Cuidado con los comeflores interestelares
Nuestro mundo no es el mismo en el que aterrizó E.T., por muchas frases motivacionales que nos digan desde el espacio
Las que han usado aplicaciones para ligar saben que algunos señores se ponen con la bata del servicio médico en las fotos de perfil porque hay profesiones que no solo generan un respeto automático, sino que además erotizan al personal. Que es bueno hacer deporte y beber agua es una verdad del barquero que adquiere más peso si te la dice un paisano con título enmarcado en una consulta. Que los seres humanos vivimos en un sitio precioso que...
Las que han usado aplicaciones para ligar saben que algunos señores se ponen con la bata del servicio médico en las fotos de perfil porque hay profesiones que no solo generan un respeto automático, sino que además erotizan al personal. Que es bueno hacer deporte y beber agua es una verdad del barquero que adquiere más peso si te la dice un paisano con título enmarcado en una consulta. Que los seres humanos vivimos en un sitio precioso que debemos cuidar cobra un significado especial si te lo casca un señor que viaja a 5.600 kilómetros por hora más cerca de la luna que de la Tierra con nuestro planeta flotando de fondo. Sin embargo no tienen el mismo sabor los consejos de buena vida si el médico que los refiere trabaja en un hospital público que si los da un doctor que es además CEO de un grupo hospitalario. Y tampoco se reciben de la misma manera las simplezas motivacionales proferidas por un astronauta que sirve a una agencia estatal que las dichas por el turista espacial multimillonario (¿se acuerdan de Katy Perry flotando en un cohete pagado por Bezos con una margarita entre las manos haciéndose una cover de What a wonderful world?). La intención de Daniel Glover, el astronauta de la NASA que arengó a la Humanidad desde la Artemis 2 este fin de semana diciéndonos que “todos somos especiales” es buena aunque, por muchos paralelismos que existan con el de la Guerra Fría, nuestro mundo no es el mismo en el que aterrizó E.T.. Los terrícolas deambulamos con un supercomputador personal en la mano que podemos usar para consultar en menos de dos segundos qué significa regolito pero la historia nos ha hecho más cínicos. Ahora sabemos que hay plutócratas que abusan del prestigio de la ciencia para ganar más dinero, empresas que se lucran con nuestra soledad, egos averiados capaces de vender a sus hijos por un momento viral y que los que van a la Luna se deprimen muchísimo cuando vuelven a la Tierra. Por algo será.