Ir al contenido
suscríbete

La experiencia Shakira, la experiencia Getafe

Negar que los espectáculos musicales deban existir es, simplemente, un despropósito. Negar que los grandes eventos alteran la convivencia, también

Shakira durante un concierto en el SoFi Stadium de Los Ángeles, en agosto de 2025.Kevin Mazur (Kevin Mazur/Getty Images for Live Nation)

Hace cuatro años, nos despertamos con un proyecto de nuevo recinto para festivales y espectáculos musicales en el vecino barrio de Villaverde y todo cambió para la convivencia de los vecinos y vecinas de ese barrio madrileño y de dos barrios de mi ciudad, Getafe Norte y Los Molinos. Desde entonces venimos trabajando con asociaciones vecinales, promotores, Delegación de Gobierno y los cuerpos de seguridad para encontrar formas de recuperar esa convivencia.

La realidad es que cada cierto tiempo nos desayunamos con un nuevo espectáculo. Esta vez, la residencia de Shakira, artista por la que tenemos un gran respeto, como el que tenemos por todos los que han pasado por ese recinto. 11 conciertos, 550.000 personas, de momento, en un estadio que va a construir en el recinto de Iberdrola en Villaverde.

Un precioso estadio del que nos han enseñado imágenes creadas por IA (imagino), en las que hay una “ausencia” importante. Se han omitido dos barrios que hay justo detrás del estadio, con la única frontera de la M-45. Se han hecho desaparecer 32.000 vecinos y vecinas, precisamente han desaparecido los vecinos que sufren niveles de ruido que impiden su descanso, miles de personas deambulando por sus calles a altas horas de la madrugada para llegar a sus transportes y atascos, carreteras cortadas, accesos imposibles al barrio y coches aparcados hasta en los vados de sus propios garajes, a los que no pueden acceder.

Hemos protestado hasta recibir amenazas e insultos en las redes; nos han despreciado el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid por el mero hecho de defender el descanso de nuestros vecinos; nos ha tocado regular el tráfico en nuestras calles y garantizar la seguridad de las personas en vías solo para coches, con cargo al presupuesto municipal, y no dormir muchas noches, las unas por el ruido y las otras por la preocupación. Y cada año, más y más eventos, más y más noches, miles y miles de personas más.

No puedo llegar a entender que el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid envuelvan en guerra política lo que es defender el descanso de los vecinos y su tranquilidad. De los vecinos del sur. ¿Cuál sería la reacción de Martínez-Almeida o de Díaz Ayuso si 550.000 personas estuvieran de fiesta a menos de 400 metros de sus casas?

La música, la diversión, son imprescindibles. El negocio, también. Pero nunca debe estar por encima de la convivencia entre personas, del respeto entre instituciones, la seguridad ciudadana y el derecho al descanso de quien no desea fiesta.

Si Shakira o cualquier otro artista quiere hacer conciertos, perfecto. Que los promotores, el Ayuntamiento o la Comunidad de Madrid garanticen las condiciones del recinto para no sufrir el impacto del ruido, pero de verdad; se garantice la movilidad de decenas de miles de personas sin bloquear los accesos de Getafe, pero de verdad. No deben tener más derechos los vecinos y vecinas del Bernabéu, en Madrid, o de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, en Valencia, a los que la Justicia ha dado la razón en sus reclamaciones, que los vecinos y vecinas de Getafe o Villaverde.

La fiesta la disfrutan unos y la pagamos otros. Esos no son cimientos adecuados sobre los que construir nuestra convivencia.

Archivado En