Aquí no puede pasar
Corremos el riesgo de ver en Europa las mismas escenas aterradoras contra los inmigrantes que hemos visto en EE UU
El nuevo reglamento de Retornos que acaba de aprobar la Eurocámara permitirá la...
El nuevo reglamento de Retornos que acaba de aprobar la Eurocámara permitirá la creación de centros de detención fuera de la UE donde podrán desaparecer personas que no consigan papeles hasta durante dos años. Eso incluye países diferentes de su lugar de origen, donde la persona o familia deportada podría no haber estado nunca, no conocer a nadie, no entender el idioma y no tener derechos, manteniendo su condición de inmigrante en países con menos escrúpulos que el nuestro. También acelera el proceso de deportación, reduce los plazos de apelación y establece una orden de retorno única para todos los Estados Schengen. Docenas de organizaciones de derechos han firmado cartas advirtiendo del peligro. Corremos el riesgo de ver en Europa las mismas escenas aterradoras que hemos visto en EE UU.
La UE no tiene una única agencia federal de deportación como ICE, pero la nueva ley dice que la emisión de órdenes es efectiva en todo el territorio de la Unión. Eso significa que la policía de España puede detener y deportar a un solicitante de asilo que haya sido rechazado en Polonia o Hungría, y que aquellos que sean rechazados en España podrán ser perseguidas y deportadas por la policía polaca, cuyo jefe de estado es el ultraconservador Karol Nawrocki.
Hasta ahora hemos delegado gran parte del trabajo sucio a gobiernos fronterizos como Turquía o Marruecos, pagando para que gestionen en la puerta lo que preferimos no ver en el salón. Aprobar una ley de estas características implica el fin de esa política de ojos que no ven, derechos humanos que no se incumplen. La primera consecuencia predecible es una expansión de la infraestructura de detención y deportación de personas. Eso incluirá un aumento de la vigilancia y una probable utilización, por parte de la Unión Europea, de las mismas plataformas tecnológicas que facilitan esas actividades en EE UU.
Palantir es el sistema operativo del gobierno de los EE UU para cazar personas tanto dentro como fuera de casa. ICE usa su ImmigrationOS para integrar datos públicos y privados, incluyendo datos biométricos de migrantes para rastrearlos y atraparlos en sus violentas redadas. El Departamento de Guerra usa su Proyecto Maven para detectar objetos (personas, vehículos, infraestructuras) en Irán y destruirlos con ayuda de Claude. Europa tiene sistemas de alertas policiales (Schengen Information System), una base de datos de huellas dactilares (Eurodac), y un sistema de control fronterizo (Frontex) con los mismos sistemas de vigilancia, sensores, radar, y sistemas de control automatizado que Israel ha desarrollado en Gaza y Cisjordania. Pero están fragmentados y no se comunican entre ellos. Palantir es perfecta para fusionar datos de asilo y de visados con movimientos fronterizos, antecedentes policiales y el uso de servicios públicos como bancos de alimentos o urgencias de un hospital. Es un Amazon Prime para deportar personas. Desde un punto de vista logístico, es la opción natural.
La ley se aprobó gracias a la coalición del Partido Popular Europeo con los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), Patriotas por Europa (PfE) y Europa de las Naciones Soberanas (ESN). Esta alianza de grupos de derecha y extrema derecha juntaron 389 votos, con 206 en contra y 32 abstenciones. “Estamos un paso más cerca de conseguir las herramientas que necesitamos”, ha dicho el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner. Si todo sale según sus planes, su adopción podría hacerse efectiva en la segunda mitad de 2026.