría 'effortless'. / Cordon PressBerto encarnó el espíritu más político y experimental de la Nouvelle Vague y se convirtió en una de las musas habituales de Godard, con 'Dos o tres cosas que yo sé de ella' o 'La Chinoise' como mejores ejemplos. Además de interpretar, también fue guionista y directora teatral y cinematográfica. Falleció con apenas 42 años de edad a causa de un cáncer de mama.
Gerard AIME (Gamma-Rapho via Getty Images)Resnais, Truffaut, Demy o Buñuel son algunos de los cineastas que se rindieron al talento de Delphine Seyrig, cuya voz celestial se comparaba habitualmente con el sonido de un violonchelo. Sin embargo, si por algo es recordada Seyrig es por su profundo activismo feminista, al que dedicó el grueso de su trabajo como cineasta. Hasta su muerte prematura a los 58 años por un cáncer de pulmón, apostó por trabajar con mujeres directoras, fundó una institución para la creación artística femenina y puso un micrófono a compañeras como Jane Fonda o Maria Schneider para que relataran de primera mano sus estragos con el patriarcado. El Museo Reina Sofía le dedicó una exposición a la “musa insumisa” en 2019.
Evening Standard (Getty Images)Si bien su estilo no es tan referenciado como el de sus compañeras ni tuvo una relación tan prolífica con el mundo de la moda, entendió el vestir como una extensión de su personalidad e ideas e hizo de su corte de pelo en El año pasado en Marienbad uno de los peinados más reseñables de su tiempo.
Lipnitzki (Roger Viollet via Getty Images)Los orígenes humildes de Emmanuelle Riva –estaba abocada a convertirse en costurera antes de cambiar la Francia rural por París– influyeron en su forma de entender su carrera y, por supuesto, la forma en la que construyó su relación con la moda. Riva fue una antiestrella, se negó a dedicarse al cine comercial e hizo gala de un estilo sencillo pero elevado, tanto en la pantalla como en su guardarropa. Vivió los últimos años luciendo un cabello canoso, corto y ligeramente despeinado tan práctico y sofisticado como ella misma.
Mirrorpix (Getty Images)La mejor muestra de su prolífica y discreta carrera es que entre las dos películas que marcaron su trayectoria hay más de 50 años de diferencia: Hiroshima mon amour de Alain Resnais, de 1959, y Amor de Michael Haneke, que le valió una nominación al Oscar en 2012. Murió cinco años después en París como consecuencia de un cáncer que no la bajó de los escenarios hasta el último de sus días.
AFP (AFP via Getty Images)
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