“Europa no nació del repliegue, sino del coraje político, de aportar a un mundo en transformación sus valores de paz, democracia, solidaridad y justicia social.” Pedro Sánchez clausuraba con esta contundencia el European Pulse Forum el viernes pasado en Barcelona. Una apuesta firme por el papel de Europa en...
“Europa no nació del repliegue, sino del coraje político, de aportar a un mundo en transformación sus valores de paz, democracia, solidaridad y justicia social.” Pedro Sánchez clausuraba con esta contundencia el European Pulse Forum el viernes pasado en Barcelona. Una apuesta firme por el papel de Europa en la crisis internacional basada en una defensa cerrada del éxito de su modelo y de sus valores. Este foro, promovido por Politico y el gabinete de incidencia pública beBartlet, toma como punto de partida la opinión de los europeos para estructurar sus debates sobre seguridad, energía, movilidad y competitividad con participantes de alto nivel: líderes políticos nacionales e internacionales, comisarios y eurodiputados; un exembajador de Estados Unidos en la OTAN, directivos de multinacionales de movilidad y energía…
En esta ocasión los datos provenían de una encuesta realizada en marzo por Cluster17 en Alemania, Francia, Italia, España, Polonia y Bélgica. El estudio aportaba informaciones muy llamativas. Por ejemplo, al recoger por primera vez una desconfianza generalizada hacia Estados Unidos. Trump y su política errática y caprichosa han conseguido que una mayoría significativa de europeos vea a EE UU como la segunda mayor amenaza a corto plazo, por delante de China y solo superado por la Rusia de Putin. La desconfianza alcanza una media del 59,9% en los países encuestados, dos tercios del total de la población de la UE. La fuerza del dato apunta a un cambio de paradigma que rompe la tradicional visión de seguridad atlantista.
Los datos son optimistas, en cambio, respecto al modelo de vida europeo. El 76% de los europeos creen en su existencia y también que merece la pena defenderlo. En cambio, crece el desafecto por las instituciones y el recelo ante su capacidad para proteger este modelo. Sólo el 21% cree que la UE está yendo en la dirección correcta, un dato que correlaciona de manera directa con la situación económica de los encuestados y con sus expectativas de futuro.
El foro también dejó la posibilidad de contraponer el modelo de política exterior de Feijóo frente al de Sánchez. Atlantismo tradicional, pragmatismo nuclear, cierre de fronteras y refuerzo institucional frente a autonomía militar europea, pacto verde, migración regulada y refuerzo del pilar social contra la desigualdad. Dos visiones de difícil encuentro, aunque a la luz de la encuesta, la intuición de Sánchez parece leer mejor el contexto. ¿Cambiará de rumbo el PP si cambia la corriente?